jueves, 4 de junio de 2026

    Entre el supermercado y el viejo almacén

    Distintos factores impulsaron la vuelta al supermercado por parte del consumidor
    de enero a junio de 2002, revirtiendo, entonces, una tendencia que venía
    imponiéndose desde el año anterior: el regreso del cliente al
    comercio del barrio, basado fundamentalmente en la cercanía.
    Los cambios que en materia económica vivimos los argentinos el año
    pasado fueron demasiado veloces para algunos almacenes y quioscos que no supieron
    o, fundamentalmente, no pudieron adaptarse a la coyuntura imperante. Por tal
    motivo, ACNielsen registra un cierre de este tipo de negocios en el orden de
    7% durante el primer semestre de 2002.
    En ese contexto, fueron los supermercados los que pudieron adaptarse más
    rápidamente a tales circunstancias por muchísimos motivos: la
    facilidad de pago con tarjetas de débito y de crédito, la aceptación
    de los bonos circulantes y, sobre todo, el esfuerzo promocional de las grandes
    cadenas en todos los productos básicos, aquellos que los consumidores
    pudieron sostener aun durante el período de crisis.





    Lo cierto es que desde 1996 hasta 2000 venían cerrándose negocios
    (16%). En paralelo, los supermercados crecían de manera continua hasta
    que, también para 2000, parecieron encontrar su etapa de madurez, lo
    que se tradujo en un amesetamiento de su ascenso. La recuperación en
    2001 de los almacenes de barrio tuvo que ver, por un lado, con la reconversión
    de diferentes tipos de negocios como rotiserías y verdulerías
    en pequeños almacenes, o con locutorios que incorporaron quioscos a su
    oferta; y, por el otro, con una tendencia a la cercanía que, a su vez,
    se relacionó con otros factores: la necesidad de reducir los gastos en
    transporte y el fiado, entre otras alternativas, explican el crecimiento en
    estos canales. De todas maneras, la gente de ACNielsen destaca que la caída
    de los negocios por la adaptación a la nueva realidad no trajo aparejados
    mayores volúmenes para los otros tipos de comercio. Dicho de otro modo,
    las ventas no realizadas por los almacenes que cerraron, recalaron en otros
    comercios de similares características ubicados en las cercanías
    del negocio cerrado o bien en un autoservicio.
    Justamente, en lo referido a los autoservicios, durante 2000 ganaron en participación
    por la búsqueda de proximidad y, también, por el fortalecimiento
    del hard discount como canal. Por sus características –un tipo
    de negocio que le brinda al consumidor una imagen de austeridad, combinando
    un servicio básico con cercanía y precios bajos– y, también,
    porque de un tiempo a esta parte el cliente realiza compras más frecuentes
    aunque con menor costo, resulta lógico que el consumidor se oriente hacia
    este tipo de comercios. Además, se trata de una costumbre que se arraigó
    durante cuatro años de recesión.





    De hecho, en lo que se refiere a ventas por metro cuadrado, las llamadas cadenas
    medianas –aquellas que tienen entre una y 15 cajas registradoras–
    representan el formato que más está creciendo (21,3% de abril
    de 2001 a abril 2002).
    Un dato global: en los países más desarrollados, la penetración
    del self service es mucho mayor que en países de Latinoamérica.
    En algunos países de Europa el self service tiene 90% de penetración
    con respecto al comercio tradicional. Y en Estados Unidos, el autoservicio representa
    casi la totalidad de los comercios.

    Shopping: con contrastes en pocos meses

    En 2001, los números correspondientes a las ventas en los shopping de
    Capital y Gran Buenos Aires revelan una caída de 16,2% con respecto al
    año anterior. De acuerdo con el Indec, se trata del descenso más
    importante desde 1998. A lo largo de 2001, las ventas sumaron $ 1.505,6 millones
    contra los $ 1.797,7 millones de 2000. A excepción de marzo, todos los
    meses arrojaron un saldo negativo con respecto a iguales meses de 2000. Un dato
    curioso: a pesar de que en diciembre de 2001 las ventas subieron 36,6% con respecto
    a noviembre, los $ 136,6 millones recaudados por los shopping durante el citado
    mes resultaron ser 34,4% menores a idéntico período de 2000.

    De enero a mayo de 2002, las ventas de los grandes centros comerciales continuaron
    en picada. En junio, los datos del Indec revelan una tenue recuperación
    para este canal de venta. Durante el primer semestre del año que pasó,
    los shopping acumularon ventas por $ 637,3 millones. Lo contabilizado por el
    Indec durante el segundo semestre, en cambio, continúa con la tendencia
    en alza inaugurada en junio. Según distintas fuentes, el suave regreso
    del crédito y la llegada del turismo a Buenos Aires mucho han tenido
    que ver con la tendencia registrada por el organismo oficial. M