De la mano de actores de distinto origen, nuevos proveedores de acceso gratuito (free ISP) debutan casi cotidianamente en el escenario local. Desde mediados del 2001, y con mayor intensidad durante el transcurso del último trimestre, tanto empresas con foco exclusivo en Internet como compañías pure brick presentaron sus respectivos servicios de conectividad, con la intención de participar en el negocio del acceso -uno de los pocos relacionados con la Web que crece sostenidamente- a partir de la modalidad gratuita.
El ingreso de nuevos jugadores al mercado se produce en sintonía con el cambio en el modelo de negocios, que, no casualmente, coincidió con la desregulación telefónica de noviembre del 2000. Desde entonces, y luego del naufragio de algunos emprendimientos que formaron parte de la primera ola de Internet free, la supervivencia de este tipo de iniciativas dejó de depender del incierto devenir de la publicidad on line para pasar a basarse en la tarifación por tiempo de uso de la Red.
Así, mientras el usuario abona los minutos de la llamada local, los ISP cobran a las compañías telefónicas por el tráfico que canalizan. Lo hacen a través de la terminación de llamada, que identifica a tal o cual proveedor ante la telco, que abona un porcentaje al ISP por la comunicación.
El techo del mercado
Según un estudio realizado por Cabase, la entidad que nuclea a los proveedores locales, 36,9% del total de 1,3 millón de cuentas por conexión telefónica de la Argentina corresponde a ISP gratuitos. Tanto nuevos como viejos players coinciden en que el número dista de representar el techo del mercado, determinado, en realidad, por las dimensiones de la plaza dial up, servicio con el que algunos free ISP dicen competir de manera directa.
“En el momento crítico que atraviesa el país, la gente pretende bajarse de un costo fijo, como es un ISP pago, para ir a un costo variable”, estima Andrés Wasserman, titular de Yahoo! Argentina, empresa que comenzó a brindar conectividad gratuita durante el mes de septiembre. “El servicio sin abono crece porque la calidad que reciben los usuarios es excelente y el gasto que realizan, más eficiente”, concuerda Gonzalo Berra, gerente general de Netizen, compañía que despuntando el 2000 presentó ¡Uyuyuy!, su ISP gratuito.
En el contexto de la desregulación telefónica y con una inversión en tecnología que, según Wasserman, es “prácticamente nula”, aquellos que encarnan a la segunda generación de free Internet cuentan con más posibilidades de prosperar cuanto mayores son sus perspectivas de captar y fidelizar usuarios ya que, como cualquier mercado de commodities, el acceso sin cargo es un negocio de volumen.
De ahí que sitios y portales que lideren el ranking de visitas en la World Wide Web local tengan mayores perspectivas de afianzarse en el negocio a mediano plazo. En consecuencia, no sorprende el aumento en su inversión publicitaria de acuerdo con dichas perspectivas. ¿Ejemplos? El grupo Cuatro Cabezas preveía destinar, a finales del año que pasó, US$ 2,5 millones a publicidad para posicionar su división de acceso, Datafull Access, en un período de seis meses. “Tanto los ingresos como la inversión publicitaria es compartida entre Datafull y nosotros”, comenta Ezequiel Arbusti, gerente de Producto de FullZero, el proveedor gratuito del grupo Clarín cuya tecnología permite a la productora televisiva participar del mercado de los free ISP.
Del boom a la consolidación
La explosión en la oferta de conectividad gratuita remite a lo que oportunamente ocurrió con las camas solares o las canchas de paddle. Ezequiel Arbusti asegura que, superado este período de auge, el mercado se consolidará en un puñado de jugadores: “Los pioneros del servicio más Yahoo!”, arriesga. Andrés Wasserman, en cambio, sostiene que podría continuar la atomización, “tal como sucedió en Gran Bretaña, donde hay centenas de proveedores gratuitos”.
En tanto, la situación recesiva por la que atraviesa el país se convierte en la plataforma perfecta para el incremento en el listado de jugadores. Con foco en el usuario hogareño, los incumbentes y los entrantes del sector parecen pensar en el tablero del acceso en su totalidad al momento de delinear su oferta. De esa manera, determinan la potencialidad del mercado desde distintos aspectos: desde la caída en los precios de la banda ancha hasta el trazo fino de los números que, descuentan, cada usuario realizará a la hora de elegir proveedor.
“El ahorro por llamar a un teléfono 0610 no compensa en casi ningún caso el costo del abono al servicio”, opina Alejandro Tamer, country manager de Despegar.com, el portal de turismo que con 120.000 usuarios registrados debutó recientemente con su propuesta de conectividad. Según los cálculos que manejan en el sitio, un servicio pago es conveniente si el gasto del usuario en llamadas al 0610 supera los $ 25 por mes. Si a esta cifra se le suma un abono de $ 15, “a esa persona le conviene tener banda ancha”, explica el ejecutivo. Por su parte, Gonzalo Berra, de Netizen, baraja la siguiente estimación: el acceso sin abono sobre numeración normal tiene un costo telefónico que, en promedio, es 12% mayor que el gasto en llamadas por tarifa reducida.
