jueves, 18 de junio de 2026

    Foco

    A la búsqueda de significado
    El negocio de la boda

    En One Perfect Day: The Selling of the American Wedding, la británica Rebecca Mead trata de explicar la psicología detrás de un fenómeno que muchos advierten: que los casamientos son una oportunidad ideal para inflar precios, que el marketing aprovecha ese sentimiento en la pareja que busca un día perfecto y cree que escatimar en algo significa opacarlo. Las parejas lo saben pero igualmente aceptan. El mensaje de One Perfect Day es que los casamientos revelan la debilidad de la vida moderna estadounidense, donde la culpa recae por partes iguales en quienes lucran con los casamientos y en la tonta disposición de novias y novios a ser explotados por los primeros. Según Mead, el mercado baratea la cultura estadounidense convirtiendo en commodities las tradiciones más vitales.

    Mead afirma que como el casamiento se ha ido desenganchando de su simbolismo religioso, las parejas aceptan gastar más para dotar de significado a su boda. O sea, como el casamiento se vació de contenido religioso, hay que llenarlo con algún otro contenido. Y aquí se abre la puerta a la imaginación y al exotismo. 

    Soldado del futuro
    “Netcentric warfare”: casi un robot humano

    Es un programa que reúne infantería, aviación y marina. Su versión mediterránea se llama “soldado del futuro” y se iniciará en septiembre. Pero es un riesgo financiero.
    Algunos expertos europeos temen que esa especie de “robot humano” no funcione bien en sistemas militares convencionales. No obstante, en aguas estadounidenses el submarino italiano “Todaro” y similares de la marina local realizan maniobras cuyo objeto es neutralizar intrusos peligrosos.
    Son los primeros ejercicios conjuntos de ambas marinas, que también involucran ejército y aeronáutica. En realidad, se trata de una actualización tecnológica, sin la cual pronto no será posible integrar la Organización del Tratado Noratlántico (OTAN) en pie de igualdad.
    Ya “soldado del futuro” afecta el equilibrio nacional entre presupuestos, inversiones y maniobras en tres niveles: aire, mar y tierra. En rigor, “Netcentric warfare” (algo así como “guerra en red”) es una especie de enorme Internet militar. Nacida en el Pentágono, su meta es una red informática que una a soldados-robot, tanques, barcos y cazas. En conjunto, sus sensores generarán datos intercambiables en tiempo real: todos podrán ver todo al mismo tiempo.

    Aerolíneas estadounidenses
    Lo único gratis será la famosa bolsita

    En pocos y breves meses, las compañías han descubierto que el público está dispuesto a pagar por casi todo lo que solía ser gratis. Desde registro de equipaje hasta gaseosas, almohadas y frazaditas. Pocos se quejan. Por ende, las empresas no dejarán de sacarle dinero.
    De United Airlines a JetBlue, de Delta a US Airways (calificada por Time como la línea más tacaña), se inventan o reinventan métodos para esquilmar al pasajero. Las oportunidades son inagotables. United, por ejemplo planea ahorrarse hasta US$ 1 millón anual con un nuevo menú de cargos, caso a medida de un público por demás tolerante.
    Ninguna pide disculpas y sólo atinan a endilgar estos abusos al precio de los combustibles refinados, que a mediados de año rozaba US$ 1,07 el litro. “Las compañías necesitan formas de compensar costos adicionales del servicio”, sostiene Edward Bastian, presidente de Delta Air Lines (le llama “producto” a su negocio).
    Con el pretexto de la aeronafta cara, las empresas forzaron aumentos de pasajes y una serie de extras que solían ser bloqueados por las autoridades reguladoras.

    Una alianza contra el diluvio digital
    Saturación informativa y pérdida de productividad

    Las mismas firmas que ayudaron a crear la saturación informativa que significan los interminables mensajes que llegan vía e-mail o teléfono celular ahora toman medidas para solucionar el problema.
    Se trata, entre otras, de Microsoft, Intel, Google e IBM, que se juntan para pelear contra la sobrecarga informativa. En las últimas semanas, formaron un grupo sin fines de lucro para estudiar el problema, darle publicidad y buscar formas de ayudar a los trabajadores –los suyos propios y los demás– a lidiar con el diluvio digital.
    Comienzan a sugerir soluciones. Una de ellas es, por ejemplo, instar a los empleados a chequear sus casillas de correo con menos frecuencia, a pensar mucho antes de enviar mensajes grupales.
    Un ingeniero de Google acaba de presentar E-Mail Addict, una aplicación experimental para el servicio de correo de la compañía que permite a la gente desconectarse de sus bandejas de entrada por 15 minutos.

