martes, 20 de enero de 2026

    La responsabilidad de la empresa ante la sociedad

    El presente informe estuvo a cargo de Carina Martínez

    Telecom Argentina

    Nuevas demandas a ser contempladas

    “El escenario mundial actual representa, en los planes económico y social, diversos desafíos y oportunidades que las empresas deben enfrentar y que generan consenso sobre la necesidad de cambios rápidos en la forma de hacer negocios”, asegura la gerenta de Sustentabilidad María Constanza Ferrer.

    “Es un contexto en el que las empresas deben impulsar y liderar el cambio hacia una economía sostenible. En este sentido, entre los principales intereses y demandas de la sociedad ganan mayor espacio los relacionados con el cambio climático, el calentamiento global, el uso responsable de los recursos naturales, el desaliento a la utilización de material no amigable con el medio ambiente, la promoción de la economía circular, y el respeto por el uso de los datos y generación responsable de información, entre otros”, completa la ejecutiva.

    –¿Considera que la elaboración periódica de reportes de RSE y sustentabilidad sigue siendo una herramienta adecuada para comunicar el accionar de la compañía o sería preferible otro tipo de formato u opción?
    –El reporte de RSE y Sustentabilidad es una herramienta de gran importancia para comunicar de manera integral el ejercicio de una organización a todos los públicos con los que esta se relaciona. Consolida en un único formato todas sus acciones y los resultados de la gestión a lo largo del año, contemplando el triple desempeño: económico, social y ambiental. Del mismo modo, hacia el interior de la compañía, el ejercicio de reporte permite organizar procesos, hacer el seguimiento de los objetivos planteados y detectar oportunidades de mejora para potenciar el ejercicio año tras año. Por esta relevancia, tanto interna como externa, el reporte de sustentabilidad conserva un lugar destacado entre las vías de comunicación de las empresas con la sociedad. No obstante, y en línea con los cambios socio-culturales que como sociedad hemos atravesado en los últimos años, la instantaneidad en la comunicación y en la difusión de noticias también ha ganado un espacio de gran interés. En este sentido, es importante sumar al ejercicio periódico de reporte nuevos canales de comunicación que acerquen información sobre las acciones que está desempeñando la empresa con mayor inmediatez. Atentos a esta nueva dinámica de comunicación, en Telecom mantenemos diferentes canales de comunicación con nuestros públicos a lo largo de todo el año, ya sea través de la participación activa en diferentes organizaciones, de la difusión a través de nuestras redes sociales corporativas y de negocio, y de la participación en mesas de diálogo con los sindicatos, entre otras instancias.

    –¿Cuáles identifica como las principales demandas de los ciudadanos de hoy para con las compañías?
    –En los últimos años, la sociedad ha tomado conciencia de la necesidad de asumir en conjunto una actitud responsable con el planeta y sus recursos, pero también ha incorporado a estos principios, demandas ligadas a la equidad de género, la exigencia de mayor transparencia y el respeto por la diversidad y la promoción de la inclusión, entre otras. Entre las principales demandas, los ciudadanos piden a las empresas asumir mayor responsabilidad sobre el impacto en el medio ambiente, contemplando el uso de energías renovables y garantizando el cuidado de los recursos naturales; brindar mayor información sobre el origen de productos y servicios, ampliando su disponibilidad y acceso; ofrecer productos sustentables que sean accesibles; abordar cuestiones de género; incorporar medidas de equilibrio personal-laboral para un mejor estilo de vida de los empleados; y colaborar en la transformación de los negocios y del futuro del trabajo. En Telecom, como empresa líder de conectividad convergente, desarrollamos una estrategia innovadora de integración de la sustentabilidad al negocio como aliada de la gestión operativa y la promoción de un enfoque transformador que potencie los beneficios que la tecnología y las telecomunicaciones pueden aportar al desarrollo del país y su gente.

    –Una coyuntura económica compleja como la que atraviesa hoy el país, ¿limita o pone entre paréntesis los avances en RSE y sustentabilidad? Si lo hace, ¿de qué manera?
    –Las épocas difíciles no deben ser vistas como paralizantes o de pausa en la acción. Por el contrario, deben ser vivenciadas como instancias de mayor creatividad, de rediseño y reconstrucción de planes que potencien aún más la sustentabilidad en cada organización. Son oportunidades para trabajar en conjunto y de manera transversal sobre cómo maximizar a lo largo del tiempo una gestión sostenible, el aprovechamiento pleno de los recursos y cómo facilitar espacios de co–creación que promuevan nuevas posibilidades de acción interna y de cara a la sociedad.

