
Por Graciela Cañete
“Cuando el producto bruto del país crece, también crecen las importaciones. Esto se observa en los últimos 50 años, y más de 70% de las compras en el exterior son maquinarias y equipos, tecnología, materias primas y diversos insumos que utilizan la industria, el campo y los servicios. La Argentina es básicamente un país importador de insumos y tecnología para la producción; por ejemplo, Techint necesita importar mineral de hierro para fabricar tubos de acero, o Arcor importa cacao para elaborar golosinas porque en el país no hay”, explica Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).
En 2007 los bienes de capital e insumos representaron 76% del total de las compras en el exterior, y entre ellos se encuentran cosechadoras, tractores, grupos electrógenos, máquinas y aparatos mecánicos y eléctricos, herramientas, mineral de hierro, autopartes, productos para la agroindustria como glifosato, porotos de soja y fertilizantes.
Para Dante Sica, director de abeceb.com, “en la estructura productiva argentina hay un alto componente de bienes importados. La mayoría de lo que se compra en el exterior son bienes de capital e insumos industriales, y en estos años los sectores del agro, la construcción, minería y siderurgia fueron los que encabezaron las inversiones en bienes de capital”.
En un estudio de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal) se estimó una inversión en 2007 de 23% del PBI, de la cual 9,4% fue en equipo durable. “El nivel de inversión es más alto que en la década pasada, cuando llegó a 21% del PBI en 1998. Entre 2002 y 2007 se registró superávit comercial y un alto coeficiente de ahorro, las industrias utilizaron capacidad ociosa y también realizaron inversiones. Pero la tasa de inversión productiva debería aumentar si la Argentina quiere sostener un nivel de crecimiento cercano a 9%”, explica Daniel Heymann, economista de Cepal.

Dante Sica
Foto: Gabriel Reig
Máquinas y herramientas
Con compras en el exterior de bienes de capital e insumos por US$ 33.978 millones en 2007, distintos sectores señalan su preocupación por algunos productos que ingresan. En el caso de la Asociación Argentina de Fabricantes de Máquinas-Herramienta, Accesorios y Afines (AAFMHA), su asesor, Alberto Amato indica: “Se produce un fuerte incremento de las importaciones de máquinas y herramientas en los últimos tres años. Llegan productos de China y Turquía a precios que rondan los US$ 3 por kilo, montos que ni siquiera cubren el costo de los insumos, como la chapa o el acero. Esto es sugestivo porque los insumos siderúrgicos tienen cotización internacional, lo que indica una competencia desleal para la industria nacional”.
Amato agrega que “se afecta a la producción local de fresadoras, tornos, centros de mecanizado, prensas, máquinas para cortar metales, soldadoras, entre otros. Esto ya lo vimos en los años 90, cuando se provocaron graves daños a la producción argentina, y la recuperación requirió de importantes esfuerzos”. A su vez, las empresas venden al exterior y Brasil es el principal destino, con cerca de 50% de las exportaciones. Pero Amato apunta a la pérdida de competitividad por el incremento de los costos de producción, y aclara “no se pretende obstaculizar el ingreso de equipamiento que en el país no se fabrica, sino el que nuestras industrias producen”.
En la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas, Luminotécnicas, Telecomunicaciones, Informática y Control Automático (CADIEEL), su gerente Claudio Krämer afirma: “El alza de los costos, entre ellos insumos, salarios, energía y logística, nos hizo perder competitividad, lo que explica el aumento de las importaciones, que en el primer trimestre de este año se incrementaron más de 30% respecto del mismo período de 2007. Esta pérdida de competitividad también tiene consecuencias en la exportación, por ejemplo, estamos perdiendo terreno en Chile, que puede importar sin aranceles de otros países. Hay empresas que en estos años ganaron mercados en el exterior que ahora ven peligrar”. La industria nacional abastece 80% del mercado y el resto son productos importados.
Para Roberto Pons, jefe del departamento Comercio y Negociaciones Internacionales de la Unión Industrial Argentina (UIA), “los costos en el país aumentaron, y esto le resta competitividad a la industria nacional. Todas las importaciones crecen, desde bienes de capital y herramientas para la producción hasta bienes de consumo. Esto no es circunstancial, es una tendencia que se observa en los últimos trimestres y desalienta a los sectores productivos que se enfrentan a la dificultad para competir con los precios bajos a los que ingresan mercaderías de China, entre otros países”.
Sectores sensibles
En los últimos años se aceleraron las importaciones de textiles, calzado, electrodomésticos, juguetes, alimentos y bebidas, que de US$ 3.164 millones en 2005 treparon a US$ 5.147 millones el año pasado. En los primeros cuatro meses de 2008 las compras al exterior de bienes de consumo sumaron US$ 1.950 millones, un alza interanual de 38% y este crecimiento preocupa a los empresarios.
Por su parte, Sica señala: “Se debe analizar lo que sucede con el consumo, la producción y también las exportaciones. En los 90, mientras el consumo y la producción caían, las importaciones aumentaban, y esto afectó a la industria nacional. No es lo que ocurre en estos años en los que crecen la producción, el consumo y las ventas al exterior. Además, el ingreso de bienes de consumo se mantiene cerca de 11% del total de las compras en el exterior, a diferencia de los 90 cuando tuvieron una incidencia mayor”. En 1999 los bienes de consumo representaron 17,6% del total de las importaciones.
