Entre fines de junio y comienzos de julio próximos, Molinos Rio de la Plata lanzara una emisión de “Commercial Papers” por valor de US$ 15 millones, que sera colocada en la Bolsa de Luxemburgo por intermedio del Banco Chase. El camino quedó abierto a fines del año pasado, cuando esta empresa lider de la industria de la alimentación colocó Obligaciones Negociables por US$ 21 millones entre inversionistas europeos. “Ese fue sólo el comienzo de una corriente que puede sumar varios cientos de millones de dólares para las compañías argentinas”, opinó Juan Carlos Casas (hijo), vicepresidente de Merrill Lynch Capital Markets, entidad que tuvo como tarea la colocación de los papeles de Molinos en la Bolsa de Luxemburgo. De esa misma emisión, el Banco Francés colocó otros US$ 5 millones en Buenos Aires.
“En los próximos doce meses, una media docena de empresas de primer nivel podrá obtener recursos por unos US$ 200 millones captados en mercados financieros del exterior”, agregó el hombre de Merrill Lynch en una reunión con socios del Instituto de Ejecutivos de Finanzas. Casas insistió en que, tanto en Europa como en los Estados Unidos, hay interés en comprar papeles de buena calidad de compañías argentinas de primera línea.
CINCUENTA AÑOS DE AUSENCIA
Hacia 50 años que empresas de la Argentina no incursionaban con papeles
propios en bolsas de valores del exterior. En este caso concreto, la emisión de los papeles de Molinos se realiza con su propia garantía, sin el respaldo adicional de ningún banco o de organismos del gobierno que avalen la operación. Según Martín Juan Blaquier, gerente financiero y de negocios internacionales de Molinos, la única garantía de la empresa es su buen nombre y haber pagado siempre las deudas. “Los US$ 21 millones -comentó- se colocaron en la Bolsa de Luxemburgo en sólo cinco días y la demanda superó en el doble a la oferta”. En esa ocasión las condiciones de lanzamiento fueron de una paridad del 93 por ciento y una rentabilidad anual del 11 por ciento.
Blaquier explicó que instrumentos como las Obligaciones Negociables y los Commercial Papers son muy útiles, ya que hacen posible captar recursos financieros que ayudan a cambiar el perfil del endeudamiento de las compañías argentinas y permiten salir del angustioso siete días de plazo y reestructurar las obligaciones. “Con los <
MOLINOS: LO QUE HAY QUE SABER
La estrategia de la empresa es aprovechar la gran oferta de materias primas agrícolas y los buenos precios locales para diversificar sus operaciones en distintos segmentos del mercado. Este gigante de la induciría alimentaria argentina realizó ventas el ano pasado por US$ 500 millones, de los cuales 35% fueron exportaciones por 175 millones. Ello significó movilizar 1.462.000 toneladas de productos listos para ser comprados por los consumidores; ese volumen fue colocado, prácticamente, por mitades en el mercado interno y en casi un centenar de países extranjeros.
Molinos cuenta con 18 establecimientos industriales -el ultimo que ingresó a la compañía fue el Frigorífico Tres Cruces, comprado en enero de 1990- ubicados en Buenos Aires, Córdoba, Chaco y Entre Ríos y en este verdadero complejo agroindustrial trabajan 5.000 personas. La capacidad de procesamiento de la empresa, por día, es de 60 toneladas de carnes; 100 toneladas de arroz; 110 toneladas de yerba mate; 3.100 toneladas de harina; 5.500 toneladas de aceites vegetales. Su red comercial abastece a 15.500 establecimientos mayoristas, supermercados y grandes consumidores.
En varios segmentos del mercado es líder y su participación en los mercados es la siguiente: 30% en aceites vegetales; 45% en margarinas; 20% en harinas; 20% en pastas; 15% en yerba mate; 10% en arroz; 10% en carnes y fiambres; 42% en mayonesas y 70% en postres prepreparados.
EL CASO MOLINOS
* Monto: US$ 26 millones
* Underwriters: Merrill Lynch y Banco Francés
* Instrumento: Obligación Negociable
* Cotización: Bolsa de Luxemburgo
* Cupón: 11% y Libro + 4,6%
* Plazo: 5 años
* Amortización: 12 meses de gracia y 16 pagos trimestrales de 6,25%
* Tasa al inversor: 14,5%
Y por cierto que las marcas de Molinos son conocidas por su calidad. Es el caso de los aceites vegetales Cocinero, Río, Ideal, Lira y Gallo; de las margarinas Delicia y Manty; de fideos y lasagna Matarazzo; de las mayonesas, mostazas y aderezos Fanacoa y Gurmet; harinas Blancaflor y Favorita; yerba mate Nobleza Gaucha y Cosecha; arroces Cóndor y Maximo; bizcochuelos y flanes Exquisita; semola Vitina; salchichas Vienissima; jamones, salames y mortadelas Tres Cruces.
