ANIVERSARIOS |
Por Mauro Maciel

Es lógico que Oreste Frávega, en la víspera de la apertura de su local comercial, allá por el año 1910, hubiera imaginado un buen porvenir para su inminente emprendimiento. Es posible, también, que hubiera planeado objetivos de máxima en el corto y mediano plazo. Es probable, incluso, que hubiera soñado con un negocio exitoso y rentable. Sin embargo, es muy difícil pensar que por su cabeza se hubiese cruzado la idea de que su proyecto cumpliría algún día 100 años de vida. O de historia.
La firma Frávega, por la que actualmente pasa la cuarta generación de la familia, inició sus actividades en la avenida Corrientes al 3800, en el barrio porteño de Almagro. Entonces, estaba abocada a la comercialización de productos e instalaciones eléctricas y rebobinados de motores. Años más tarde, el crecimiento del negocio, sumado al olfato empresarial, impulsó a la apertura de dos nuevas sucursales en la ciudad de Buenos Aires. Al día de hoy, la empresa cuenta con casi un centenar de sucursales en distintos puntos del territorio nacional, posee más de 5.000 empleados y ha sido testigo de la mitad de la historia de nuestro país.
“Frávega fue fundada en 1910 por Oreste Frávega, con un primer local en el barrio porteño de Almagro. La seriedad y el compromiso del emprendimiento hicieron que a los pocos años la marca contara con tres sucursales: una ubicada en la avenida Rivadavia, otra en Bartolomé Mitre y Maipú, y la de la avenida Corrientes, que fue el origen de la marca. Apoyada en los valores familiares desde sus comienzos, la tradicional empresa argentina transita por la cuarta generación de una familia de inmigrantes que apostó a la Argentina y continúa haciéndolo día a día”, relata el actual gerente general de Frávega, Oscar Mina.
La transformación sufrida por los productos y los procesos en el transcurso de un siglo, en cualquier rubro del mercado, ha sido tan profunda como evidente. Y el correspondiente a los electrodomésticos, por supuesto que no es la excepción. Ello ha favorecido al consumo de artículos para el hogar, cuyo aumento se refleja en la constante cantidad de huéspedes que visitan los locales comerciales.
De aquellos inicios donde la oferta estaba dirigida a las instalaciones eléctricas y el rebobinado de motores, hoy Frávega exhibe productos de última generación en televisores, plasmas, LCD, equipos de audio, DVD, microondas, computadoras, notebooks, netbooks, teléfonos celulares o cámaras digitales, pero también en lavarropas, heladeras, lavavajillas, acondicionadores de aire.
–¿Cuál era el volumen del negocio durante los primeros años (o décadas) de la empresa, donde la demanda de electrodomésticos actuaba de un modo muy diferente al actual?
–La demanda era creciente año tras año debido a los avances de la tecnología relacionados a los artículos para el hogar. La utilización de diferentes y nuevos combustibles como el gas y la electricidad, junto con la evolución en tecnología de materiales, dieron a luz una carrera de innovaciones que hasta la fecha no tiene fin. Esto generó cambios drásticos y muy positivos en las costumbres y en las tareas realizadas por las familias en el hogar.
El avance de la tecnología fue acompañando el crecimiento y desarrollo de la empresa.
–¿Qué clase de logros hubieron en estos 100 años de vida?
–En 10 décadas han sido muchos los proyectos, reconocimientos y anécdotas que han acontecido en el seno de Frávega. Presentar en los locales año tras año lo último en tecnología en cuanto a productos, el ofrecimiento de Crédito Personal Frávega, el compromiso de capacitar permanentemente nuestros equipos de venta, contar con centros de distribución altamente tecnificados, con excelente ubicación y tamaño, la instalación de una fábrica en Tierra del Fuego donde se producen artículos de última generación, entre otros, han sido algunos de nuestros logros.
–¿Y de dificultades?
