Mientras el escándalo del BCCI sacude a la opinión pública de todo el mundo, en las columnas de opinión del prestigioso diario neoyorquino “The Wall Street Journal”, el editorialista Paul Gigot se preguntaba hace un tiempo: “¿Quién fue el genio que le agendó al Sr. Bush una visita de estado del argentino Carlos Menem para noviembre?”.
Según Gigot, aunque no hay pruebas vinculando a Menem con el BCCI, son dignas de tenerse en cuenta las gestiones que el presidente hizo a favor del hotel de Gaith Pharaon y las acusaciones de lavado de narcodólares que también acosan a su familia política. Gigot informaba que en junio de este año la CIA envió un “revelador” informe sobre la política argentina a la Casa Blanca. Pero, a pesar de todo, el 9 de julio la administración Bush anunció la visita de estado.
Desde principios de año “The Wall Street Journal” ha seguido las huellas del fraudulento BCCI como un perro de caza. Y en varias oportunidades, al igual que la prensa de todo el mundo, ha relacionado al presidente Menem con el desprestigiado banco árabe.
De Londres a Nueva York se habla de la “conexión argentina”. En los últimos meses una pléyade de corresponsales extranjeros ha descendido sobre Buenos Aires tratando de descubrir cuáles eran las actividades secretas del Bank of Credit and Commerce local. Hasta ahora es muy poco lo que se sabe, no sólo de posibles operaciones ilegales, sino de su actividad legal también.
Clientes y Directivos.
“Como banco no existía”, dijo un ex directivo del Banco Central. Y otro banquero muy conectado repitió una de las frases que más se oye en la City: “Yo nunca conocí a nadie que hiciera negocios con el BCCI de acá”.
Un informe reservado del Banco Central, producto de una de las dos inspecciones que hizo en el BCCI local en años recientes, revela que sus clientes más importantes (en tanto tomadores de crédito) fueron Massuh, Becor, Petroquímica General Mosconi, Laboratorios Bagó, Decima Ciorcari y
Cia., Sisteco, Alpargatas, Atanor, Estrella de Mar y San Sebastián, entre otros. Igualmente, las operaciones del banco eran escasas. Un antiguo directivo, que no quiso hablar sobre el tema, sólo dijo: “Inicialmente el BCCI había pensado crear un gran banco comercial en Buenos Aires, pero después el aporte de capital nunca llegó”.
El BCCI Holdings de Luxemburgo hizo su aparición en la City porteña en 1984 cuando le compró a Fiat Holdings S.A. su participación accionaria en el Banco Finamérica, controlado por el grupo Gotelli del Banco de Italia. En 1985, cuando Luis María Gotelli fue procesado y su banco intervenido, el BCCI aprovechó la ocasión para comprarle su parte del Finamérica.
En octubre de 1987, cuando el grupo árabe ya controlaba el banco, el Finamérica cambió su nombre a Bank of Credit and Commerce S.A. Hasta que cerró sus puertas en julio de este año, tuvo dos presidentes. Uno fue Hugo Raimundo Carcavallo, abogado del estudio Severgnini, Robiola, Grinberg y Larrechea, que representa legalmente tanto al BCC como a Gaith Pharaon en asuntos de derecho comercial. Carcavallo se excusó de hacer declaraciones y sólo explicó que fue titular del banco hasta principios de este año “por accidente”, a raíz de la muerte de Francisco Larrechea, su antiguo titular. El otro presidente fue y es Mohammad Shahid Murtaza, quien asumió cuando ya el
BCC decidió cerrar sus puertas en diciembre del año pasado. Había trabajado, según el diario “Clarín”, en el Banco Mercantil de Bogotá, un banco “paralelo” del BCCI.
Mientras Carcavallo presidió el banco, el directorio estuvo integrado de la siguiente manera: vicepresidente y director delegado, Ujjwal Kanti Ghosh; directores titulares, Alejandro Rivera, Gerardo Norberto Donato, Shikh Muhammad Shafi y Ammer H. Siddiki; director suplente, Bande Hasan; síndicos titulares, Mario Alberto Félix Sacchi, Víctor Antonio Rodríguez y Enrique Carlos
Quadraroli; síndicos suplentes, José Luis Schettini, Víctor Ernesto Zachera, Eduardo Osvaldo Amendolare. El auditor externo del banco fue y es Price Waterhouse y dos profesionales de esa compañía (Roberto Petrungaro y el ya mencionado G. N. Donato) también actuaron como síndicos titulares de la empresa. Al ser consultado, Petrungaro explicó que no podía dar información acerca de sus clientes.
El hombre que efectivamente manejó el banco fue Luis Palma Cané, medalla de oro y profesor de la Universidad Católica.
Los Negocios de Pharaon.
