F. ZORRAQUíN, CON PETROKÉN, LLAVE EN MANO.
Federico Zorraquín es un triunfador recurrente. Se abrió campo desde un banco regional como el Comercial del Norte para acceder a la presidencia de la Asociación de Bancos en plena reforma financiera de 1977. Se hizo fuerte en la petroquímica desde Ipaso, se asoció al complejo militar-industrial para montar el proyecto de Petroquímica Bahía Blanca (un enjambre de subsidios ejemplar). Anexó el Banco Español al Comercial del Norte y al Atlántico integrando un poderoso núcleo financiero y, una vez derrumbado éste, salió airoso como miembro de la Corporación Financiera, del BID y como embajador de la Iniciativa de las Américas que promueve el gobierno del presidente Bush y ejecuta el clan Rockefeller.
Pero, en su esfera privada, el cierre de los bancos y la asfixia soportada por el conglomerado de empresas que pertenecen al área del Ministerio de Defensa le cortaron el giro de los negocios.
La estrella de Zorraquín se eclipsó en el universo local, aunque en Estados Unidos siguió brillando cada una de las cinco veces que Ipako-Polisur acudió a la Corporación Financiera Internacional (CFI) para pedir préstamos.
La sexta vez que fue, aunque acompañada por Shell, juntó sus recursos con los aportados por el Eximbank y el Banco de Tokio para financiar una inversión de US$ 180 millones destinados a comprar una planta de polipropileno “llave en mano” a la corporación nipona Chiyoda para convertirla en Petroquímica Ensenada (Petrokén).
El “joint venture”, en el que retiene 51%, entrará en producción a pleno de su capacidad instalada de 100 mil toneladas anuales a fines de este año, gracias a que la fábrica arribó al país preconstruida en módulos semejantes por sus dimensiones a un edificio de 9 pisos cada uno. La recepción y traslado de este gigantesco “mecano” configuró un verdadero espectáculo protagonizado por Ingeniería Román, otra de las empresas mencionadas como “innovadora”.
La elección de traer una planta desarmada y ensamblarla significó un año y medio de anticipo en la producción del polipropileno, que goza en estos momentos de gran demanda internacional.
Tal es así que la otra firma local proveedora del insumo, Petroquímica Cuyo, recibió un préstamo del CFI para abastecer el mercado hasta que Petrokén entre en escala industrial.
El Mercosur, del que también es entusiasta promotor Zorraquín. será el escenario sobre el que pivoteará los negocios petroquímicos. una inicialiva que lo devolvió a los primeros planos como triunfador. El protagonismo que mostró en la reciente visita de la delegación norteamericana encabezada por el vicepresidente Quayle lo reubicó en el primer plano del empresariado.
HUGO D´ALESSANDRO.
Tuvo que hacerse cargo hace algo más de un año de la presidencia de un imperio industrial de 22 plantas, con sede en Córdoba, que factura US$ 300 millones al año, cuando su inspirador y realizador, Fulvio Pagani, murió en un accidente. Pese al liderazgo en varios rubros alimenticios, el grupo Arcor zafó de un colapso financiero, triplicó su facturación y mejoró sus exportaciones.
MARTA HARFF.
Ex mujer del industrial Eduardo Valot, empezó a fabricar y comercializar unos minijabones con formas y aroma de frutas que trajo de Brasil, les agregó flores con esencias, champú, cremas, perlas y sales de baño presentados en envases de lujo, y en tres años construyó una empresa sin competencia en el país que expandió sus locales en los puntos más cotizados de Buenos Aires y en casi todos los “shoppings”.
MARIO HAIQUEL.
Fue recibido en el umbral de los 40 años por la Federación Argentina de Marketing como el “hombre del año”. Ya había recibido el premio Mercurio de la Asociación Argentina de Marketing por el lanzamiento del sistema “jet” de pronto pago cuando asesoraba a La Buenos Aires Compañía de Seguros. Vinculado al grupo Catena, el galardón de FAMA ´9O lo obtuvo por el lanzamiento del vino torrontés Facundo.
HECTOR MASSUH.