    La batalla en el cerebro
    Neurociencia aplicada a la guerra

    Los servicios de inteligencia del Gobierno de Estados Unidos han emitido un comunicado donde recomiendan seguir de cerca la evolución de la neurociencia por sus posibles implicancias para la seguridad nacional. El informe, titulado “Investigación de neurociencia cognitiva y seguridad nacional”, afirma que los últimos avances de la neurociencia podrían tener gran relevancia para las guerras del futuro. Los científicos que lideraron el estudio que finalmente se tradujo en el informe, analizaron la posibilidad de que el cerebro humano sea la base para desarrollar nuevos medicamentos y tecnologías en los próximos 20 años.
    Investigaron, por ejemplo, medicamentos capaces de alterar el comportamiento, escáners para interpretar el estado mental de una persona o dispositivos con capacidad para mejorar el oído o la vista de un soldado.
    A largo plazo las balas podrían ser sustituidas por “minas farmacológicas” que inocularían un medicamento para inhabilitar al soldado enemigo alcanzado por el proyectil.

    Iniciativas verdes
    Las tarjetas de crédito pueden salvar el planeta

    Ése es el mensaje que las empresas están enviando a los consumidores mientras emiten nuevas tarjetas pensadas para la gente que se preocupa por el calentamiento global.
    Esas tarjetas “verdes” permiten a los usuarios canalizar un porcentaje de su gasto hacia esfuerzos para limitar las emisiones de los gases de invernadero. La MasterCard Earth Rewards de General Electric que sacó en julio del año pasado la unidad Money de GE, destina 1% de todo el gasto a proyectos de reducción de emisiones. Bank of America Corp. le siguió en noviembre con su propia tarjeta verde, la “Brighter Planet Visa”, que por cada dólar gastado suma un punto que luego se acumula para cambiar por “compensaciones por carbono”. Estos son recursos –como plantar árboles– para reducir el impacto de las emisiones hechas en alguna otra parte.
    Las tarjetas verdes existen en Europa desde hace varios años y han atraído a mucha gente del movimiento ambientalista.

    Todavía hoy
    Piratería en medio mundo

    La actividad delictiva ha subido 20% entre enero y junio, sobre igual lapso de 2007. En lo tocante a tres zonas calientes (África occidental, mar de Omán, golfo de Adén), el año pasado se registraron, respectivamente, 42, 32 y 48 abordajes.
    Desde 2002, la piratería ha prosperado en las costas africanas y sudasiáticas mucho más que en Asia oriental o el Caribe. Estas dos zonas se dedican mayormente al tráfico de opiáceos o cocaína hacia Europa occidental y Estados Unidos.
    Por otra parte, la creciente actividad guerrillera (Nigeria) y la complicidad de funcionarios locales –en ese país, ambas Guineas, Camarones, Gabón, Angola, Costa de Marfil, Liberia, Sierra Leona– fomentan la piratería rampante en las costas occidentales de África. Pero, al otro lado del continente, el mar Arábigo, sus golfos (Adén sobre todo, Omán) y Malaca son presas de la piratería histórica.
    Como armas manuales, los piratas prefieren metralletas Kalashnikov y lanzagranadas. Se comunican vía satélite y usan navegadores GPS para seguir la ruta de sus presas. Simbad o Sandokán no podrían pedir más.

    Producto ecológico
    Celular hecho con maíz

    El E200 Eco es el tercer teléfono que saca Samsung este año con partes hechas a partir de bioplásticos, en este caso materiales extraídos del maíz. Sin embargo, éste es el primero con toda su caja bioplástica.
    Cheil Industries, una empresa que forma parte del Samsung Group, es la responsable de desarrollar estos materiales ecológicos. El E200 Eco tiene una cámara de 1,3 megapíxeles, capacidad para enviar mensajes en video y reproductor MP3. En Europa se podrá comprar a partir del mes que viene aunque no se sabe cuándo saldrá a la venta en Estados Unidos y el resto del mundo. La caja en la que viene también está hecha con materiales reciclados.