Las tres operaciones más publicitadas del banco fueron las conversiones de deuda que hizo en 1988 para Gaith Pharaon Dpara el Hyatt Hotel y dos campos de jojoba en SaltaD, por un total de US$ 45 millones. Pero en los tres casos tuvo un papel meramente burocrático ya que la compra de los títulos y la inversión corrió por cuenta de la firma Inter Redec, propiedad de Gaith Pharaon, con domicilio en Estados Unidos. Javier González Fraga, quien asesoró a Pharaon en la conversión de deuda, dijo que en ninguno de los tres “swaps” hubiera sido posible lavar dinero porque al país entraron títulos de la deuda externa argentina y no billetes. “Si era dinero de la droga, acá entró
lavado”, dijo.
Hasta el momento, no hay cargos penales contra el BCC S.A., aunque la jueza María Servini de Cubría allanó sus oficinas el pasado 31 de julio. En cambio, sí existen al menos dos causas en la justicia relacionadas con Gaith Pharaon. Una penal, contra dos funcionarios municipales, a raíz de las irregularidades descubiertas en la tramitación de los permisos otorgados para la construcción del hotel Hyatt. El terreno de Cerrito y Posadas era una reserva urbana, y gracias a sus influencias Pharaon consiguió que el ex intendente Facundo Suárez Lastra cambiara los códigos de zonificación de la propiedad permitiendo la polémica edificación. ¿En qué consistió la treta? Envió el proyecto al Concejo Deliberante el 27 de diciembre de 1988, último día hábil del año, o sea, el día en que tradicionalmente “se aprueba todo”. Ese día, los permisos de Pharaon se aprobaron junto con otros 240 proyectos.
El fiscal Luis Moreno Ocampo hizo una denuncia penal a fin de aclarar cómo se había aprobado sin estudio previo una ordenanza que produciría notables beneficios para Gaith Pharaon.
El fiscal probó que el empresario saudita había comprado el terreno por US$ 3,5 millones por las restricciones a las que estaba sujeto, pero que al ser liberado de ellas por la ordenanza municipal, había sido tasado por una inmobiliaria prestigiosa en US$ 12 millones. La causa todavía duerme en el juzgado de la doctora Silvia Stella Hardoy de Sívori.
Aunque los directores del hotel Corporation esperan inaugurar el 5 estrellas en abril de 1992, cabe señalar que el Consejo de Planeamiento Urbano de la municipalidad, que aprueba los planos de construcción, en este caso se ha resistido a convalidar el proyecto. En 1989 la Fiscalía Nacional de Investigaciones emitió un dictamen promoviendo acción penal contra el ex director general de fiscalización de obras y catastro, arquitecto Atilio José Allonca y contra el ex secretario de Obras Públicas comunal, ingeniero Jacobo Fiterman. También le solicitó a Suárez Lastra que revocara el acto porque a su juicio adolecía de “nulidad absoluta e insanable”. Lo que todavía queda sin
explicación es cómo el Hyatt ha podido apropiarse de la Plaza Cataluña y convertirla en la entrada a su edificio. (Esta práctica irregular se está convirtiendo en una costumbre. Durante la gestión de Suárez Lastra también se permitió que el hotel Pigalle, frente a la Recoleta, atravesara la plaza púbica con una calle de entrada directa a su garage).
La única causa que investiga directamente las posibles conexiones de Pharaon con el lavado de narcodólares es la que giró el juez Hugo Martín Valerga al juzgado federal de Servini de Cubría en abril, por haber declarado en la querella que sigue contra el periodista Rogelio García Lupo que “todos los bancos del mundo lavan dólares.” El abogado Carlos Caride Fitte, representante penalista de Gaith Pharaon, no aceptó hacer declaraciones.
Inicialmente el gobierno argentino no se mostró muy urgido en averiguar si los negocios de Gaith Pharaon y el BCC en Argentina habían sido limpios o no. Pero el 15 de agosto se reunieron en el Banco Central agentes de la policía federal y técnicos del Central para comenzar a trabajar con el poder judicial. Actualmente, en el quinto piso de las ex oficinas del BCC están analizando toda la documentación que la justicia confiscó durante el allanamiento. El gobierno también ordenó que se investigara por qué el testigo Khalil Hussein Dib, supuesto empleado de Gaith Pharaon, conocía tan de cerca a los narcolavadores de Mario Anello. También pidió que se revisaran las cuentas del Hotel Hyatt. “En 23 minutos averiguan todo”, dice irónicamente Manuel Domper, el director del Banco Central que ha tenido al BCC bajo la lupa. “Yo no he detectado nada anormal”, afirma.
Sin embargo, la maraña de conjeturas y especulaciones sobre la “Argentine Connection” sigue creciendo. En Buenos Aires mucha gente opina que el gobierno norteamericano “sabe” más de lo que admite públicamente. Al consultar al columnista Paul Gigot de “The Wall Street Journal” respecto del “revelador” informe de la CIA que mencionó en su artículo del 26 de julio, el periodista inquirió: “¿Acaso me está pidiendo que le cuente lo que no he publicado? Si redacté la información del modo en que lo hice fue por razones precisas. Ahora bien, saque Ud. sus propias conclusiones”.
María Eugenia Estenssoro.
PERSPECTIVA
La CNT en busca de una misión.
Aun no Hay Control Sobre las Empresas Telefónicas.