Molinos forma parte de la organización Bunge y Born y sus ventas representan 40% de la facturación del holding. Su creación fue dispuesta en 1902 y cotiza en la Bolsa de Buenos Aires desde 1935.
LOS GRANDES CAMBIOS
La magnitud del mercado de capitales internacionales es formidable. De acuerdo con la información que maneja Merrill Lynch, en 1990 la oferta publica fue de US$ 528.000 millones, de los cuales el 89 por ciento fueron bonos o papeles de mediano y largo plazo. Las transacciones en acciones representaron sólo 9%. En este contexto se están operando cambios de importancia, como un lento pero firme movimiento de mayores flujos de financiamiento hacia América Latina a través del mercado de capitales internacionales.
Antes de la crisis de la deuda externa que se planteó a comienzos de la
década de los años ´80, la gran fuente de financiación fueron los prestamos de bancos comerciales, mientras que el planteo para el futuro es que las oportunidades provendrán de los mercados de capitales, ya que casi ningún banco quiere correr nuevos riesgos en operaciones con la región. “En 1990 un país como México cosechó US$ 3.700 millones, mientras que Venezuela captó 200 millones y Argentina 21 millones”, informó Casas. Otra observación de importancia es que a fines de 1989 y comienzos de 1990 el índice de bonos latinoamericanos comenzó a superar, en forma muy evidente, al índice de los “junk bonds” (bonos basura) de los Estados Unidos.
UNA NUEVA ACTITUD
La Corporación Interamericana de Inversiones, afiliada al BID, opinó que uno de los hechos más destacados de América Latina, recientemente con relación a los mercados internacionales de capital, fue un incremento importante en el interés de los inversionistas internacionales en emisiones de bonos latinoamericanos. En junio de 1989, por ejemplo, el Banco Nacional de Comercio Exterior de México, que fomenta las exportaciones, logró colocar los primeros eurobonos que se emitieron desde la crisis de la deuda externa de setiembre de 1982.
En 1990, agregó la CII, hubo un importante aumento del volumen de los valores latinoamericanos colocados en el mercado internacional: mas de 23 emisiones con un valor nominal que sobrepasó los US$ 34.000 millones de acuerdo con los datos de la Corporación Financiera Internacional (Emerging Markets Data Base).
El mercado ha evolucionado, pasando de emisiones garantizadas de colocación directa a eurobonos no garantizados, y mas recientemente a las ADR (American Depository Receipts) cotizados en la Bolsa de Nueva York. Aunque la mayor parte han sido emisiones mexicanas, también han aparecido en la Bolsa emisiones de empresas de Chile (Compañía de Teléfonos de Chile) y de Venezuela. –
Prestamos para inversiones
DE WASHINGTON A BUENOS AIRES
En el primer año de operaciones de la Corporación Interamericana de Inversiones (Cll), asociada al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuatro empresas de la Argentina captaron el mayor volumen de financiación de la entidad con 23% del total, mientras que compañías de México y Jamaica se colocaron en segundo y tercer lugar, con el 15 y 11,5%, respectivamente. El financiamiento aportado para los países de la región fue de US$ 66,6 millones.
EMPRESAS ARGENTINAS
En la primera etapa de actividades, la CII seleccionó a cuatro empresas
argentinas para otorgar apoyo financiero.
* Impsat. Se le otorgó un préstamo de US$ 3 millones y una inversión en
acciones de US$ 1,2 millones. La iniciativa consiste en la construcción, instalación y explotación de la primera empresa privada del país, no sujeta a regulaciones, que instalara una red de comunicaciones por satélite. El proyecto incluye una estación central instalada en Buenos Aires y una red de 900 estaciones terminales instaladas en las dependencias de los usuarios para ofrecer servicios de transmisión de datos.
* Agro Industrias Inca. Se le dio un préstamo de US$ 4 millones y una inversión en acciones de US$ I millón. El proyecto consiste en la modernización y ampliación de las operaciones de la empresa, tanto en lo atinente a la superficie de las huertas como a la consolidación de tres plantas antiguas en una nueva y mas reciente.
* Terminal 6. Prestamos de US$ 1 millón, para la construcción de un silo
adicional de almacenaje de 125.000 toneladas y de un tanque de 2.000
toneladas para el tratamiento de semillas oleaginosas. Se ampliara también el estacionamiento, que de un espacio de 120 pasara a albergar 400 camiones.
* Potasio Río Colorado. Se le otorgó un préstamo de US$ 6 millones, con
la opción de convertir parte del mismo en capital accionario. El proyecto apunta a la producción de 250.000 toneladas anuales de cloruro de potasio, de las cuales 90% se exportara y el 10% restante se destinara al mercado interno, que en estos momentos esta siendo abastecido Por la importación.
