lunes, 25 de mayo de 2026

    FedEx, crecimiento y “juego de cintura”

    Para
    la industria del transporte de carga, las estimaciones son inmejorables:
    en 15 años, 80% de todos los bienes que se produzcan en el mundo
    cruzarán al menos una frontera, 60% de aumento sobre las cifras
    que se manejan actualmente.
    Estas proyecciones y su estructura actual a escala mundial le permitirán
    seguramente a Federal Express seguir siendo la más importante compañía
    del mundo de transporte expreso. Ahora cuenta con una facturación
    promedio de US$ 26.000 millones anuales, 240.000 empleados y contratistas
    y una flota aérea propia de 645 aviones que conectan a más
    de 210 países.
    Según Juan Cento, presidente de la División de Latinoamérica
    y el Caribe de FedEx, con sede central en Miami, particularmente en esta
    región -donde la empresa conecta a más de 50 países-
    hay grandes expectativas de crecimiento. "La estrategia principal
    que nos acompaña desde que fundamos la empresa es simplemente ofrecer
    el mejor servicio que existe. Desde hace 25 años estamos trabajando
    para establecer metas que vayan por encima de lo que está acostumbrada
    la actividad. En la Argentina se nos conoce como una empresa de courier,
    que mueve documentos. Nuestro enfoque es mover productos y mercancías
    a través de las fronteras con la misma agilidad con la que movemos
    un documento. Eso ha servido para diferenciar nuestro servicio. FedEx
    es la mayor empresa del sector en los mercados regionales más importantes.
    La confianza que nos dispensan nuestros clientes la hemos ganado",
    se enorgullece el ejecutivo.
    ¿Si el crecimiento del transporte de carga está relacionado
    con el desarrollo económico de una región, cuáles
    serían los indicadores económicos que tienen mayor impacto
    en la expansión de FedEx?
    Básicamente hay dos indicadores que nosotros miramos con mucha
    atención: uno es el desarrollo del país en general y el
    otro tiene que ver con todo lo concerniente al comercio global. En este
    último aspecto vemos mucho interés en varios países
    de la región, incluyendo a la Argentina, en el sector de las Pymes.
    Hay una gran oportunidad para el crecimiento económico y creemos
    que estamos obligados a apoyar ese desarrollo. Las inversiones que estamos
    haciendo no son solamente en aeronaves o en camiones; las hacemos también
    en tecnología y en forma extremadamente agresiva porque hoy la
    información es tan importante como el saber que el producto llegó
    a su destino en condiciones adecuadas. Tenemos que brindar las herramientas
    idóneas para facilitarle el trabajo a esas empresas que quieren
    involucrarse en el comercio internacional.
    ¿Estas expectativas favorables no chocan con los riesgos que significa
    estar operando en una región con economías emergentes y,
    en ocasiones, poco previsibles?
    Cuando uno tiene operaciones en 211 países siempre va haber un
    problema en algún lugar. Los riesgos económicos y políticos
    realmente existen, aunque nunca nos involucramos. Nuestra ventaja es que
    operar una red global nos permite muchísima flexibilidad. Por ejemplo,
    uno de los factores diferenciales más importante que tenemos es
    nuestra red aérea. Si una crisis económica en algún
    lugar disminuye la demanda de nuestros servicios, tenemos la posibilidad
    de retirar un avión de una determinada capacidad de carga y poner
    otro de menor tamaño y viceversa. Es un mecanismo que nos permite
    tener, como dicen los brasileños, juego de cintura. Nos podemos
    adaptar rápidamente a cada situación.
    Esto cuenta a la hora de sortear crisis y de aprovechar oportunidades
    en distintas regiones.
    Claro, la empresa de verdad está bien globalizada, utilizamos todas
    las oportunidades alrededor del mundo para ser más eficientes.
