miércoles, 22 de abril de 2026

    Sensatez y sentimientos

    Entre abril y mayo, la firma Mori Argentina realizó una encuesta de opinión para la que fueron entrevistadas 1.200 personas en todo el país. En algunas de las áreas investigadas, resultan particularmente sugestivas las respuestas de las mujeres de 45 a 60 años.


    Cuando se les plantea la hipótesis de pagar una coima a un funcionario público si ésta es la única manera de conseguir que se hagan las cosas, más de dos tercios (66,7%) de ellas se manifiesta “muy en desacuerdo”, frente a 59% de las mujeres de otras edades.


    En cuanto a la situación económica futura del país, dentro de un cuadro general de pesimismo, las mujeres de esta franja de edad son las que en mayor medida pronostican que las cosas seguirán más o menos igual (42,4%, frente a 33% en el resto de la población femenina).


    Y al comparar su situación económica actual con la que tenían diez años atrás, 74,7% percibe un empeoramiento, un índice ligeramente más alto que el que exhiben las demás mujeres (70%).


    También se muestran algo más escépticas acerca de la función que cumplen los partidos políticos. Cuando se les pregunta si son necesarios para proteger los intereses de los diferentes grupos sociales, 53,2% responde afirmativamente, una cifra inferior a la que suma el resto de la población femenina de la muestra (60,1%).


    Más de la mitad (51%) de las mujeres de 45 a 60 años disiente con la idea de que los partidos políticos ayudan a informar al gobierno sobre las esperanzas y preocupaciones de la gente. Las demás mujeres exhiben un promedio de 45% de respuestas negativas.


    Carrió a la cabeza


    Otra encuesta, realizada en marzo por la firma Ipsos-Mora y Araujo, que también contabiliza 1.200 entrevistas, indica que las mujeres mayores de 45 años colocan a Elisa Carrió al tope del ranking de imagen positiva entre las principales personalidades políticas. La legisladora chaqueña cosecha 43% de las preferencias en este segmento, frente al índice de 34% que registra entre las más jóvenes, y de 39% entre los hombres.


    Carlos Ruckauf marcha primero en las adhesiones de las más jóvenes (42%), mientras que, entre las mayores de 45 años, registra 40%.


    Los datos que surgen del estudio muestran, por cierto, bastante coherencia con los votos de los encuestados en las elecciones presidenciales de 1999. En esa ocasión, 51% de las mujeres de más de 45 años consultadas para encuesta votaron por la Alianza, en tanto que sólo 20% optó por el Partido Justicialista. Las mayores fueron, además, quienes emitieron menos votos en blanco: 15%, frente a 19% de las menores y 20% de los hombres.


    Del relevamiento también surge que el nivel de afiliación a los partidos políticos es superior entre las mujeres mayores de 45 años: 18%, en tanto que sólo 14% de las más jóvenes y 16% de los hombres tienen carnet partidario.


    Desvelos


    Cuando la pregunta apunta a establecer cuáles son los problemas más graves del país, para 91% de las mayores de 45 años la falta de trabajo encabeza el listado. Este rubro es, también, el que alcanza mayores porcentajes en los restantes segmentos participantes de la encuesta: 89% para las mujeres menores y 88% para los hombres.


    Las mayores diferencias de apreciación surgen, sin embargo, alrededor de la situación de los jubilados. La cuestión constituye un fuerte motivo de preocupación para una de cada cinco mujeres mayores de 45 años. El índice desciende a 11% entre las mujeres más jóvenes y los hombres.

    María
    Braun (54)

    Hijas de la
    libertad

    “Las mujeres
    de más de 45 años, de estratos sociales medios y altos,
    somos, como grupo, muy afortunadas”, reflexiona María Braun, presidenta
    de Mori Argentina. “Asistimos, en la década del ´60, a la democratización
    de las relaciones entre los sexos; a lo que se sumó la libertad
    sexual que trajo la píldora. Y esto se refleja, necesariamente,
    en una cierta forma de concebir el mundo.”

    Frente a
    la oposición de una familia patricia y conservadora (“con la notable
    excepción de mi madre, que fue, y sigue siendo hoy, una mujer muy
    moderna para su época y su clase social”), Braun dejó los
    colegios de monjas para cursar la carrera de Sociología en la Universidad
    de Buenos Aires, quizá el máximo exponente del espíritu
    de esos años.

    Tras un
    comienzo en la actividad académica, y luego de la decisión
    de emigrar a Brasil y trabajar en investigación de mercado, vinieron
    el regreso al país, la sociedad con Edgardo Catterberg y la especialización
    en estudios de opinión pública. En 1995 se convirtió
    en socia y presidenta de la recién fundada Mori Argentina, representación
    local de la conocida consultora internacional de origen británico.

    -Aunque
    suene paradójico, ¿este grupo de mujeres es más independiente
    y progresista que el de las jóvenes?

    -Es un grupo
    que tiene características sociodemográficas propias. A partir
    de esa edad, y como consecuencia de la mayor expectativa de vida de la
    población femenina, hay bastantes más mujeres que hombres,
    y es mayor la proporción de viudas y divorciadas. Su nivel de instrucción
    es, también, más alto (hay más mujeres con carreras
    universitarias).

    Es natural,
    por lo tanto, que hayan empezado a desarrollar un estilo de vida propio,
    con hábitos sociales que eran impensables para la generación
    anterior, como salir con amigas, o ir solas a un restaurante.

    -¿Qué
    reacciones suscita esto en una cultura como la argentina?

    -Estas mujeres
    se han construido un lugar bastante confortable en la sociedad, y esto
    todavía no es del todo aceptado. Recién se empieza a reflexionar
    sobre este fenómeno.

    -¿Cuál
    es el cambio más significativo que encarna este grupo?

    -La tradición
    había establecido que ser mujer es ser joven; la pérdida
    de la juventud involucraba la pérdida de la femineidad. La novedad
    es que, habiendo dejado de ser jóvenes y fértiles, estas
    mujeres siguen siendo mujeres, con una identidad propia, y con cosas importantes
    a su favor: además de los recursos económicos y educativos,
    una historia de libertad y crecimiento.

    D.
    V.

    Problemas
    más graves del país
      Mujeres menores
    de 45 años
    Mujeres mayores
    de 45 años
    Hombres Total
    Falta de trabajo 89 91 88 89
    Delincuencia / Seguridad 37 31 32 33
    Bajos salarios 26 24 23 24
    Educación 27 23 22 24
    Corrupción 18 19 28 23
    Economía 19 17 17 18
    Pobreza 16 12 13 14
    Jubilados 11 20 11 13
    Salud 14 13 10 12
    Otros 39 42 48 44