INFORME |
Por Gustavo Baiman

Osvaldo Miceli
Nada mejor para combatir los cuestionamientos y las incertidumbres sobre el sector auditor que realizar un trabajo eficiente. En Auren entienden que las respuestas de la actividad pasan por consolidar el valor agregado de los servicios que cada empresa ofrece más allá de su tamaño y de las regulaciones que pudieran existir.
La proximidad con el cliente, la calidad de los profesionales, la personalización y flexibilización de los servicios y la innovación son algunas de las características que la compañía prioriza a la hora de evaluar su trabajo.
“Es cierto que el mercado está concentrado y realmente creo que eso podría ser un riesgo, lo vimos hace unos años y ahora lo volvemos a ver; la primera respuesta vino con las regulaciones de Estados Unidos y ahora pasa lo mismo en los países europeos, sin embargo estoy convencido de que la calidad de una empresa, su compromiso y responsabilidad frente a sus clientes y a la comunidad son las principales características para que una auditora siga y crezca en el mercado”, dice Osvaldo Miceli, socio de Auren.
Si bien las auditoras más grandes tienen una posición consolidada en el mercado, para Auren es una tendencia que puede llegar a revertirse. Señalan que algunas de las Big Four están bajando sus honorarios para competir y no perder terreno frente a las compañías más chicas que vienen creciendo.
“Las compañías del segundo pelotón están avanzando y en algunos casos con mucha decisión. Las empresas más chicas tienen una gran ventaja que es la de poder personalizar más el trabajo, y esto a las grandes les cuesta mucho. La concentración les hizo creer a los jugadores más importantes que no iba a pasar nada, que nadie les podía disputar su lugar, o que eran infalibles, ahora se dan cuenta de que esto no es tan así. Para mantener un cliente muchas veces tienen que trabajar a pérdida y obviamente eso no es bueno para ninguna compañía”, dice Miceli.
En Auren afirman que el rol del auditor es central y que eso no está muy presente en la discusión sobre el sector. Señalan que el criterio y la experiencia del profesional no pueden ser suplantados por ningún sistema o norma. El principal diferenciador entre las empresas sigue siendo los recursos humanos. Las nuevas tecnologías optimizaron y simplificaron el trabajo pero no dejan de ser herramientas que el profesional tiene que saber usar.
Proyecto a largo plazo
“Tenemos un proyecto importante a largo plazo. Apostamos mucho a nuestros recursos humanos. Una de nuestras consignas es compartir los valores, nuestra gente es lo que nos identifica. Esto nos generó un intangible que es nuestro mayor capital. Tenemos muy baja rotación de los empleados, hay un compromiso con el proyecto. Trabajamos con todos los sectores de la economía, servicios, industria, bancos, construcción, y cada uno tiene su particularidad, nuestra obligación es estar a la altura de las circunstancias y atender a todos con eficiencia. Sabemos que hay negocios más riesgosos que otros, pero el trabajo siempre apunta a hacer una buena evaluación de los activos y pasivos. Intentamos que nuestra gente tenga un conocimiento macro de las cosas y después cada uno se especializa en un determinado sector”, afirma Miceli.
En relación a las regulaciones en Auren se hacen una pregunta: ¿Quién va a controlar el ente que controla o regula? Aceptan que el Estado tenga más ingerencia y participación en el sector, pero afirman que focalizar toda la discusión en temas regulatorios no traería por sí solo cambios significativos.
“No estoy tan de acuerdo en que el auditor no se haga responsable en absoluto de los fraudes que pudieran cometerse en una compañía. Si bien la auditoría hoy como está no garantiza que pueda llegar a detectar un hecho de estas características, hay que ver de qué tipo de fraude estamos hablando. Fraude no es solo robar plata, también es mentir en los estados contables. El auditor, como responsable tiene que meterse un poco más, tiene que ver los procesos, analizar los últimos años, prestar atención a las tendencias, creo que el sector tiene que involucrarse un poco más en estos temas”, concluye Miceli.

