i>Lobbies, comisiones millonarias y derroche sin límites convierten el sistema de compras militares en un lodazal. Pero la crisis presupuestaria no perturba a sus dos amos: Richard Cheney, vicepresidente, y Donald Rumsfeld (Defensa).
En semejante desquicio aparecen Northrop Grumman y European Aeronatic Defence & Space (EADS), o sea Airbus. Ambos acaban de resolver, en principio, unir fuerzas en un intento de quebrar el monopolio de Boeing en el suministro de aviones que dispensan combustible en vuelo a máquinas militares. Así lo revela el Wall Street Journal.
Los europeos y Northrop podrían sacar ventaja del escándalo que hizo fracasar un intento de Boeing sobornos millonarios inclusive para proveer esos aviones tanques. Senadores del comité para las fuerzas armadas censuraron a altos jefes de Aeronáutica por el fallido negocio, que alcanzaba US$23.500 millones.
Washington maneja un presupuesto militar que, según Le Monde, asciende a US$500.000 millones anuales, la mitad de lo que gasta en defensa todo el mundo.
Compre lo que quiera. Total, pagan los chinos
Ya es un clásico: China paga buena parte del derroche estadounidense. Desde las tarjetas de crédito hasta la burbuja inmobiliaria, los incentivos tributarios a ricos y los fenomenales déficit federales. Pero Beijing no está sola.
En general, observa el analista Edward Porter, las economías menos prósperas solventan una de las manías de consumo más extravagantes y costosas en la historia del capitalismo. De 1996 a 2004, el déficit de cuenta corriente en la balanza de pagos externos incluye comercio, intereses netos y dividendos creció de US$120.000 a 666.000 millones; o sea, 455,5%.
¿Cómo se financia ese agujero? Pues con fondos provenientes de lo que el FMI llama mercados emergentes o países en desarrollo. Ambos son eufemismos por economías subdesarrolladas y periféricas, cuyas poblaciones son mayormente pobres, no invierten en bolsa ni se endeudan con tarjetitas de plástico. Al frente aparece China apunta el experto, cuyo producto bruto por habitante fue apenas US$1.300 el año pasado. O sea, un trigésimo del estadounidense.
Otros son Rusia (una economía semiindustrial, cuyo PB por persona era US$4.100) e India, donde el PB per cápita apenas llegaba a US$600. No es accidental que las cuentas corrientes de países en desarrollo hayan pasado del déficit (US$88.000 millones en 1996) a un llamativo superávit (US$336.000 millones en 2004).
Tasas hipotecarias: ¿anomalía o cambio estructural?
Durante los últimos 12 meses, la Reserva Federal viene elevando intereses básicos. Pero una tasa que interesa a millones la del crédito hipotecario se acerca al mínimo en 30 años y genera una peligrosa burbuja especulativa.
Tan exiguos niveles (apenas 5,6% anual) fomentan una burbuja. ¿Por qué? Porque un financiamiento de viviendas tan bajo inyecta fondos a las familias cuando sus ingresos ya no aumentan a mayor ritmo que la inflación minorista. Dicho de otro modo, los estadounidenses son inducidos a endeudarse cada vez más.
Declarando ante un comité bicameral, Alan Greenspan descubrió la situación presente como claramente sin precedentes cercanos. Mientras el emisor subía las tasas referenciales ocho veces desde junio de 2004, tratando de neutralizar tendencias inflacionarias, el tipo medio hipotecario cedía de 6,3 a 5,61% anual. El guarismo está apenas por encima del mínimo en tres decenios.
Tendencias que revolucionarán la farmoquímica
IBM Business Consulting Services presentó un informe titulado Pharma 2010: Silicon Reality, que describe las tendencias de la industria farmacéutica e identifica las tecnologías que impulsarán innovación en los próximos años.
En los prósperos años 90, muchos grupos farmacéuticos vieron triplicar el valor de sus acciones. Entre 1993 y mediados del 2000, el Indice Farmacéutico (FT), que mide el valor de las acciones de las empresas del sector, creció más de 350%, pero en los dos últimos años el valor cayó casi a la mitad. IBM cree que, con el modelo de negocios que aplica actualmente la industria farmacéutica, no podrá cumplir con la meta de 9% de crecimiento que han fijado algunos analistas.
La industria farmacéutica no puede depender únicamente del mercado de Estados Unidos para sostener su modelo, basado en las llamadas drogas blockbusters (es decir, drogas que, una vez lanzadas al mercado, generan importantes ingresos a escala mundial). Además, la industria afronta en todas partes del mundo un panorama de competencia estimulada por el tema precio, por un mercado consumidor cada vez más exigente y bien informado, y también por los medicamentos genéricos. Así, para sobrevivir en ese ambiente, dicha industria debe buscar diferenciación de sus productos, acelerando sus desarrollos, bajando costos y desarrollando drogas específicas: las llamadas targeted treatment solutions, pensadas para grupos de individuos con biotipos similares.
Las empresas que aprendan esas técnicas novedosas de producción de medicamentos, para el año 2010 podrán triplicar valor para sus accionistas. Si el mercado despegara a mayor velocidad, podrían crecer mucho más que en los mejores momentos.
En Europa occidental, las F&A brillan ahora más
El total de fusiones y adquisiciones europeas en los primeros cinco meses del año US$232.000 millones supera la cota estadounidense (222.000 millones). Eso no ocurría desde el segundo semestre de 2003. Pero las cosas podrían darse vuelta.
Según un estudio difundido por una filial de KPMG dedicada a finanzas empresariales, si la tendencia llega a fin de junio algo nada difícil, teniendo en cuenta fusiones bancarias en curso los europeos habrán tenido su primer semestre a la cabeza en año y medio. Como en el caso estadounidense, las telecomunicaciones habrán desempeñado un papel decisivo.
Este auge europeo realmente comenzó en 2004, cuando firmas y bancos de la Unión Europea volvieron al terreno y lo hicieron antes que sus equivalentes norteamericanos. El trabajo de KPMG incluye F&A entre cotizantes y no cotizantes bursátiles.
El CEO es ahora una figura efímera
Desde 2005, la rotación forzada de directores ejecutivos ha sido de 300% en todo el mundo. Las empresas parecen haber entrado a una era de jefes por poco tiempo.
Como muestra el último estudio anual de Booz Allen Hamilton, más de 14% de los CEO de las 2.500 mayores empresas del mundo, cesó en sus funciones en 2004. De ese total, casi la tercera parte (111 personas, que representan 4,4% de la población total de directores ejecutivos) fue invitada a renunciar por razones de desempeño o de desacuerdos con el directorio. La cifra de renuncias forzadas es la más alta observada hasta la fecha. Representa un aumento de 300% frente a 1995, el año que se tomó como referencia. O sea, cuatro años después del primer estudio sobre sucesión de CEO.
La tendencia es innegable y las implicancias son profundas, dice el estudio. Los accionistas y otras partes constitutivas de la empresa han arrebatado el poder de directores imperiales en todas las principales economías del mundo. Una respuesta lógica ante la continuada presión por ver retornos a la inversión, incertidumbres geopolíticas, mayor supervisión regulatoria y guerras internacionales de talento. Todo eso sumado a una incapacidad, real o percibida, de muchos CEO para mostrar resultados satisfactorios.