    Así es como nos mantenemos más competitivos en las tarifas
    que ofrecemos. Si tengo que desarrollar sistemas que sean específicos
    para Latinoamérica y, de repente, la situación económica
    en la región no es la adecuada, esa actividad la derivo para Bruselas
    o para Hong Kong. Podemos decir que el crecimiento de la empresa ha sido
    importante, y no sólo en FedEx que es una de las varias empresas
    que tiene el grupo FedEx Corporation. Por ejemplo, se registra un importante
    crecimiento en FedEx Ground, que es un sistema de transporte ligero y
    en FedEx Freight que transporta tractores. Hemos tenido mayor actividad
    en todas las áreas. Después de la crisis económica
    del 2001, el empuje, si no venía de una empresa venía de
    otra. En aquel momento, por ejemplo, la situación económica
    en los Estados Unidos (con el 11 de septiembre) afectó el crecimiento
    de esta actividad, pero gracias a la infraestructura que habíamos
    creado en el exterior pudo seguir el crecimiento agresivo. En este año
    las inversiones en tecnología e infraestructura sumaron US$ 2.200
    millones.
    FedEx es una de las marcas más reconocidas del mundo. ¿Cuáles
    fueron las estrategias utilizadas para ocupar esa posición?
    Tenemos la responsabilidad de ser una de las cinco marcas más reconocidas
    en el mundo. El objetivo de nuestra empresa siempre ha sido identificar
    a la marca con la calidad en el servicio. Pero éste se mide desde
    la percepción, desde la opinión del cliente, y no por lo
    que nosotros decimos sobre las bondades del servicio. Lo que importa es
    que al final de una transacción, los clientes confirman que lo
    que pagaron por nuestros servicios estaba acorde con sus expectativas.
    Eso es lo que quiere decir que nuestra marca se identifica con la calidad
    en el servicio.
    También la empresa es reconocida por su política de recursos
    humanos.
    FedEx adoptó dos criterios generales enfocados a los empleados
    de la empresa, People First (La Gente Primero) y People-Service-Profit
    (Gente-Servicio-Ganancia). Ellos definen la cultura de la empresa, fomentan
    y apoyan el trabajo en equipo, incrementan considerablemente el orgullo
    de pertenecer a la empresa, y fortalecen el espíritu de equipo
    de los empleados de FedEx.
    People First es la norma establecida por Frederick W. Smith, fundador
    de FedEx, quien afirmó que el éxito de la compañía
    se basa en esta estrategia: mientras los empleados de FedEx sean los mejores
    entrenados y los más motivados en la industria, proporcionarán
    el mejor servicio posible a sus clientes.
    People-Service-Profit, la política de recursos humanos de FedEx,
    afirma la creencia de que empleados satisfechos proveen un mejor servicio
    al cliente, lo que a su vez permite obtener mayores ganancias empresariales
    que son compartidas por los empleados.
    En casi toda Latinoamérica hubo un giro político importante
    con respecto a la década de los ´90, ¿cómo se para
    en la región FedEx con respecto a este cambio?
    Además de ser ciudadanos corporativamente responsables en cada
    uno de los países, tenemos un compromiso frente a las comunidades
    con las cuales operamos; frente a nuestros empleados en cada región;
    y con el desarrollo económico de todos esos países, no importa
    si sus políticas son más cerradas o más liberales.
    Los países están interesados en trabajar con empresas que
    vayan a colaborar en su desarrollo.
    ¿Cuáles son las expectativas que tienen, particularmente
    en la Argentina?
    La crisis económica del 2001 está superada, hay un importante
    crecimiento, son muy buenas las proyecciones para el año que viene.
    Los tratados de libre comercio sobre los que se está hablando y
    las oportunidades de desarrollo entre los países latinoamericanos
    hacia el exterior son muy favorables para la región y para nuestra
    empresa. Por ejemplo, la visita del presidente de China y los posibles
    acuerdos de los que se está hablando nos ofrecen un buen horizonte.
    Se pueden desarrollar mecanismos a través de los cuales las empresas
    exportadoras argentinas, puedan ofrecer sus productos, que son competitivos
    en calidad y precio. En este sentido, Internet está empujando un
    crecimiento importante en las exportaciones. Uno puede crear su sitio
    y empezar a moverse por el mundo entero.
    ¿Cree que por parte del gobierno argentino se impulsan medidas
    para desarrollar las exportaciones?
    El esfuerzo que está haciendo el Gobierno creo que es el adecuado.
    Dar apoyo a empresas que hoy en día son pequeñas, con menos
    de US$ 50.000 en ventas, es muy bueno. Hemos dictado 11 seminarios en
    la Argentina para exportadores específicamente del sector Pymes.
    Se llaman "Exporte fácil" y pretendemos demostrar que
    exportar no es difícil, mostramos que es un proceso que, si se
    hace correctamente, no ofrece problemas.