ESTRATEGIA | Empresas
Por Leticia Pautasio

El mercado de muebles de oficina se ha ido transformando a medida que evolucionó la economía nacional y se abrieron nuevos parques industriales y comerciales. "Desde 2002, la industria viene creciendo; los años 2006 y 2007 fueron los de mayor incremento", explicó Denis Dal Ben, director de Comercialización de Industrias Solano SA, que vende sus productos a través de la marca Tempo Muebles.
Otro factor importante de desarrollo del sector fueron los límites que impuso el Gobierno nacional a las importaciones, que impulsó el crecimiento de la industria local. "Lo importante es construir una base sólida para que la industria local crezca eficientemente", resaltó el ejecutivo.
Para este año, afirmó, se espera un mercado estable, debido principalmente a los efectos de la crisis internacional "que impacta directamente sobre el estado de ánimo de los empresarios que tienen que gastar", remarcó.
Tempo tiene actualmente capacidad instalada que le permitiría aumentar su producción en 30%, si la demanda así lo requiere. No obstante, se estima que no habrá cambios significativos en los niveles de producción durante 2012, y se prevé que un aumento de 30% se podría producir recién en el mediano plazo. La empresa actualmente fabrica 130.000 muebles al año.
Tempo Muebles nace en 1927 en la Argentina y desde entonces produce en el país muebles de oficina. La mayor parte de sus productos están destinados a los segmentos de mercado medio y alto. A fines de febrero, sin embargo, la empresa decidió expandirse a partir de la presentación de una nueva línea de productos, que se comercializarán bajo el paraguas de una nueva marca: Wizzy, con la que se espera atraer a los usuarios que requieren muebles más económicos para sus oficinas.
Nueva línea de productos
"Wizzy buscará llegar con productos más económicos pero sin perder la calidad que nos caracteriza", señaló Dal Ben. En marzo la empresa lanzará al mercado su nueva línea de productos, que estará disponible en todos sus distribuidores. El plan es salir al mercado con dos marcas distintas: Tempo, para todos aquellos productos destinados al mercado medio/alto, y Wizzy, para el segmento más económico.
"De esta manera vamos a poder dar un mensaje más claro y específico al mercado. Son dos marcas con una identidad y personalidad muy clara", indicó Dal Ben. "El logo de Wizzy es un broche, porque se trata de un objeto sencillo, bien hecho y útil", remarcó.
La empresa destacó que una parte importante del mercado lo representan los muebles de computación, y apuntó que si bien tienen 200 distribuidores diseminados en todo el territorio nacional, en 100 de ellos –localizados principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Conurbano Bonaerense– se concentra 90% de las ventas.
Ahora el desafío será crecer a escala internacional y en esto estará puesto el foco durante 2012. "En la última década conseguimos varios clientes en Uruguay, Bolivia y Chile y el plan es reforzar nuestra posición en estos mercados".
"En la Argentina no hay una tradición exportadora del mueble, lo primero que hay que hacer es convencer a los clientes de por qué tienen que comprar muebles argentinos", explicó Dal Ben. "Nosotros buscamos incrementar la cultura del mueble, en calidad y diseño; educar al usuario en lo que significa hacer un producto de diseño y original".
Cuestión de imagen
Hace alrededor de 15 años, cuando Industrias Solano eligió la marca Tempo, se decidió llegar con la nueva denominación hasta el usuario final. Por eso, la empresa ideó un sistema de carteles de publicidad, para que sus distribuidores más importantes lleven la marca Tempo hacia el cliente final. El plan es que los comerciantes puedan ofrecer los muebles con el respaldo de una marca reconocida en el mercado nacional.
"Ahora, con la nueva marca, los carteles perdieron homogeneidad, por lo que durante este año vamos a estar reforzando este concepto", resaltó Denis Dal Ben. El ejecutivo remarcó que el objetivo fue siempre que los valores de Tempo lleguen a los locales en donde se venden sus productos, a partir de la realización de acciones de publicidad coordinadas con los distribuidores que incluyen desde la colocación de un cartel hasta la realización de presentaciones de productos. M