Pertenece a la nueva generación de empresarios. Motorizó el ascenso del MIN en la Unión Industrial Argentina, es uno de los más conspicuos promotores del ministro Domingo Cavallo y, con el concurso de Manufacturers Hannover, duplicó la producción de pasta semiquímica en su fábrica de Quilmes y reactivó la planta de Alto Paraná, de la cual es socio mayoritario.
ACEITE NATURA, COLESTEROL DEL BUENO.
Para consagrarse como un producto triunfador, el aceite Natura (única línea de la exportadora General Deheza que se vende en el país) debió vérselas en el mercado nada menos que con la exitosa gama de Molinos, desde el tradicional Cocinero hasta el Patito de batalla.
Salió en 1989 envasado en plástico y tuvo la virtud de “marketing”´ de decir lo que ninguno de sus competidores más viejos en el mercado le habían reafirmado a un público preocupado por la salud y la silueta: que, por ser vegetal, estaba libre de colesterol dañino.
En su estado puro de girasol, el Natura empezó a ganar posiciones en el gusto de los consumidores hasta vender algo más de 21 millones de litros por año.
La marca vitalicia líder, Cocinero, despacha 80 millones de litros y, entre las seis que tiene en plaza incluída la recientemente incorporada Aceitería Santa Fe). Molinos llega a los 168 millones de litros anuales. Los 50 millones de litros restantes se reparten entre 86 establecimientos.
Sin embargo, la aparición del Natura fue calificada en el ámbito de la comercialización de alimentos como un “boom” del segmento de las segundas marcas y todo un hito en la materia.
Del mismo modo lo sintió el gigante Molinos, que a mediados del sn salió a atacarla con el relanzamiento del Ideal pero en esta versión de girasol puro y envasado en PVC.
La tradición de más de 40 años atendiendo el consumo domestico de aceites y el liderazgo ejercido en los últimos 20 por la presentaciones de precios más bajos le dejaron a la compañía de Bunge y Born el flanco de las novedades al descubierto, que fue aprovechado por Deheza para incursionar por las góndolas domésticas con una prueba piloto.
La penetración del Natura abre las puertas del mercado interno a otros productos que exporta la firma cordobesa, como el maní, para terciar en el negocio vernáculo de marcas. En la plaza aceitera comestible. ocupa 25% de las compras, a 7 u 8 puntos del líder Cocinero.
Pero más allá de la frialdad de los porcentajes, el posicionamento de Natura entre los consumidores adictos a la onda “light” iniciada por los lácteos y las gaseosas se aprecia en la caracterización de prototipo de “grasa benévola”. Muchos nutricionistas imprimieron en sus esquemas de dietas la “cucharadita diaria de Natura” como excepción a las restricciones aconsejadas.
MOVICOM.
Es una marca de telefonía móvil que se impuso como sinónimo de producto. “Llamáme al Movicom”, suelen invitar los 18 mil abonados refiriéndose al sistema. Esla firma, presidida por Juan Carlos Masjoan, pertenece al grupo Macri, asociado minoritariamente con Motorola que proveía exclusivamente de los equipos hasta que se sumó PecomNec a la fabricación.
GUESS.
Es una de las cuatro marcas de “jeans” de mayor venta en el país y candidata al premio Mercurio de este año. que otorga la Asociación Argentina de Marketing, junto con sus hermanas Wrangler, Calvin Klein y Fiorucci. Todas ellas las fabrica bajo licencia una heterogénea sociedad, Conindar, en la que participa el bodeguero Domingo Catena. Al igual que en Estados Unidos, estos “jeans” han ganado la preferencia de los más Jóvenes.
ALTO PALERMO.
No terminaba de abrir sus puertas cuando más de 50 mil personas por día recorrian los 180 locales distribuidos en las dos manzanas que ocupa en Barrio Norte. Es un “boom” comercial, Pérez Companc, Sade e Invershop invirtieron US$ 45 millones en la construcción y cobraron hasta US$ 200.000 la llave de un local.
LYCRA.
Es la fibra textil que ha copado todo el cuerpo de la mujer, desde las medias hasta la ropa interior.
No conforme con su avance arrollador, la firma perteneciente a Dupont lanzó un nuevo concepto dentro del estilo femenino, “Lycra Sensations”. que desde San Pablo (Brasil) apunta a regionalizar el producto.
