
Pablo Fazio.
“El mercado de la cerveza está viciado de exclusividades, hay
prácticas monopólicas en puntos de venta, festivales y esponsoreos”.
Quien denuncia es Pablo Fazio, dueño y fundador de la marca de cerveza
Otro Mundo. Pero su lista de argumentos, que involucra a marcas de consumo masivo,
distribuidores y bares, crece a partir de haber sido excluidos de la última
edición del Baires Beer Festival.
La secuencia de este proceso resultó algo extraña: los mismo organizadores
del principal festival cervecero de la Argentina que se acercaron para invitar
a participar a Otro Mundo, poco tiempo antes de la inauguración volvieron
a contactarse con ellos para informarles que no podrían estar presentes
en el evento.Según cuenta Fazio la empresa que inspiró la decisión
fue la principal sponsor del festival, Isenbeck.
Pero la disputa siguió; la gente de Otro Mundo presentó una demanda
en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por práctica
anticompetitiva contra Isenbeck y Baires Entertainment, la empresa organizadora
del festival. En tiempo y forma el organismo falló con una medida cautelar
a favor de los demandantes y obligó a los organizadores a otorgarles
un stand. Cuando todo indicaba un final feliz, Otro Mundo encontró otro
escollo, pués de acuerdo al contrato formulado por Baires Entertainment
la empresa debía renunciar a cualquier tipo de acción legal. La
respuesta de Fazio fue desistir de participar del festival y seguir el conflicto
en la Justicia Civil.
“Este es un sector muy complicado para quienes estamos buscando un lugar,
porque además de tener muchas barreras de entrada, la pelea pasa por
los millones que se gastan en promoción y publicidad y no por la calidad
del producto. Y para nosotros, que manejamos una cerveza de alta calidad, se
nos hace cuesta arriba. Es por eso que nos parece un disparate que no nos hayan
dejado participar de un festival que podía resultar una buena oportunidad
para las marcas no masivas ”, explica Fazio.
La contraparte
Desde la vereda de enfrente, en Isenbeck afirman que no hay animosidad contra
nadie y que como ellos no participan de la organización del festival
no tienen ninguna injerencia sobre los expositores. Por su parte, los organizadores
se defienden argumentando que el espíritu del festival es el de brindar
una oportunidad a las cervezas artesanales para que se den a conocer y que la
única cerveza industrial que participa es Isenbeck.
Las razones las da Axel Sangiácomo vicepresidente de Baires Entertainment:
“Nosotros tenemos un contrato de exclusividad con Isenbeck en el rubro
de cerveza industrial y sin el apoyo de ellos no puede realizarse el festival.
Es cierto que primero invitamos a Otro Mundo pero después nos dimos cuenta
de que ellos, aunque en menor escala, producen cerveza de manera industrial,
porque la elaboran en la planta San Carlos de la provincia de Santa Fe. Si alguien
con una marca menor compra cerveza a Quilmes, aunque venda poco, su cerveza
va a ser industrial. Isenbeck no nos condicionó en nada simplemente hay
un contrato y además de respetarlo nosotros somos leales con ellos y
con las marcas artesanales que participan del festival”.
La discusión se traba en este punto, para Fazio la distinción
entre artesanal e industrial no tiene ningún sentido y es falsa. En torno
a esto, argumenta que el Código Alimentario Nacional en el rubro cerveza
no hace ninguna consideración al respecto y sólo menciona los
elementos que tiene que tener el producto.
Los cambios en el mercado cervecero
El problema para Isenbeck, según afirman en Otro Mundo, pasa por la evolución
del mercado que empieza a marcar una tendencia hacia los productos de mayor
calidad y con un alto valor diferencial. Cada vez hay más personas que
están dispuestas a pagar en un supermercado hasta seis pesos por una
botella de cerveza si lo que toman amerita ese precio.
“Estamos bien direccionados y posicionados con el producto que tenemos
con relación a lo que en un determinado segmento se empieza a exigir
hoy, importamos lúpulos de Inglaterra y no utilizamos adjuntos. Además,
todos los expertos coinciden en que es la mejor cerveza que se produce en el
país. Como seguramente vamos a seguir creciendo pareciera que la única
forma de competir es poniéndonos piedras en el camino” concluye
Fazio. M
