martes, 26 de mayo de 2026

    Por una industria sustentable

    ESTRATEGIA | Empresas

    Por Leandro Africano

    Pasaron 18 años desde que Río de Janeiro, la ciudad turística de Sudamérica que más visitas recibe por año, se convirtió en un sinónimo para todo el mundo de la necesidad de imponer una conciencia que protegiera el medio ambiente. Eran tiempos del presidente Fernando Collor de Mello y tuvo lugar en esa ciudad la Cumbre de Río donde los principales países del planeta sentaron las bases de un acuerdo para buscar soluciones a los problemas ambientales.
    Ahora, casi todo ha cambiado en Brasil, pero no su estrategia de largo plazo: la idea de convertirse en uno de los países de referencia en materia de sustentabilidad no sólo ha permanecido sino que se ha incrementado y ahora recoge sus primeros frutos. Las principales compañías del mundo que tienen al criterio sustentable como parte esencial de su agenda de negocios incorporaron a Brasil como asociado.
    Uno de los casos más destacados tuvo lugar recientemente cuando Michelin, el gigante francés de la industria de la movilidad, realizó en Río de Janeiro y por primera vez en América latina, el evento sobre sustentabilidad más importante de la industria automotriz: el Michelin Challenge Bibendum.
    Allí estuvieron presentes las principales compañías petroleras, fabricantes de autos, autopartistas y compañías que están desarrollando diversos dispositivos de movilidad urbana.
    Hacia el futuro, Michelin imagina un mundo de movilidad sustentable más limpio, seguro y conectado y sabe que la revitalización de la industria automovilística dependerá de la habilidad de sus principales actores para superar tres desafíos: 1) ofrecer soluciones más ecológicas en todo el mundo, tanto en los mercados maduros como en los emergentes; 2) proveer acceso a una movilidad segura a millones de personas; y 3) adaptar la movilidad de bienes y personas a las limitaciones de un mundo cada día más urbanizado.
    Entre las conferencias ofrecidas durante el evento se llegó a la conclusión de que la sociedad busca formas sostenibles de usar y administrar los recursos de la Tierra y como gran consumidor de energía producida por combustible fósil, la industria automovilística juega un rol clave en esta tarea. Se estima que actualmente existen 900 millones de vehículos motorizados en circulación en el mundo. Varios pronósticos sugieren que ese número podrá aumentar a cerca de 1.500 millones entre 2030 y 2040.
    Además, el transporte vial representa 18% de las emisiones de carbono causadas por actividades humanas, mientras otras formas de transporte son responsables por 24% del total.
    Se debe tomar en cuenta una serie de eventos disparadores para comprender los futuros desarrollos de la industria automovilística. El más importante es la presión social, respaldada por el marco regulador, que busca reducir dramáticamente la contaminación vehicular y, por ende, el consumo. La más obvia incluye la producción de CO2 y otros contaminantes y la legislación pertinente.
    Además, esa presión ambiental llega en una época en que el costo de la energía fósil sigue una trayectoria ascendente. Mientras esos costos pueden oscilar eventualmente, como es el caso con la recesión actual, a largo plazo la tendencia se ha conservado fuerte y duradera. Para los conductores, ejerce un impacto sobre el costo total de propiedad y operación del vehículo. Por ejemplo, las grandes subas de precio del combustible en 2008 fomentaron la primera reducción de las distancias recorridas anualmente desde que se ha creado ese indicador.

