miércoles, 3 de junio de 2026

    Memoria y balance de la desregulación

    A más de un año de la apertura del mercado argentino de telecomunicaciones, los beneficios de la desregulación comienzan a percibirse en forma paulatina por el cliente. Tal vez lo más evidente para el usuario residencial resulten las bajas de 30% a 40% en las tarifas de llamadas de larga distancia; reducciones que en el segmento empresarial llegan hasta 50%.


    Pero las rebajas no se quedaron sólo en el segmento de la telefonía. A principios del año pasado aparecieron nuevos servicios, como la conexión ADSL, que comenzó a popularizarse en los lugares donde otras tecnologías, como el cable módem o el acceso inalámbrico no pudieron, no supieron o no quisieron llegar. Tanto es así, que algunos analistas estiman que durante julio de 2001, Telefónica y Telecom vendieron tantas líneas de ADSL como todo el incremento de líneas básicas activas que se habilitaron durante el 2000. Por supuesto, este objetivo se logró, nuevamente, a través de un importante descenso en los precios. En efecto, al momento de su lanzamiento, el servicio básico de ADSL tenía un costo de US$ 100 más IVA por mes. En octubre, el precio había bajado a $ 59,90 más IVA mensual.


    Así, en el mercado de telefonía, transmisión de datos e Internet, se sumó una nueva pléyade de jugadores de la talla de AT&T, Techtel, la empresa que comparte el grupo Techint con la mexicana América Móvil, o Global Crossing, que apostaron con fuerza a la venta de servicios. También aparecieron operadores como Iplan, una empresa creada por argentinos y sustentada por el fondo de inversiones MDP, mientras que viejos jugadores del mercado de transmisión de datos como ImpSat, Comsat y Diveo, comenzaban a ofrecer servicios integrados entre los que se encuentran telefonía, data centers y hosting, entre otros. A su vez, Movicom BellSouth y CTI, que tuvieron la gracia del anterior gobierno nacional para comenzar a operar en el mercado de telefonía en noviembre de 1999, también realizaron sus apuestas fuera de la telefonía móvil.


    En este marco, y mientras estos grandes jugadores se concentraron en hacerse un lugar en la crema del mercado ­es decir, el segmento empresarial asentado en los principales cinco conglomerados urbanos de la Argentina­, otro cúmulo de pequeños operadores realizaron desembarcos y movimientos de negocios que apuntan a diferentes nichos. Es el caso de Telephone2, una empresa de capitales franceses que se concentra en brindar el servicio de larga distancia, RedAlternativa, el emprendimiento del grupo Irsa que tiene el mismo foco, y de Cyted y TTN, empresas que precompran minutos mayoristas a grandes operadores, para revenderlos al por menor. A esta lista se suman Leadercom, InterLink y Desarrollos Digitales, firmas que están abriendo oficinas en una variada selección de ciudades del interior del país.


    La Secretaría de Comunicaciones (SeCom) estima que durante el 2000 se invirtieron US$ 4.500 millones en el sector, y que a pesar de la recesión y del impacto que la caída de financiamiento causa en la industria de las telecomunicaciones de todo el mundo, el 2001 cerrará con otros US$ 1.500 millones de desembolsos.


    “No está nada mal si se tiene en cuenta que en la Argentina de hoy no hay inversión”, evalúa Daniel Dapuza, especialista en Telecomunicaciones para América latina de la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC). “Sin embargo ­continúa­ hay que tener en cuenta que el marco económico local hace que ni los operadores puedan lanzar nuevos servicios, ni los usuarios estén interesados en comprarlos.”


    A comienzos de la primavera, la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (Cicomra), entidad que nuclea a las empresas más grandes del sector, realizó su coloquio anual, ocasión que aprovechó para trazar un panorama sombrío del sector. Luis Perazo, presidente de la agrupación y ejecutivo de Telecom, esbozó los resultados preliminares de una encuesta realizada entre las empresas asociadas a la Cámara. A través de este trabajo, Cicomra colige que la caída de la inversión será de 37% para este año, mientras que la baja del empleo oscilará entre 10% y 15%.


    Con estas cifras en la mano, los empresarios más grandes del sector comenzaron a pedir cambios en las reglas del juego. Por ejemplo, acotar el régimen de licencias para operar, lo que en buen romance significa reducir el ingreso de nuevos jugadores. Desde el año pasado rige un nuevo reglamento de licencias por el cual sólo se obliga a realizar inversiones a los operadores que pretendan dar el servicio de telefonía local. Mauricio Wior, presidente de Movicom y Juan Carlos Masjoan, presidente de Telecom Argentina, fueron los más duros a la hora de criticarlo. “Ahora hay nuevos operadores que, sin poner un peso, vienen a decremar el mercado y luego se van a ir”, dijo en el coloquio el titular de Telecom. Lo curioso es que una semana antes, durante un encuentro realizado por la Cámara de Comercio Exterior de Estados Unidos en la Argentina, los nuevos operadores AT&T, Techtel y MetroRed plantearon una crítica similar.


    La respuesta de Henoch Aguiar, al mando de la SeCom, no se hizo esperar. “No modificaremos el régimen de licencias. Hasta el momento, se han otorgado 17 licencias de telefonía local, que son las que necesitan inversiones. Y sabemos que todos estos licenciatarios están realizando inversiones, muy seriamente”, respondió el funcionario.


    La letra chica, en conflicto


    Por otra parte, también es cierto que operadores nuevos y viejos, grandes y pequeños, están esperando la definición de la letra chica del marco regulatorio. Estas definiciones, que se resumen en cinco puntos, ampliarían el nivel de competencia en el sector. Los ítems son:

    • portabilidad numérica, que permite a los usuarios mudarse de operador
      manteniendo su número de teléfono;
    • modalidad multicarrier, la cual posibilita elegir al operador de
      larga distancia en cada llamado;
    • el servicio universal, que subsidia a las empresas en las localidades donde
      no hay rentabilidad;
    • los servicios de traducción numérica, a través de
      los cuales se reglamentará la manera en que deben abrirse a la competencia
      servicios de valor agregado, por ejemplo, las tramas de líneas 0610
      para acceso a Internet que hasta el momento sólo pueden ser vendidas
      por Telefónica y Telecom; y
    • la desregulación de la última milla, que permite a los nuevos
      operadores alquilarle a Telefónica y Telecom el espacio en las centrales
      telefónicas para colocar sus equipos, pagándoles un peaje para
      la utilización del tramo que va desde la central hasta el domicilio
      del usuario.


    Sin embargo, y a pesar de las demandas de los distintos jugadores del mercado, estos puntos continúan demorados. “Siempre que el gobierno llama a una consulta para tratarlos, no se cumplen los plazos, ya sea porque los operadores incumbentes piden más tiempo, o bien porque los entrantes no se deciden a abordarlos”, concluye el experto de PWC.

     
     

    “Servicio básico telefónico”. Cliquear en estadísticas.
    Home page de la Comisión Nacional de Comunicaciones.
    http://www.cnc.gov.ar/

    “Mercado de Telecomunicaciones”. Cliquear en Estadísticas,
    Internet y Comercio electrónico. Home page de la Secretaría
    de Comunicaciones.
    http://www.secom.gov.ar/

    Ranking sectorial.
    MERCADO, julio 2001.

    Eppur si muove“.
    MERCADO, abril de 2001.

    Todos los actores a escena“.
    MERCADO, abril de 2001.

    “La recesión llegó al sector de las telecomunicaciones”.
    La Nación, 15 de mayo de 2001.
    http://www.lanacion.com.ar/01/05/15/de_305242.asp