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Por Gustavo Baiman En el marco del foro Libertad, Economía y Sociedad organizado por la fundación Osde, con el propósito de discutir la oportunidad de la Argentina para competir en el mercado global, distintos expositores abordaron el tema de un nuevo paradigma sobre el desarrollo de redes para la organización de negocios y empresas. Este nuevo concepto que se contrapone al criterio vertical en cuanto a la administración y a las rígidas estructuras de la producción en serie, se basa fundamentalmente en la confianza entre las partes y en la capacidad de tener visiones compartidas, no sólo en el ámbito de las empresas sino como sociedad en general. Para Jorge Forteza, presidente del Consejo de Administración y profesor de la Universidad de San Andrés, hay cinco componentes fundamentales en este nuevo esquema: visionarios, emprendedores, valores, tecnología y educación. En la base de todo grupo empresario exitoso hay uno o varios lideres visionarios, alguien que llegó a ese lugar y que dijo en 20 años quiero construir esto para mi familia y para mi comunidad. Después tiene que haber emprendedores, personas que quieran construir riqueza. Es decir necesitamos líderes y familias visionarias. El tercer tema son los valores compartidos porque es imposible plasmar en contratos todas las transacciones que tienen que darse entre los integrantes de la red para que funcione, no se puede legislar todo, tiene que haber confianza entre los jugadores. Otro de los aspectos es el de la tecnología, la gente tiene que estar conectada. Y por último tiene que haber un nivel adecuado de educación, un nivel parejo en la sociedad como para que no haya una gran diferencia entre ganadores y perdedores porque si no es muy difícil que se de esa situación de confianza como para construir la red La visión estratégica del planteo de este nuevo paradigma es poder cambiar la curva descendente de los parámetros que miden competitividad de la Argentina. Según Forteza, el país se encuentra en el puesto 74 de un total de 102 medidos. En este sentido argumentó que hay que poner los pocos fondos públicos y privados con que se cuenta en investigaciones y desarrollo pero en aquellas áreas donde tenemos una chance competitiva como los agronegocios y algunas áreas especificas de manufactura así como en los negocios de servicios. El principal interrogante es cómo nos insertamos en el mundo -dice Forteza y qué es lo que tenemos que vender para que nos permita crecer y llegar a US$ 15.000 per capita. Claramente somos en este momento la actividad alrededor del complejo de soja más competitiva del mundo. Por otro lado tenemos empresas de software y de diseño de modas que están saliendo muy bien al mundo. Argentina tiene una dotación de recursos que nos permite vender productos y servicios interesantes, de bastante valor agregado; podemos vender en el área de los agronegocios todo lo que tiene que ver con vinos y con carnes; en manufacturas somos competitivos en autopartes; y en bienes de capital, por ejemplo, en grúas. Tenemos que llegar a exportar US$ 70.000 millones y no US$ 30.000 millones como lo hacemos hoy. Otro de los planteos fue que es fundamental el funcionamiento de la sociedad civil. Tiene que haber confianza y valores para favorecer a quien quiera ser emprendedor y pretenda trabajar y generar riqueza. Hay que ver cómo vamos a seguir trabajando sobre nuestra estructura de valores, qué recompensamos y a qué le damos importancia y a qué no. En países parecidos al nuestro como Chile, que seguramente va a ser desarrollado ante que nosotros, se valora a los empresarios, y cuando alguien es exitoso es un modelo para la comunidad concluye Forteza. |

