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Para
la industria del transporte de carga, las estimaciones son inmejorables:
en 15 años, 80% de todos los bienes que se produzcan en el mundo
cruzarán al menos una frontera, 60% de aumento sobre las cifras
que se manejan actualmente.
Estas proyecciones y su estructura actual a escala mundial le permitirán
seguramente a Federal Express seguir siendo la más importante compañía
del mundo de transporte expreso. Ahora cuenta con una facturación
promedio de US$ 26.000 millones anuales, 240.000 empleados y contratistas
y una flota aérea propia de 645 aviones que conectan a más
de 210 países.
Según Juan Cento, presidente de la División de Latinoamérica
y el Caribe de FedEx, con sede central en Miami, particularmente en esta
región -donde la empresa conecta a más de 50 países-
hay grandes expectativas de crecimiento. "La estrategia principal
que nos acompaña desde que fundamos la empresa es simplemente ofrecer
el mejor servicio que existe. Desde hace 25 años estamos trabajando
para establecer metas que vayan por encima de lo que está acostumbrada
la actividad. En la Argentina se nos conoce como una empresa de courier,
que mueve documentos. Nuestro enfoque es mover productos y mercancías
a través de las fronteras con la misma agilidad con la que movemos
un documento. Eso ha servido para diferenciar nuestro servicio. FedEx
es la mayor empresa del sector en los mercados regionales más importantes.
La confianza que nos dispensan nuestros clientes la hemos ganado",
se enorgullece el ejecutivo.
¿Si el crecimiento del transporte de carga está relacionado
con el desarrollo económico de una región, cuáles
serían los indicadores económicos que tienen mayor impacto
en la expansión de FedEx?
Básicamente hay dos indicadores que nosotros miramos con mucha
atención: uno es el desarrollo del país en general y el
otro tiene que ver con todo lo concerniente al comercio global. En este
último aspecto vemos mucho interés en varios países
de la región, incluyendo a la Argentina, en el sector de las Pymes.
Hay una gran oportunidad para el crecimiento económico y creemos
que estamos obligados a apoyar ese desarrollo. Las inversiones que estamos
haciendo no son solamente en aeronaves o en camiones; las hacemos también
en tecnología y en forma extremadamente agresiva porque hoy la
información es tan importante como el saber que el producto llegó
a su destino en condiciones adecuadas. Tenemos que brindar las herramientas
idóneas para facilitarle el trabajo a esas empresas que quieren
involucrarse en el comercio internacional.
¿Estas expectativas favorables no chocan con los riesgos que significa
estar operando en una región con economías emergentes y,
en ocasiones, poco previsibles?
Cuando uno tiene operaciones en 211 países siempre va haber un
problema en algún lugar. Los riesgos económicos y políticos
realmente existen, aunque nunca nos involucramos. Nuestra ventaja es que
operar una red global nos permite muchísima flexibilidad. Por ejemplo,
uno de los factores diferenciales más importante que tenemos es
nuestra red aérea. Si una crisis económica en algún
lugar disminuye la demanda de nuestros servicios, tenemos la posibilidad
de retirar un avión de una determinada capacidad de carga y poner
otro de menor tamaño y viceversa. Es un mecanismo que nos permite
tener, como dicen los brasileños, juego de cintura. Nos podemos
adaptar rápidamente a cada situación.
Esto cuenta a la hora de sortear crisis y de aprovechar oportunidades
en distintas regiones.
Claro, la empresa de verdad está bien globalizada, utilizamos todas
las oportunidades alrededor del mundo para ser más eficientes.
Así es como nos mantenemos más competitivos en las tarifas
que ofrecemos. Si tengo que desarrollar sistemas que sean específicos
para Latinoamérica y, de repente, la situación económica
en la región no es la adecuada, esa actividad la derivo para Bruselas
o para Hong Kong. Podemos decir que el crecimiento de la empresa ha sido
importante, y no sólo en FedEx que es una de las varias empresas
que tiene el grupo FedEx Corporation. Por ejemplo, se registra un importante
crecimiento en FedEx Ground, que es un sistema de transporte ligero y
en FedEx Freight que transporta tractores. Hemos tenido mayor actividad
en todas las áreas. Después de la crisis económica
del 2001, el empuje, si no venía de una empresa venía de
otra. En aquel momento, por ejemplo, la situación económica
en los Estados Unidos (con el 11 de septiembre) afectó el crecimiento
de esta actividad, pero gracias a la infraestructura que habíamos
creado en el exterior pudo seguir el crecimiento agresivo. En este año
las inversiones en tecnología e infraestructura sumaron US$ 2.200
millones.