    Sancor Seguros

    Transparentar procesos

    “Lo principal es que las organizaciones se hagan cargo de sus impactos ambientales, sociales y económicos. Y que puedan alinear su estrategia de sustentabilidad con el negocio y en base a eso elijan aquellas iniciativas y herramientas que les sean más útiles, dentro de las cuales se encuentran GRI, ISO, Pacto Global, entre otras”, considera la gerente de RSE, Betina Azugna.

    “Los estándares contribuyen en cuanto a herramienta de medición del impacto de los diferentes procesos y en la cadena de valor. Y esta medición permite comparar la evolución dentro de la empresa y también con otras empresas del mismo sector. Fundamentalmente contribuyen a identificar oportunidades de mejora además de potenciales riesgos. Años atrás las iniciativas como GRI o Pacto Global no eran tan exigentes y exhaustivas como ahora y las rendiciones de cuentas de las empresas eran más laxas y muy orientadas a lo social. La formalización de las mismas contribuye a alinear el accionar de las empresas hacia aquellos temas exigidos por sus propios grupos de interés”, declara la ejecutiva.

    –¿Cuáles son las principales tendencias en cuanto a RSE y sustentabilidad que se vislumbran en el mundo? ¿Qué las diferencia de los lineamientos de 10 años atrás?
    –Las principales tendencias a escala mundial giran en torno a la contribución de los sectores público y privados, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
    Respecto del ODS 5, por ejemplo, las políticas de género se incrementan debido a todos los movimientos y a respaldos de organizaciones como ONU.
    Se lanzan iniciativas mundiales y regionales como Ganar Ganar o HeforShe.
    La necesidad de adaptación y lucha contra el cambio climático está llevando a las empresas a centralizar sus estrategias en cumplir las metas de los ODS vinculados a este tema. Energías renovables, precio del carbono, impulso a las finanzas verdes, economía circular, acuerdos de colaboración entre empresas sobre la nueva economía del plástico, son algunas de las tendencias que se ven este sentido.
    Hace diez años el género no era un tema central, y si bien el enfoque de impacto al medio ambiente sí tenía vigencia, ahora cobró mucha más fuerza porque ya no queda tiempo. Asimismo, desde hace unos años el enfoque de empresas y derechos humanos va tomando forma y se comienza a exigir que las empresas rindan cuentas en este aspecto.
    Las nuevas tecnologías también aparecieron como aliadas desde la perspectiva ambiental y de calidad de vida, como es el caso del Blockchain, como facilitador para la inclusión financiera en zonas vulnerables. Sin embargo, el avance tecnológico también plantea desafíos que generan movimientos y acciones en búsqueda de disminuir los impactos sociales y éticos: coalición de la industria electrónica contra el trabajo esclavo, marco ético para la inteligencia artificial.

    –En la era de las redes sociales y la hipercomunicación, las marcas se exponen a una evaluación constante de los consumidores y usuarios. ¿Cuál es, entonces, la función que la rendición de cuentas en RSE y sustentabilidad tiene para la empresa?
    –La evaluación de las marcas, hasta hace unos años, era exclusivamente en relación a la calidad de los productos y servicios, es decir, en función de la experiencia de consumo. Pero hoy en día, los consumidores también exigen conocer cómo son elaborados dichos productos y gestionados los servicios. Por ello, la rendición de cuentas necesariamente debe hacerse para transparentar esos procesos. Los grupos de interés demandan una rendición de cuentas –sobre todo los inversores– con información homogénea y focalizada en la gestión de riesgos asociados a la sustentabilidad.
    Precisamente, los desafíos para el sector privado tienen que ver con poder rendir cuentas y garantizar que los procesos cumplen con requisitos de ética e integridad; inclusión y diversidad; derechos humanos; empoderamiento de la mujer; cambio climático y uso responsable de los recursos, por mencionar algunos criterios de sustentabilidad.

    –¿Considera que la Argentina se encuentra alineada con las tendencias mundiales en cuanto a RSE y sustentabilidad? ¿Cuáles son los principales obstáculos y desafíos que quedan por delante?
    –En Argentina, la sustentabilidad se ha venido instalando en la agenda corporativa de las grandes empresas desde hace tiempo. Muchas trabajan en función de la Agenda 2030. Sin embargo, todavía resta consolidarse en todos los rubros y cadena de valor, y no se llega a ver que la sustentabilidad parta de un cambio profundo desde los modelos de producción.
    Los principales desafíos en la actualidad tienen que ver con la desigualdad social y económica. Sumada al aumento del desempleo y al mismo tiempo la extensión de la esperanza de vida en relación a la edad productiva de las personas. Y otros temas en los que aún estamos atrasados son: la igualdad de género, porque aún provoca resistencia en nuestro país y no hay una política que contemple la igualdad en cuestiones salariales y de acceso al empleo calificado; y los derechos humanos, ya que el sector privado no aborda este tema desde su propio ámbito como forma de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas.