Cuando un monopolio estatal pasa a ser privado, la tarifa, el servicio al usuario y la inversión deben ser vigilados por el Estado. En el caso argentino, estamos en pañales.
Controlar a las empresas telefónicas es una tarea compleja en todo el mundo. En Estados Unidos, la Federal Communications Commission opera con un extenso reglamento de más de 3.000 artículos que pautan puntillosamente la actividad de los miles de operadores telefónicos de ese país. En Inglaterra, la British Telecom tiembla cada vez que la “Off Tel” (Office of Telecommunications) pone el grito en el cielo porque el servicio aún no es perfecto o porque maltrató a algún usuario. En Argentina, la CNT -o Comisión Nacional de Telecomunicaciaciones- recién está poniendo a punto una estructura provisoria con la que intentará controlar a Telecom, Telefónica y demás empresas prestadoras de servicios de radiotelefonía. Pero las críticas ya comenzaron. El ex secretario de comunicaciones Roberto Zubieta opina que la CNT anda “como turco en la neblina”. Nicolás Gallo, ex administrador de ENTel, dice que el descontrol es total. Pero Raúl Otero, presidente de la CNT, refuta las acusaciones y cuenta qué ha hecho en diez meses de trabajo.
Pregunta: El contrato de transferencia de ENTel a Telecom y Telefónica establece que deben girar 0,5% de su facturación a la CNT para su financiamiento. ¿Cuánto dinero ha recibido?.
Otero: Al 31 de julio habíamos recibido, de parte de ambas empresas, US$3 millones. Pero ese dinero está sujeto a revisión para ver si está bien liquidado o no.
Si en 8 meses le enviaron un total de US$ 3 millones por 0,5% de la facturación, quiere decir que las dos empresas estarían facturando, conjuntamente, US$ 900 millones al año. ¿Es correcto?
Creemos que es poco, por eso le dije que esta cifra está sujeta a revisión. Una de las cosas que no hemos podido hacer hasta el momento es auditar la contabilidad de estas empresas de manera de verificar sus cuentas. Recién a fines de julio conseguimos que el Poder Ejecutivo aprobara una estructura provisoria integrada por 60 especialistas y 37 asistentes. Todavía estamos discutiendo nuestro presupuesto y escala salarial con Obras y Servicios Públicos, Hacienda y Economía.
¿Pero la CNT no tiene autonomía, al financiarse con fondos propios que no dependen del Tesoro de la Nación?
Ud. ha puesto el dedo en la llaga. Actualmente no tenemos autarquía. Pero estamos trabajando con el bloque de senadores justicialistas para mandar un proyecto al Congreso que nos dé mayor autonomía de gestión.
Telefónica dice que ha llegado a un nivel de eficiencia de llamadas locales completadas de 97,20%. Sin embargo, los argentinos tenemos la sensación de que los teléfonos funcionan igual o peor que antes.
Yo no sé qué dice la Telefónica. A nosotros nos importa lo que nos manda por escrito, firmado y auditado, y que nosotros vamos a verificar por nuestro lado.
Tanto en Buenos Aires como en Madrid se comenta que los operadores telefónicos están (sic) “sacando plata con pala”, porque la tarifa está muy alta y no están haciendo grandes inversiones. El ex secretario Roberto Zubieta y Nicolás Gallo calculan que estarían facturando US$ 2.500 millones al año..
Que muestren cómo llegan a esa cifra. Se han comentado cosas disparatadas. Pero igualmente veo que sus preguntas muestran una preocupación que es la misma preocupación nuestra. En poco tiempo más la CNT va a poder armar sus cuadros y contratar a quienes hagan las tareas de control, desde auditorías contables hasta inspecciones de medidores. Allí podremos verificar cuál es la verdad.
Este año Telecom y Telefónica deben invertir US$ 80 millones cada una, y el próximo año US$ 280 millones cada una. ¿Le han presentado sus planes de inversión?
Sí, pero con información muy escueta y difícil de interpretar. No estamos satisfechos con lo que nos han enviado hasta el momento. Lo que sí le puedo asegurar es que las inversiones han comenzado. Telecom ha comprado 50.000 líneas y Telefónica 150.000. Otro buen síntoma es que hay una demanda impresionante de especialistas en telecomunicaciones en este momento. Algo se está sembrando.
¿Y qué lugar ocupa el usuario? Gallo dice que en el pliego de licitación es milagroso encontrar la palabra usuario.
Es la primera vez en la historia que el usuario tiene un organismo donde puede apelar. En la época de ENTel eso no existía. Hemos sacado una resolución estableciendo que cuando las facturaciones superan en 100% el promedio del último año, la empresa debe controlar la medición antes de cobrarle al cliente. También dispusimos que hay que descontar de la boleta las
interrupciones en el servicio superiores a 24 horas. Y pensamos seguir avanzando. No podemos pedir magia en cuanto al mejoramiento del servicio, pero sí creemos que, de entrada, las empresas telefónicas debieron tomar medidas para atender mejor al usuario.