Moda & Negocio
Al ser el último escalón en la evolución del mercado de acceso dial up (que empezó tarifando $ 10 la hora en 1997, $ 47 la tarifa plana en 1998, $ 29,90 en 1999, hasta llegar a $ 9,90 en el 2000), la rentabilidad del free ISP es menor a la que estaba acostumbrado el mercado. De ahí lo imperioso de conseguir volumen, transformando el servicio en un negocio para todas las partes.
El incremento de usuarios permite, además, negociar con las telefónicas acuerdos de revenue share, que complementan a la cifra estándar que cada ISP recibe por usuario. Con esta modalidad, Arbusti asegura que a FullZero ingresan US$ 400.000 por mes. El gerente general de Netizen, por su parte, consigna que ¡Uyuyuy!, con 275.000 usuarios registrados y 80.000 usuarios activos, crece aproximadamente10% mensual.
Según Berra, la facturación de este servicio representa 25% de los ingresos totales de Netizen, que también oferta acceso dial up y banda ancha en sus distintas versiones. “Para nosotros no existe un mercado de acceso gratuito, uno de ADSL y otro de wireless. Para nosotros existe un solo mercado y es el mercado de Internet. La competencia no perdonará a los espíritus salvajes que no vean que el acceso sin abono es un producto más de todo su catálogo”, sentencia el ejecutivo.
A pesar de que ni Yahoo! ni Despegar tienen como foco de negocio al acceso en ninguna de sus variantes, los directivos de las compañías coinciden en presentar sus sendas ofertas de Internet gratuita como un servicio más entre otros que brindan a sus usuarios: “Para nosotros, el negocio del acceso es algo totalmente marginal. Se trata de un producto más que le ofrecemos a nuestros usuarios en la línea de lo que es gratuito”, indica Andrés Wasserman.
“Entendemos que contribuye a nuestro negocio porque esto es Internet”, continúa el directivo de Yahoo! “Pasada la fiebre, yo sigo construyendo en mi negocio principal que es Internet, y no específicamente el free ISP. El free ISP es una posibilidad que hoy Internet está dando debido a que su principal fuente de ingreso, lo publicitario, está afectada de una situación de crisis de consumo.”
“Hay que recordar que somos una agencia de viajes que ofrece sus servicios por Internet. El acceso gratuito nos acerca a mayor parte de la población”, completa Alejandro Tamer, destacando que Despegar.com también brinda conexión free como un servicio más de su oferta on line.
Presionen al dial up
Si bien algunos de los free ISP sostienen que con sus servicios operan sobre la plaza dial up, otros proveedores como FullZero opinan que el mercado es lo suficientemente amplio como para albergar a toda la oferta. “Aspiramos a posicionarnos como un segundo ISP, o bien a captar a usuarios esporádicos que usen la conexión para chequear e-mails o para buscar un dato puntual”, explica Arbusti.
En Inter.net, proveedora de acceso que cuenta con más de 45.000 usuarios en la Argentina, opinan de manera similar. De hecho, subrayan que la demanda de conexión por abono no cesará. “El ahorro obtenido con el acceso gratuito es muy bajo”, expresan David Browning, Hernán Seoane y Diego Babenco, CEO, gerente general para la Argentina y Uruguay y gerente de Marketing y Ventas de la compañía, respectivamente. “Además, es como comparar un negocio que deja US$ 20.000 contra otro de US$ 200.000”, ejemplifica el CEO de la compañía, la cual factura US$ 100 millones por año a escala global.
Los ejecutivos de Inter.net, que en la Argentina nace de la integración de diferentes proveedores (Interserver, SSDnet, PowerNet y Argentina OnLine), establecen, en principio, una diferencia entre aquellos que utilizan los servicios de un free ISP y los que navegan en la Red a través de una conexión paga: “Los primeros son gente que accede mientras que los segundos son clientes”, define Seoane, exponiendo de alguna manera las razones que explican por qué es improbable asistir a un escenario de fusiones y adquisiciones entre los proveedores de acceso gratuito.
Si, como destaca Gonzalo Berra, la suerte del 0610 estará determinada “por el fin del monopolio que Telecom y Telefónica ostentan sobre él”, por lo pronto y hasta que llegue el momento, los proveedores pagos y gratuitos despliegan su oferta de servicios: desde el lanzamiento de un abono prepago de acceso en el caso de Inter.net hasta la posibilidad de brindar contenidos exclusivos (propietarios, según la jerga) en el caso de FullZero, por dar un par de ejemplos. En todos los casos, el objetivo es conseguir la voluntad del usuario, quien, qué duda cabe, sueña con el esquema que le resulta más conveniente: acceso sin abono con tarifa 0610.
