Las importaciones argentinas han mostrado un comportamiento errático
a través del tiempo, lo que se debe principalmente a que están
determinadas por el ciclo económico del país, que es altamente
volátil. En períodos de recuperación, las compras
externas crecen aceleradamente, mientras que durante las etapas de recesión,
la parálisis del consumo y de las inversiones internas induce
a una fuerte caída de las importaciones.
Un punto a destacar es el aumento del dinamismo en las compras de combustibles,
lo que no deja de ser un dato preocupante, ya que constituye un indicador
indirecto de los crecientes problemas que enfrenta la economía
en la producción de combustibles, a partir de la recuperación
de la actividad económica y de la distorsión de los precios
relativos en estos productos.
Al analizar la variación de las importaciones de acuerdo a los
principales destinos, surge que el proveedor más importante de
la Argentina es el MERCOSUR y particularmente Brasil, que explica casi
la mitad del crecimiento de las importaciones. En este resultado tiene
una alta incidencia la devaluación del peso en la Argentina,
que encareció sensiblemente los productos importados de los países
centrales, y provocó una importante sustitución por parte
de bienes de fabricación regional a menor costo.
Existen importantes contribuciones de las crecientes compras de bienes
intermedios, bienes de capital y vehículos al Mercosur. En menor
escala aparecen los bienes de capital de China y los bienes intermedios
desde el NAFTA.
Por otra parte, también es remarcable el dinamismo de las ventas
chinas a nuestro país, las cuales se aceleraron a partir del
reconocimiento de economía de libre mercado que le otorgó
la Argentina en noviembre del año pasado, y ya explican 13% del
crecimiento de las importaciones totales. M

Fuente: abeceb.com en base a INDEC
En términos de grandes rubros, las Manufacturas de Origen Industrial
(MOI) explicaron casi la mitad de las mayores exportaciones de 2005.
En términos de destinos, los principales aportantes fueron el
Mercosur (básicamente Brasil) y el NAFTA.
Analizando de manera conjunta, existen fuertes contribuciones a las
mayores ventas por parte de las MOI al Mercosur (18,6%), los Productos
Primarios a China (12,1%), los Combustibles al NAFTA (8,9%) y las MOA
a la UE (8,2%)
Nota: * China incluye a Hong Kong y Macao





Fuente: abeceb.com en base a INDEC
2005 no presentó variaciones significativas frente al año
anterior en cuanto a la estructura de las importaciones por usos económicos,
manteniéndose Bienes Intermedios como el más significativo
con 36% de las compras externas.
Sin embargo, una mirada de más largo plazo da cuenta de una reestructuración
donde los bienes de consumo perdieron 10 puntos de participación.

Fuente: abeceb.com en base a INDEC
Entre Brasil y los Estados Unidos se explican aproximadamente la mitad
de las importaciones argentinas en el 2005. Dos puntos a destacar: la
relevancia de China en las compras nacionales (ocupa el tercer lugar
del ránking de orígenes) y la diversificación a
nivel de productos dentro de cada origen.

Fuente: abeceb.com en base a INDEC
Los principales productos importados por nuestro país corresponden
a bienes con elevados niveles de valor agregado, constituyendo esta
la diferencia más notoria con las exportaciones. Además,
se observa que el grado de concentración es relativamente bajo.
Balanza comercial
Saldo positivo y elevado pero en disminución
La balanza comercial ha mostrado distintos resultados en los últimos
15 años. Durante el período 1990-1997 el promedio para
esta variable fue de US$ –419 millones, pese a que en algunos
años el resultado fue superavitario. Desde el año 2000
el saldo comercial argentino es positivo.
En el año 2002, como consecuencia de la brusca caída
de las importaciones, el saldo alcanzó el máximo histórico,
mostrando una tendencia decreciente desde entonces. El resultado comercial
de 2005 fue de US$ 11.321 millones, US$ 811,5 millones por debajo del
correspondiente al año anterior.
Una desagregación del saldo por grandes rubros, da cuenta que
el gran responsable del deterioro observado entre 2003 y 2005 fueron
las manufacturas de origen industrial (MOI), ya que:
1- Son el único rubro con saldo negativo.
2- El déficit en las MOI se triplicó entre 2003 y 2005.
3- El resto de los rubros presentan superávit crecientes en el
período considerado.
En términos de países, con Brasil se ostenta el mayor
déficit bilateral, que se incrementó en 2005 respecto
al año anterior en US$ 2.000 millones. Entre los restantes países
con los cuales el resultado de la balanza bilateral de 2005 fue desfavorable
para Argentina (56 países), predominan las naciones europeas.
Por otra parte, el mayor superávit bilateral de 2005 se obtuvo,
al igual que en el año anterior, a partir de la relación
comercial con Chile, destacándose además los casos de
los Países Bajos y China. M

Fuente: abeceb.com en base a INDEC
A diferencia de lo ocurrido en la década pasada, desde el año
2000 el saldo comercial argentino es positivo. En el año 2002,
como consecuencia de la brusca caída de las importaciones, el
saldo alcanzó el máximo histórico, mostrando una
tendencia decreciente desde entonces.
El resultado comercial de 2005 fue menor al del año anterior
en US$ 833 millones.