Pérez Santisteban explica que “las importaciones de bienes de consumo pueden aumentar en algunas épocas, pero no son relevantes en el total. En los 90, en especial en la segunda mitad de la década, con un tipo de cambio favorable a la importación, el ingreso de bienes de consumo desplazaba a la producción nacional. Pero hoy la situación es distinta: la demanda crece y le gana la carrera a la oferta y a la inversión de las empresas. Aquí no hay desplazamiento de la industria nacional, hay importaciones que complementan la producción”.
Con una demanda en alza y empresas que no alcanzan a cubrirla, las importaciones continúan creciendo, y desde diversos sectores se plantea que “para aumentar la producción se necesitan inversiones, pero el incremento de los costos, la incertidumbre y la falta financiamiento a largo plazo no ayudan a tomar las decisiones”.
En el sector textil, las importaciones pasaron de US$ 612 millones en 2003 a US$ 1.315 millones en 2007, según datos de la Fundación Pro Tejer. Su presidente, Pedro Bergaglio, señala: “Las importaciones venían creciendo, pero en 2006 pegan un salto y alcanzan a toda la cadena, desde hilados hasta tejidos e indumentaria. No estamos en contra de lo que complementa la oferta, ningún empresario puede fabricar todos los productos; estamos en contra de las importaciones que desplazan a la industria argentina”.
Un mayor control aduanero es el pedido del sector, en tanto Bergaglio indica que “el sector absorbió capacidad ociosa, se recuperaron puestos de trabajo y se realizaron inversiones, pero el aumento de los costos nos hace perder competitividad”. La mayoría de las importaciones provienen de China, Indonesia, Malasia, India, entre otros, y Mariano Kestelboim, economista de la fundación, explica: “Hasta los primeros años de esta década los productos de Brasil representaban 50% de las importaciones, pero con la apreciación del real y la expansión de Asia retrocedió a 34%. De China ingresan prendas de vestir y artículos del hogar, como sábanas, toallas, manteles, cortinas”.
En la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) se registró un ingreso de 29 millones de pares en 2007 –un incremento de 25% respecto al año anterior–, por US$ 280 millones, y el principal origen fue Brasil, seguido por China. Entre enero y mayo de 2008, se importaron cerca de 10 millones de pares, de los cuales unos 3,6 millones provenían de China, un alza interanual de 40%. “El ritmo al que crecen las importaciones preocupa porque puede provocar pérdidas a la industria nacional. El mayor motivo de alarma es China, que envía zapatillas de lona, de cuero, material sintético; sandalias, entre otros. Las empresas realizaron inversiones, producen para el mercado interno y también exportan calzado con diseño y alto valor agregado, pero les resulta difícil competir con los bajos precios con que ingresan los productos, y a la vez enfrentan aumentos en los costos”, señala Laura Barabas, gerente de CIC.
Electrodomésticos
Por parte de la Federación de Cámaras Industriales de Artefactos para el Hogar (Fedehogar), su presidente, José Sanjuán, explica: “La industria argentina fue afectada por la pérdida de competitividad en los 90, desaparecieron fábricas y aumentaron las importaciones, en especial de Brasil. En 2002 las importaciones caen, y cuando comienza la reactivación la industria se recupera. Se invierten a partir de 2004 unos US$ 70 millones en la producción de heladeras, cocinas y lavarropas. La principal competencia provenía de Brasil, pero luego de diversos acuerdos, y con la apreciación del real, las importaciones desde ese país disminuyeron”.
A la vez, llegan productos de Turquía, Polonia, México, Chile, Tailandia y China. “Las importaciones crecieron tanto como la demanda, no desplazaron a la producción local, pero ahora la industria comienza a perder competitividad, aumentan los costos internos y también los insumos con precio internacional, como el acero, plástico, chapa, entre otros”, afirma Sanjuán. La industria trabaja cerca del límite de la capacidad instalada, y su participación de mercado en heladeras es de 55% y en lavarropas 67%.
En heladeras, sostiene Carlos Chantré, gerente de la Cámara Argentina de Industrias de Refrigeración y Aire Acondicionado (CAIRAA), “Brasil llegó a tener 61% del mercado en 2003, y después de varios acuerdos los envíos disminuyeron. En 2007 su participación fue de 32% y la industria nacional alcanzó 60%. Las que aumentaron fueron las importaciones de Turquía, Chile y México”.
Por su parte, Hugo Ganim, presidente de la Cámara de Fabricantes de Artefactos de Gas (Cafagas), destaca el cambio de origen de las importaciones: “En cocinas la industria local tiene 75% de mercado y Brasil 20%, cuando tuvo una participación superior a 50%; las que están aumentando son las importaciones extrazona”. A la vez, Ganim afirma que la inflación es una de las preocupaciones del sector: “La inflación elimina el crédito, y en este rubro el crédito es fundamental. Cerca de 70% de los productos se compran en cuotas”.




