martes, 23 de junio de 2026

    La euforia en botella gana mercado

    Cuando las bebidas energizantes llegaron a la Argentina, a fines de 1999 (la primera
    en entrar al país fue Speed Unlimited), la polémica ingresó
    con ellas: que eran estimulantes, que aceleraban el ritmo cardíaco hasta
    extremos riesgosos para el consumidor. Pero lo cierto es que la composición
    química de una lata de 250 cm3 no excede la cafeína que contiene
    un pocillo de café. En realidad el peligro no está en las bebidas
    en sí, sino en la habitual combinación con alcohol que normalmente
    hacen los jóvenes, los consumidores por excelencia de estos productos.
    El Instituto Nacional de Alimentos (Inal) las autoriza como “suplementos
    dietarios”, que deben respetar la disposición Nº 6.611 de la Administración
    Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat),
    que establece los límites máximos en sus ingredientes. Según
    María Luz Martínez, funcionaria del Inal, “si bien estas bebidas
    están autorizadas para su comercialización, el Inal y la Anmat no
    se hacen cargo de cómo son consumidas. Estos suplementos dietarios no tienen
    ningún componente dañino para el organismo. Al ser mezclados con
    alcohol, si hubiera efectos colaterales, éstos son exclusivamente causados
    por el alcohol y nada más”.
    Así, las bebidas energizantes contienen taurina (un aminoácido libre
    que abunda en el cuerpo humano y que desempeña un papel significativo en
    la neuroprotección, termorregulación y osmorregulación),
    cafeína (un derivado de la xantina conocida por su efecto estimulante más
    evidente en el sistema cardiovascular y en el cerebro), minerales y vitaminas,
    agua carbonatada y azúcar, entre otros ingredientes.
    Si bien existen más de 15 marcas distintas de energy drinks en la Argentina,
    las mejores posicionadas son Speed Unlimited, Red Bull y Black Fire (de Coca-Cola).
    Según datos proporcionados por Speed Unlimited, el mercado de bebidas energizantes
    alcanzó los 3,5 millones de latas vendidas en 2002. De ese total, tres
    millones (a valor de $ 4 promedio la lata) corresponden a las ventas de Speed
    Unlimited, cifra que la consolida como la marca con 85% de market share.
    “Este producto creó un segmento nuevo de consumo y nos costó
    mucho posicionarlo. Speed Unlimited fue la primera que llegó al país
    y empezamos de cero. Hasta 2001, importábamos el producto terminado. Luego
    de la crisis económica, estamos importando sólo el jarabe base y
    envasamos en el país. Tras pasar la mayor incertidumbre el año pasado;
    y después de ver cómo otras marcas de la competencia se iban del
    mercado, como Dark Dog o XTC, nosotros tenemos como perspectiva entrar a los supermercados”,
    dice Walter Santángelo, directivo de la empresa.
    Red Bull, por su parte, desarrolló su estrategia de marketing hacia los
    beneficios que la bebida les proporciona a los deportistas. “Red Bull es
    una bebida no alcohólica; sin embargo, a muchos consumidores les gusta
    mezclarla con otras, como vodka o gin, por ejemplo. Si bien Red Bull no promociona
    la mezcla con alcohol, no hay indicaciones de que tenga algún efecto positivo
    o negativo en relación con el consumo de alcohol”, dice María
    Eugenia Aramburu, jefa de producto de la firma. Las ventas de Red Bull en el mundo,
    alcanzaron un billón de latas el año que pasó. La empresa
    aún no puede ofrecer cifras oficiales de ventas en la Argentina, ya que
    recién ingresó al mercado a fines de 2002.
    Con Black Fire, Coca-Cola ingresó en el mercado local de gaseosas energizantes.
    También definida como un suplemento dietario, esta bebida es producida
    en Estados Unidos para Coca-Cola de Argentina por la embotelladora Pri Pack. No
    contiene alcohol y sabe a frutas. De color verde, se vende en una lata negra y
    roja de 250 cm3 y contiene vitaminas C, B1, B2 y B6, y extractos de guaraná
    y yerba mate. Consultada sobre este producto, Coca-Cola prefirió no participar
    de la nota, aunque es sabido que prepara el lanzamiento de Black Fire en botellas
    de vidrio, una manera de abaratar los costos, tal como lo hizo con sus gaseosas
    tradicionales. M