    Cambio de paradigma
    Claire Dorland Clauzel vicepresidenta senior de Comunicación y Marcas y uno de los miembros del Consejo Ejecutivo del Grupo le explicó en exclusiva a Mercado durante el evento, que la compañía encaró a escala global un reposicionamiento que implica un cambio de paradigma dentro de la industria. “Ya no somos una empresa que fabrica neumáticos, somos una compañía que está enfocada en los negocios de movilidad y eso implica una gama más amplia de servicios”.
    Parte de este discurso se ve reflejado en la nueva campaña de publicidad que realizó TBWA donde el famoso muñeco insignia de la marca asume un rol de héroe que ayuda a los automovilistas a bajar el consumo de combustibles de sus autos. “Para nosotros el concepto de sustentabilidad es la llave para encaminar la marca en este siglo. Hace más de 20 años fuimos la primera compañía en la industria que asumió compromiso con la reducción de uso de caucho natural a la vez que diseñó neumáticos que ahorran combustible y comenzó a hablar de sustentabilidad. Ahora nos apropiamos de estas ideas ya que están dentro de nuestro territorio de marca”, apuntó Clauzel.
    La compañía francesa destina € 500 millones al área de Investigación y Desarrollo, 3% de la facturación, para seguir en el podio de la carrera por las nuevas tecnologías en energías renovables, a la vez que en publicidad destina 2% de las ventas globales.
    Michel Rollier, presidente de Grupo Michelin global, también ofreció su punto de vista sobre el nuevo escenario que ofrece la industria automotriz. En conversación con Mercado se mostró desilusionado por una meta que la propia industria no va a poder cumplir: años atrás, se había acordado que para 2020, 5% del parque automotor mundial debería utilizar energías alternativas a los derivados del petróleo.
    Asimismo, quien dirige el destino de una de las empresas familiares más grandes de Francia, señaló que su compañía no va a ofrecer “soluciones a una sola tecnología ni vamos a tomar partido por la utilización de una energía sustentable en particular. Nosotros estamos presentes en autos eléctricos, híbridos, con biodiésel, con etanol y propulsados a hidrógeno; hemos diseñado e investigado cada una de las tecnologías y apoyamos a todas por igual”, explicó el máximo ejecutivo de Michelin.
    Actualmente, la compañía tiene aproximadamente 20% de participación del mercado total de neumáticos, factura € 16.600 millones al año y está embarcada además en su propio proyecto de automóvil. En 2008, Michelin presentó el concepto Active Wheel en vehículos prototipo. Al integrar todos los componentes esenciales a la rueda misma, este producto eliminó la necesidad de un motor en el capó delantero o trasero, sistema de suspensión, componentes de transmisión y caja de cambios.

    Lula en campaña

    Una de las atracciones que ofreció el evento fue, sin lugar a dudas, la presencia durante la inauguración del presidente Lula da Silva. Comprometido desde el discurso y en medida con las acciones con la causa del medio ambiente, aprovechó la oportunidad y el escenario empresarial para hacer campaña. Además, sabía que había 400 periodistas de todo el mundo que lo estaban escuchando.
    Como todo encantador de serpiente, utilizó sólo 15 minutos para guardarse en el bolsillo a la audiencia: criticó a British Petroleum por el desastre ecológico en el Golfo de México, celebró la decisión de Michelin de instalar la tercera fábrica en Brasil y, como era de esperar, destacó sus logros económicos que le permiten imaginar un retiro de la escena política brasileña por cuatro años para volver cuando se lo permita la constitución de su país.

     

    El desafío de la movilidad vial

    • 900 millones es el número de vehículos en circulación en el mundo.
    • Más de 1.500 millones será la cantidad de vehículos en circulación en el mundo en 2030.
    • 85 millones es el número de barriles de petróleo que se consumen todos los días en el mundo.
    • 98% es el porcentaje de transporte vial movido a petróleo.
    • Una cuarta parte de la proporción de emisiones de carbono derivadas de combustible fósil causadas por la industria del transporte. El transporte y la generación de energía serán las causas principales del aumento de las emisiones de CO2 de hoy a 2030.
    • Casi 5.000 millones es el número de toneladas de CO2 emitidas todos los años por vehículos viales en todo el mundo. Este número aumenta constantemente.
    • Estabilidad: hasta 2030, se espera que las emisiones de CO2 generadas por el transporte se estabilicen en los países de la OCDE por las mejorías técnicas previstas en los vehículos.
    • 3,5% es el aumento previsto de las emisiones de CO2 generadas por el transporte en países en desarrollo, tomando como base la extrapolación de los datos de hoy.