Distintos factores impulsaron la vuelta al supermercado por parte del consumidor
de enero a junio de 2002, revirtiendo, entonces, una tendencia que venía
imponiéndose desde el año anterior: el regreso del cliente al
comercio del barrio, basado fundamentalmente en la cercanía.
Los cambios que en materia económica vivimos los argentinos el año
pasado fueron demasiado veloces para algunos almacenes y quioscos que no supieron
o, fundamentalmente, no pudieron adaptarse a la coyuntura imperante. Por tal
motivo, ACNielsen registra un cierre de este tipo de negocios en el orden de
7% durante el primer semestre de 2002.
En ese contexto, fueron los supermercados los que pudieron adaptarse más
rápidamente a tales circunstancias por muchísimos motivos: la
facilidad de pago con tarjetas de débito y de crédito, la aceptación
de los bonos circulantes y, sobre todo, el esfuerzo promocional de las grandes
cadenas en todos los productos básicos, aquellos que los consumidores
pudieron sostener aun durante el período de crisis.



Lo cierto es que desde 1996 hasta 2000 venían cerrándose negocios
(16%). En paralelo, los supermercados crecían de manera continua hasta
que, también para 2000, parecieron encontrar su etapa de madurez, lo
que se tradujo en un amesetamiento de su ascenso. La recuperación en
2001 de los almacenes de barrio tuvo que ver, por un lado, con la reconversión
de diferentes tipos de negocios como rotiserías y verdulerías
en pequeños almacenes, o con locutorios que incorporaron quioscos a su
oferta; y, por el otro, con una tendencia a la cercanía que, a su vez,
se relacionó con otros factores: la necesidad de reducir los gastos en
transporte y el fiado, entre otras alternativas, explican el crecimiento en
estos canales. De todas maneras, la gente de ACNielsen destaca que la caída
de los negocios por la adaptación a la nueva realidad no trajo aparejados
mayores volúmenes para los otros tipos de comercio. Dicho de otro modo,
las ventas no realizadas por los almacenes que cerraron, recalaron en otros
comercios de similares características ubicados en las cercanías
del negocio cerrado o bien en un autoservicio.
Justamente, en lo referido a los autoservicios, durante 2000 ganaron en participación
por la búsqueda de proximidad y, también, por el fortalecimiento
del hard discount como canal. Por sus características –un tipo
de negocio que le brinda al consumidor una imagen de austeridad, combinando
un servicio básico con cercanía y precios bajos– y, también,
porque de un tiempo a esta parte el cliente realiza compras más frecuentes
aunque con menor costo, resulta lógico que el consumidor se oriente hacia
este tipo de comercios. Además, se trata de una costumbre que se arraigó
durante cuatro años de recesión.



De hecho, en lo que se refiere a ventas por metro cuadrado, las llamadas cadenas
medianas –aquellas que tienen entre una y 15 cajas registradoras–
representan el formato que más está creciendo (21,3% de abril
de 2001 a abril 2002).
Un dato global: en los países más desarrollados, la penetración
del self service es mucho mayor que en países de Latinoamérica.
En algunos países de Europa el self service tiene 90% de penetración
con respecto al comercio tradicional. Y en Estados Unidos, el autoservicio representa
casi la totalidad de los comercios.
Shopping: con contrastes en pocos meses
En 2001, los números correspondientes a las ventas en los shopping de
Capital y Gran Buenos Aires revelan una caída de 16,2% con respecto al
año anterior. De acuerdo con el Indec, se trata del descenso más
importante desde 1998. A lo largo de 2001, las ventas sumaron $ 1.505,6 millones
contra los $ 1.797,7 millones de 2000. A excepción de marzo, todos los
meses arrojaron un saldo negativo con respecto a iguales meses de 2000. Un dato
curioso: a pesar de que en diciembre de 2001 las ventas subieron 36,6% con respecto
a noviembre, los $ 136,6 millones recaudados por los shopping durante el citado
mes resultaron ser 34,4% menores a idéntico período de 2000.


De enero a mayo de 2002, las ventas de los grandes centros comerciales continuaron
en picada. En junio, los datos del Indec revelan una tenue recuperación
para este canal de venta. Durante el primer semestre del año que pasó,
los shopping acumularon ventas por $ 637,3 millones. Lo contabilizado por el
Indec durante el segundo semestre, en cambio, continúa con la tendencia
en alza inaugurada en junio. Según distintas fuentes, el suave regreso
del crédito y la llegada del turismo a Buenos Aires mucho han tenido
que ver con la tendencia registrada por el organismo oficial. M
