“Como dirigente, no puedo crear riqueza, pero lo que puedo hacer es ayudar a crear el entorno que permita el surgimiento de emprendedores y de otros que sí la generen”. Donald Evans, secretario de Comercio de Estados Unidos, aprovechó el escenario de la “e-cumbre 2001, II Cumbre de Latinoamérica y el Caribe de Comercio Electrónico para el Nuevo Milenio” para explicar por qué el entorno al que hizo referencia (y que no es otro que el que propone la administración Bush) es el Area de Libre Comercio de la Américas (Alca).
El funcionario, que visitó por primera vez Buenos Aires a principios de abril para asistir al evento de Costa Salguero, adelantaba en su presentación parte de la agenda que el gobierno estadounidense desarrollaría en Quebec unos días después: los beneficios de un mercado estimado en US$ 13 billones, integrado por 800 millones de consumidores y conformado por 33 países de la región.
Estas proyecciones sirvieron de introducción para que Evans explicara por qué el gobierno estadounidense considera que la función de los negocios electrónicos cobra relevancia en este contexto. “El comité conjunto de los sectores público y privado para analizar los alcances del e-commerce creado por el Alca destacó que el comercio electrónico puede hacer una importante contribución al crecimiento sostenido en el hemisferio occidental. Esta frase se presenta al menos incompleta. Para mí, el comercio electrónico es el futuro del crecimiento económico en el hemisferio occidental en los próximos años”, aseguró.
El escalón digital
Según el secretario de Comercio, el presidente George W. Bush “reconoce, al igual que yo, que el comercio electrónico continuará siendo una de las fuerzas directrices del crecimiento económico entrado el siglo XXI”. Evans subrayó, además, que las tecnologías de la información han contribuido al crecimiento sostenido de la economía de Estados Unidos, y que han impulsado la economía de su país durante los últimos 15 años.
“Y esto no es tan sólo porque hacemos estas tecnologías; es porque las utilizamos. Las usamos como herramientas y las ganancias por productividad se han extendido a través de nuestra economía en su conjunto.”
La experiencia propia se suma a las proyecciones que el gobierno estadounidense maneja tanto a escala global como en el plano regional para los negocios por la Red, y que, a su vez, conjuga con los números que se barajan para el Alca.
Evans estima que el comercio mundial a través de la Internet en sus dos variantes, business to business y business to consumer, rondará los US$ 700.000 millones para el año 2004.
En este contexto, el secretario de Comercio aseguró que las trabas que hasta ahora dificultaron el despegue del e-commerce desaparecerán, tratado mediante. “Debemos asegurarnos que el Alca extienda los beneficios del comercio electrónico a pequeñas empresas y pequeñas economías en el hemisferio. Según entiendo, algunos de los mayores obstáculos al crecimiento del comercio electrónico en Latinoamérica tienen su origen en los problemas de las áreas más tradicionales de comercio. Estamos hablando de inversiones que necesitan hacerse en infraestructura de transportes, y en la cadena de valor asociada con ella, incluyendo la simplificación de los servicios aduaneros. Algunos de estos temas están siendo considerados por los negociadores del Alca. Sin duda, el compromiso contraído recientemente por los gobiernos de agilizar los envíos es particularmente importante para el crecimiento del comercio electrónico”.
Desafíos por venir
Durante el encuentro organizado por la Cámara Argentina de Base de Datos (Cabase), el funcionario destacó que, una vez que los consumidores y los negocios se conecten a través de Internet, se encontrarán con diferentes desafíos para participar en el comercio electrónico. “Los consumidores necesitan medios de pago seguros y confiables para los productos adquiridos y acceso a un mecanismo de resolución de disputas confiable, rápido y accesible si una transacción sale mal”, advirtió Evans.
En este sentido, el secretario de Comercio hizo hincapié en las cuestiones legales que per se involucran los negocios desarrollados en un entorno digital. “Puedo decirles que la ley sobre rúbrica electrónica y sobre contratos electrónicos que se sancionó el año pasado en Estados Unidos ha sido altamente positiva para los negocios y para los consumidores, dando a todas las partes la confianza para hacer más cosas a través de Internet”, afirmó.
También solicitó a los gobiernos de la región que reconozcan “la validez legal de las rúbricas electrónicas, pero sin reglas y restricciones que impongan responsabilidad legal sobre esquemas de licencias”.
De acuerdo con lo expuesto por Evans, el gobierno de Estados Unidos considera que las condiciones para el despegue regional del comercio electrónico están dadas. En este aspecto, el secretario subrayó que los procesos privatizadores como el que tuvo la Argentina o como el que actualmente encara el gobierno venezolano, “han derivado en un crecimiento dinámico y en la diversificación de la tecnología, atrayendo inversiones y mejorando el servicio al cliente”.
| El respaldo gubernamental
El departamento “Quisiera El funcionario |
