lunes, 22 de junio de 2026

    Retroceso de la inversión externa

    Según el informe anual de la Conferencia de Naciones para Comercio y Desarrollo (conocida por las siglas en inglés, Unctad), la inversión externa directa retrocedió 50% en todo el mundo durante 2001. Las perspectivas de este año son contradictorias.


    La IED cedió, en efecto, de US$ 1,49 billón (millón de millón) a 735.000 millones. La segunda cifra representa apenas 7,6% del producto bruto estadounidense, también en 2001. Se trata del mayor descenso desde 1971. En verdad, circulan más fondos en la red internacional de lavado de dinero (el FMI estima su volumen en US$ 1 billón) y ni hablar de la especulación con futuros y opciones, que recicla US$ 3,2 billones diarios).


    Entre las economías emergentes, las más perjudicadas han sido Hong Kong (su flujo perdió US$ 57.000 millones), Surcorea, Turquía y Brasil. Entre las periféricas, la Argentina (-60%), Argelia y Birmania.


    El analista financiero que presentó el informe en Buenos Aires recargó las tintas sobre la Argentina (-US$ 2.000 millones en 2001). Pintó un cuadro catastrófico para 2002, advirtiendo que “las multinacionales están más allá de las políticas locales. Van y vienen”. Exactamente lo contrario muestran Malasia y Chile -controlan flujos de fondos cortoplacistas- o el retiro de capitales y activos provocado por escándalos contables en grandes conglomerados de Estados Unidos y la Unión Europea.