FedEx es una de las marcas más reconocidas del mundo. ¿Cuáles
fueron las estrategias utilizadas para ocupar esa posición?
Tenemos la responsabilidad de ser una de las cinco marcas más reconocidas
en el mundo. El objetivo de nuestra empresa siempre ha sido identificar
a la marca con la calidad en el servicio. Pero éste se mide desde
la percepción, desde la opinión del cliente, y no por lo
que nosotros decimos sobre las bondades del servicio. Lo que importa es
que al final de una transacción, los clientes confirman que lo
que pagaron por nuestros servicios estaba acorde con sus expectativas.
Eso es lo que quiere decir que nuestra marca se identifica con la calidad
en el servicio.
También la empresa es reconocida por su política de recursos
humanos.
FedEx adoptó dos criterios generales enfocados a los empleados
de la empresa, People First (La Gente Primero) y People-Service-Profit
(Gente-Servicio-Ganancia). Ellos definen la cultura de la empresa, fomentan
y apoyan el trabajo en equipo, incrementan considerablemente el orgullo
de pertenecer a la empresa, y fortalecen el espíritu de equipo
de los empleados de FedEx.
People First es la norma establecida por Frederick W. Smith, fundador
de FedEx, quien afirmó que el éxito de la compañía
se basa en esta estrategia: mientras los empleados de FedEx sean los mejores
entrenados y los más motivados en la industria, proporcionarán
el mejor servicio posible a sus clientes.
People-Service-Profit, la política de recursos humanos de FedEx,
afirma la creencia de que empleados satisfechos proveen un mejor servicio
al cliente, lo que a su vez permite obtener mayores ganancias empresariales
que son compartidas por los empleados.
En casi toda Latinoamérica hubo un giro político importante
con respecto a la década de los ´90, ¿cómo se para
en la región FedEx con respecto a este cambio?
Además de ser ciudadanos corporativamente responsables en cada
uno de los países, tenemos un compromiso frente a las comunidades
con las cuales operamos; frente a nuestros empleados en cada región;
y con el desarrollo económico de todos esos países, no importa
si sus políticas son más cerradas o más liberales.
Los países están interesados en trabajar con empresas que
vayan a colaborar en su desarrollo.
¿Cuáles son las expectativas que tienen, particularmente
en la Argentina?
La crisis económica del 2001 está superada, hay un importante
crecimiento, son muy buenas las proyecciones para el año que viene.
Los tratados de libre comercio sobre los que se está hablando y
las oportunidades de desarrollo entre los países latinoamericanos
hacia el exterior son muy favorables para la región y para nuestra
empresa. Por ejemplo, la visita del presidente de China y los posibles
acuerdos de los que se está hablando nos ofrecen un buen horizonte.
Se pueden desarrollar mecanismos a través de los cuales las empresas
exportadoras argentinas, puedan ofrecer sus productos, que son competitivos
en calidad y precio. En este sentido, Internet está empujando un
crecimiento importante en las exportaciones. Uno puede crear su sitio
y empezar a moverse por el mundo entero.
¿Cree que por parte del gobierno argentino se impulsan medidas
para desarrollar las exportaciones?
El esfuerzo que está haciendo el Gobierno creo que es el adecuado.
Dar apoyo a empresas que hoy en día son pequeñas, con menos
de US$ 50.000 en ventas, es muy bueno. Hemos dictado 11 seminarios en
la Argentina para exportadores específicamente del sector Pymes.
Se llaman "Exporte fácil" y pretendemos demostrar que
exportar no es difícil, mostramos que es un proceso que, si se
hace correctamente, no ofrece problemas.
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