Fuente: abeceb.com en base a INDEC
Las manufacturas de origen industrial son el único rubro con
saldo negativo, el cual se triplicó entre 2003 y 2005.
En términos de países, Brasil es el que representa el
mayor déficit bilateral, el que se incrementó en 2005
respecto al año anterior en US$ 2.000 millones.
Argentina-Brasil
Ampliación de la brecha productiva en diversos sectores industriales
La relación bilateral mostró, desde 1998 hasta la actualidad,
una marcada volatilidad de los flujos comerciales, consecuencia inevitable
de los rezagos cambiarios y de las situaciones de sobreendeudamiento
que afligían a ambas economías, y que desembocaron en
la devaluación del real, a comienzos de 1999, y la del peso a
inicios de 2002.
A este desequilibrio pronunciado en términos de valor agregado
incorporado a los flujos comerciales, se agrega un desbalance creciente
de los valores del intercambio. Así, mientras en 2003 el saldo
comercial bilateral fue neutro, en 2004 arrojó un rojo para Argentina
de US$ 1.816 millones, y en 2005 el déficit fue de US$ 3.676
millones1. Este nivel fue más que el doble del que se había
observado en 2004 (fue 103,4% superior), constituyendo de esta manera
la peor performance para nuestro país en la historia del comercio
con el país vecino.
A su vez, en 2006 no hay razones para esperar una reversión de
la tendencia actual en el comercio bilateral, por lo que el rojo continuaría
ampliándose hasta superar los US$ 4.500 millones.
Una de las consecuencias más relevantes de la etapa de crisis
fue la ampliación de la brecha productiva entre Argentina y Brasil
en un gran número de sectores productivos manufactureros, lo
que determinó una reducción del comercio intraindustrial
y un progresivo deterioro de la calidad del comercio bilateral en contra
de nuestro país.
Brasil ha sido el principal destino de las manufacturas de origen industrial
(MOI) argentinas, dadas las dificultades de inserción internacional
de estos productos. Sin embargo, en la actualidad más de 90%
de las exportaciones de Brasil a la Argentina pueden clasificarse como
MOI, mientras que de las ventas argentinas a Brasil sólo 53%
son de esta categoría, habiendo ganado una mayor participación
los productos básicos.
Este desequilibrio se manifiesta a pesar de ciertos factores coyunturales
favorables a la producción argentina: un tipo de cambio nominal
en Brasil apreciado, y tasas de interés muchos más reducidas
en nuestro país.
Sin embargo, existen varias cuestiones a tener en cuenta, y una de ellas
es que el volumen del comercio depende más de la velocidad de
expansión de las economías que del tipo de cambio nominal.
A lo que debe agregarse que fundamentals tales como la productividad
y los factores de escala son mucho más importantes para el crecimiento
de la producción y las inversiones que la tasa de interés.
Como consecuencia, las exportaciones de Brasil a Argentina se han incrementado
no sólo en volumen sino también en valor agregado y en
diversificación de productos, consiguiendo ganar una fuerte participación
en los mercados argentinos. Por el contrario, la Argentina ha perdido
inserción en Brasil, sobre todo en términos de productos
industriales, a manos de la creciente producción industrial brasileña.
M
1- Esta cifra fue tomada de fuentes brasileñas y es sensiblemente
distinta a la estimada de acuerdo con fuentes oficiales argentinas.

Fuente: abeceb.com en base a datos oficiales de Brasil.
El comercio bilateral entre Argentina y Brasil alcanzó un déficit
para nuestro país de US$ 3.676 millones, un nivel que fue más
que el doble del que se había observado en el 2004 (fue 103,4%
superior). De esta manera, constituyó la peor performance para
nuestro país en la historia del comercio con el país vecino.
Esto se produjo como consecuencia de un crecimiento de las exportaciones
sustancialmente inferior al de las importaciones desde Brasil: mientras
las ventas se expandieron en el 2005 a 12,0%, las compras lo hicieron
a 34,5%.

Fuente: abeceb.com en base a datos oficiales de Brasil.

Fuente: abeceb.com en base a datos oficiales de Brasil.


Fuente: abeceb.com en base a INDEC
El intercambio bilateral con Brasil es desbalanceado: durante 2005,
59% de los productos exportados por nuestro país correspondieron
a MOI, mientras que entre las importaciones la participación
de este rubro fue de 90%.
La importancia de Brasil para nuestro comercio difiere según
el rubro. Su mayor participación se da en las MOI, donde representa
31,2% de las exportaciones argentinas, 37,5% de las importaciones y
43,5% del saldo sectorial. Por el contrario, la menor participación
se da en los combustibles, donde las proporciones son de 13,2%, 17,4%
y 12% respectivamente.
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