lunes, 22 de junio de 2026

    Turismo: proyecto industria

    Deslumbrado, el visitante contempla las avasallantes cataratas del Iguazú, la inmensidad del glaciar Perito Moreno o el degradé natural del cerro Siete Colores en la puna jujeña. De la misma manera, observa la sofisticación arquitectónica de Buenos Aires y, por qué no decirlo, también cae rendido al primer mordisco que, con fruición, dirige a su bife de chorizo vuelta y vuelta, acompañado sin prisa y sin pausa por el mejor Malbec nacional. Cualquiera de estas postales es cada vez más frecuente en la Argentina de hoy que, finalmente y empujada por la actual coyuntura económica, parece haberse decidido a potenciar algunos de sus recursos más genuinos: sus bellezas naturales, su infraestructura y su calidad de servicios.


    Distintos países dan prueba del efecto multiplicador que tiene el turismo sobre una economía, y la Argentina misma ya cuenta con índices y relevamientos que permiten proyectar a la actividad como uno de los ejes de la anhelada -y necesaria- reactivación. Al crecimiento en el ingreso de visitantes extranjeros registrado durante el primer semestre del año (1,8 millón, 4,4% más que durante el mismo período del año anterior) se suma la inversión hotelera que, según los cálculos de la Dirección de Inversión Turística Pública y Privada de la Secretaría de Turismo de la Nación, alcanzaría los US$ 232,7 millones al cierre de 2002.


    Las cifras no hacen más que confirmar una percepción que comienza a instalarse en la sociedad y en los cuatro puntos cardinales del país. De acuerdo con la encuesta elaborada por Lauzán y Asociados a pedido de la Secretaría de Turismo de la Nación y que MERCADO reproduce en las próximas páginas, sobre un total de 1.400 entrevistados, 74% considera que la actividad contribuye mucho o bastante en el descenso de los índices de desocupación, y una gran mayoría se manifiesta en favor de profundizar las campañas que promocionan al país como destino internacional.


    Tanto de la encuesta como de las demás entrevistas con los diversos actores involucrados en la actividad, surge que la depreciación del peso tuvo que ver -y mucho- con el buen momento por el que atraviesa el sector hoy, cuando al incremento del turismo receptivo se suma la voluntad de miles de argentinos que eligen al país como destino, como quedó demostrado durante los distintos feriados del año en curso. Pero, tal como señaló ante esta publicación el secretario del área, Daniel Scioli, el desafío consiste en convertir al turismo en una actividad con perspectiva, independientemente del beneficio cambiario, además de mantenerla ajena al vaivén político.


    La conciencia de lo mucho que hay por hacer para fomentar el desarrollo del área está presente tanto en el sector público como en el privado (el Plan Federal de Turismo que reúne a representantes de ambos sectores es prueba de lo expuesto, así como también las demandas de unos y otros para modificar la política impositiva que rige sobre la actividad); pero, además, surge de las respuestas del ciudadano medio quien, por caso, subraya la importancia que tendría la solución de distintas problemáticas (la seguridad, por ejemplo) para contribuir al desarrollo de este segmento en función de generar divisas, desarrollo y empleo.


    El trabajo que MERCADO presenta en las próximas páginas intenta reflejar el presente de la actividad a través de distintos puntos de vista (funcionarios, operadores tradicionales, operadores de nicho, entrepreneurs del sector en el universo on line). Y también explorar las oportunidades que surgen a partir del esfuerzo conjunto que involucra a 40 rubros de la economía, para finalmente convertir al turismo en el eje de un proyecto a largo plazo.