–Las dificultades no fueron pocas durante nuestros 100 años de trayectoria. Nos hemos enfrentado a diversas situaciones adversas en lo económico y en lo social tanto en el plano local como en el mundial. Una estrategia comercial conservadora con un claro objetivo de alcanzar un sólido respaldo económico hizo que la empresa haya podido sortear muy bien cada situación de crisis.
–¿Qué factores del entorno, además de la tecnología, han afectado a Frávega en su desarrollo?
–Indudablemente los distintos ciclos económicos que tuvo el país en los últimos 100 años influyeron en el desarrollo de la compañía. Este es un sector que depende mucho de las expectativas de la gente, en los momentos que el consumidor percibe estabilidad del empleo y una tasa futura de inflación controlada, se estimula al consumo de bienes durables. Lo mismo ocurre, aunque en el sentido contrario, cuando las expectativas son negativas.
–¿Con qué ventajas competitivas cuenta Frávega respecto del resto de las empresas de la competencia?
–Frávega presenta varias ventajas competitivas que la hacen la empresa líder en venta de electrodomésticos en el país. A través de los años, se ha convertido en el referente del mercado en su rubro. Una estrategia de precio muy agresiva, un equipo comercial altamente competitivo, una eficiente fuerza de ventas con entrenamiento permanente, el ofrecimiento de distintos tipos de financiación, poseer un centro de distribución de última generación, una contundente campaña de marketing masivo, un fuerte respaldo económico, entre otros, hacen de Frávega una empresa altamente competitiva en el mercado.
–¿Cuál es la estrategia de logística que le permite a Frávega competir con éxito en el mercado?
–Frávega ha desarrollado un centro de distribución de 34.000 metros cuadrados cubiertos, sobre un predio de 24 hectáreas, ubicado en la localidad bonaerense de Montegrande. En él ha invertido $52 millones con el objetivo de brindar un servicio de excelencia mediante la utilización de la última tecnología global disponible.
–¿Cuál es el origen de la fábrica instalada en Tierra del Fuego?
–Ya hace 23 años que instalamos nuestra fábrica en Tierra del Fuego y fuimos los primeros en hacerlo. Esto requirió una elevada inversión de capitales propios. El objetivo fue y sigue siendo el de producir artículos de última generación, tanto de marcas propias como marcas líderes a escala mundial, como lo son Sony, Samsung, Electrolux. A su vez, instalamos una planta de ensamblaje en el Conurbano Bonaerense, donde generamos notebooks y PC. En ambos casos, tanto en el Sur como en la Capital, contamos con personal altamente capacitado y tecnología de vanguardia a nivel internacional.
–¿Qué estrategias emplea la firma en relación al mercado y los clientes?
–Nos esforzamos en diferenciarnos en calidad de servicio, sumado a una cobertura que nos permite cercanía en las principales plazas. A esto debemos agregar las diferentes alternativas referidas a una multiplicidad de formas de pago y variedad de productos.
–¿Y en cuanto a productos y recursos?
–La estrategia de Frávega en cuanto a productos se mantiene durante el tiempo: consiste en ser la plataforma de lanzamiento para las marcas de sus últimas innovaciones tecnológicas, así como también poseer la mayor variedad de modelos en el mercado. En lo que respecta a recursos, la empresa mantiene su estrategia de inversión en todas las áreas. Por ejemplo, mantener el plan de expansión de sucursales (hoy Frávega cuenta con 90 sucursales distribuidas en todo el país).
La misión de la compañía es “poseer una sucursal Frávega en cada ciudad y un electrodoméstico en cada hogar del país”. Bajo aquella premisa, que es toda una declaración de principios, la apuesta es continuar por la senda del crecimiento y la generación de puestos, a través de la “inversión en el desarrollo de todas las áreas del negocio de manera tal de mantener el liderazgo en el mercado”, refleja Mina. “Durante los últimos años, el crecimiento de la empresa ha sido muy positivo y se espera que la facturación de 2010 sea superior a $3.600 millones”.