    –Desde su perspectiva, ¿considera que existe un avance real en materia de transparencia y compliance en las compañías que hoy operan en la Argentina o aún falta mucho camino por recorrer?
    –Es seguro que se le está dando cada vez más importancia a la transparencia, como fruto de una tendencia que también es global. En Argentina se tiene noción de la importancia de los valores sociales y de la ética empresaria, principalmente con el impulso de la Ley de Responsabilidad Penal y la exigencia de canales de denuncia. Pero también es cierto que aún falta mucho por trabajar en cuestiones de anticorrupción y transparencia, sobre todo en lo que respecta al “sacar ventaja” tan naturalizado tanto en el sector público como en el privado en nuestro país.

    El desafío de dar cuenta

    Por Bettina Llapur*

    Hoy en día una de las principales tendencias en materia de sustentabilidad que estamos viendo en el mundo corporativo, a escala global, es el llamado informe integrado del triple desempeño, que no es otra cosa que el análisis conjunto del desempeño de la empresa en lo económico, en lo social, ambiental y de gobierno corporativo.
    Las empresas tenemos en estos próximos tiempos este gran desafío en materia de reporting. Claramente la tendencia que veníamos avizorando ya es una realidad y hoy tenemos que trabajar para unir la rendición de los resultados económicos y financieros, con el reporte de reputación corporativa, en el que se realiza la rendición anual en materia social, ambiental y de gobierno corporativo. Estos informes, resultados e impactos, muchas empresas ya los están realizando en forma conjunta, a través de lo que se llama Informe Integrado de Gestión (económico, social, ambiental y de gobierno corporativo).
    Otro aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de hacer los reportes es el nuevo enfoque que se les está dando a los mismos, y que se vincula a seccionar los capítulos por grupos de interés, más que por actividad o sector de la empresa, como se hacía tradicionalmente. Esto implica mucho más que un nuevo diseño del índice del reporte. Implica que el centro del mismo lo constituyen los grupos de interés, y en base lo que se considera importante y relevante informar y comunicar a cada uno de los stakeholders es que se articula el mismo.
    Esto debe traer consigo, también, el desarrollar nuevas formas de relacionarnos con los grupos de interés, y nos obliga a ser creativos a la hora de diseñar acciones y programas que promuevan un mejor y mayor relacionamiento con ellos.
    Lleva a diseñar estrategias más claras para cada uno de los públicos de la empresa y consiguientemente a rendir cuentas a cada uno de los grupos en forma alineada a ellos.
    En ese sentido, nuestro grupo Naturgy Energy Group en España, en el último informe integrado del ejercicio 2018 ya refleja esta tendencia. Este documento se estructura de la forma descripta y rinde cuentas de manera expresa y detallada a cada uno de los públicos de interés y conforme a los compromisos asumidos. El mismo es realizado bajo el estándar internacional de IIRC “International Integrated Reporting Council”.

    Tendencias en programas de RSE
    Yendo al plano local, uno de los temas que más novedades, interés e involucramiento ha despertado en Argentina, y creo que en el mundo entero en 2018, y no solo en materia de RSE, ha sido el del género, en los numerosísimos y complejos aspectos y aristas que el tema tiene.
    En ese sentido, se han lanzado por parte del mundo corporativo y también de los distintos sectores públicos y de muchísimas ONG, numerosas acciones, campañas y programas que hacen foco en combatir todo tipo de violencia de género, el acoso y la discriminación en todas sus formas. Son tres temáticas que tradicionalmente no fueron abordadas y sobre las que habrá que trabajar mucho, la sociedad en su conjunto, para provocar los cambios culturales necesarios, para eliminar en todos los aspectos de la vida (familiar, laboral, educativo, etc. etc.) la violencia de género, el acoso y la discriminación. Sin dudas, no son temáticas fáciles de tratar, ni tampoco hay mucha experiencia en programas o campañas de esta índole, se trata de temas que socialmente no eran tratados abiertamente hasta no hace muchos años. Por eso aliento a que todos dediquemos tiempo y esfuerzos para el diseño de nuevas acciones que promuevan estos cambios culturales y estos cambios de conducta, muchas veces involuntarios. Las empresas pueden y deben aportar mucho para que ello suceda, y no solo en sus campañas de publicidad, que por supuesto también suma, sino en sus políticas, códigos éticos, reclutamiento de personas y en muchísimas situaciones de su diario quehacer.

    * Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Naturgy

    Unilever

    Reportar para gestionar mejor

    “Si bien el reporte de sustentabilidad nació como una herramienta de comunicación, hoy es un instrumento de gestión y medición de los indicadores de desempeño, y es útil para identificar las áreas de mejora que dan lugar a nuevos planes o iniciativas”, indica Mariana Reñé, gerenta de Sustentabilidad, Comunicación Interna y Digital para Cono Sur.

    “Siguiendo esta línea, en Unilever comunicamos nuestra gestión formalmente de manera anual. A escala global contamos con dos vías para la presentación de informes que van en línea con nuestro Plan de Vida Sustentable: el Informe Anual y Cuentas, que notifica nuestro desempeño en cuanto a la sustentabilidad, y el ‘Reporte con Avances del Plan de Vida Sustentable de Unilever’, que actualiza los progresos en relación con los objetivos establecidos. Aun así, creemos que la rendición de cuentas sociales y ambientales de las empresas no debe limitarse a una formalidad anual, sino que debe estar integrada a una política de transparencia de actualización permanente los 365 días del año”, refuerza la ejecutiva.

    Nuevas tendencias en sustentabilidad
    “El modelo de producción y consumo lineal amenaza nuestro planeta”, asegura Reñé a Mercado. “En los últimos años, se ha profundizado la tendencia del aumento poblacional que provoca mayor consumo de los recursos naturales no renovables. Además, el creciente compromiso global por la mitigación del cambio climático y la creación de una nueva economía del plástico que impulsa el avance hacia un modelo de economía circular han iniciado un camino sin retorno que nosotros queremos transitar. Bajo esta mirada, todos los actores públicos y privados buscamos crear compromisos orientados a que los productos y recursos mantengan su utilidad en todo momento, como primer paso en el proceso de transformación y evolución”.

    Con la cadena de valor
    “En Unilever trabajamos a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, y desde este enfoque, involucramos a toda la cadena de valor en la búsqueda de mejoras de impacto positivo en cada momento del proceso, desde la materia prima que utilizamos hasta el momento posterior al consumo, siendo nuestras marcas con propósito el eje central. A modo de ejemplo, al seleccionar a nuestros proveedores intervienen variables que van más allá de las del precio, calidad y entrega, contemplando cuestiones como derechos humanos, integridad empresarial y gestión ambiental”, indica Mariana Reñé.
    “Por otro lado, Unilever de Argentina fue uno de los primeros países en cumplir con la meta de Cero Residuos a Rellenos Sanitarios establecida a escala global, que implica que el 100% de los residuos no peligrosos derivados del proceso productivo son eliminados, reutilizados o reciclados.
    Además, a escala local trabajamos en Reciclando en la Ciudad, una iniciativa junto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que incentiva el consumo responsable mediante el uso de los Puntos Verdes. De esta manera, el consumidor lleva un envase limpio y seco y recibe a cambio un cupón de descuento para la compra de productos de Unilever. Este proyecto va en línea con el Plan de Vida Sustentable de Unilever, que busca reducir a la mitad el impacto ambiental y utilizar envases plásticos 100% reutilizables, reciclables o aptos para compostaje para 2025″.
    La compañía presenta anualmente los resultados del Plan de Vida Sustentable en el marco de un encuentro en el que convoca a sus stakeholders y comparte los avances y desafíos respecto de los objetivos planteados desde el lanzamiento del plan. “Además de dar a conocer resultados, esta dinámica nos permite un espacio de análisis y de compartir experiencias con diferentes organizaciones, medios de comunicación y nuestros empleados”, asegura Reñé.

    Más allá de la coyuntura
    A priori, podría asumirse que las épocas de “vacas gordas”, con recursos disponibles, son ideales para el desarrollo de programas de RSE y sustentabilidad. Pero que, en contextos recesivos, que exigen recortes y ahorros –como el que vive la Argentina de hoy– su implementación podría verse resentida. ¿Es así?
    “La coyuntura económica no limita los avances en materia de sustentabilidad ya que está presente en todo lo que hacemos –asegura la ejecutiva de Unilever–. Esto nos ayuda a que nuestra cadena de valor sea más robusta ante los riesgos y así gestionar todos nuestros proyectos desde una perspectiva que apuesta por la sustentabilidad como buen negocio. En esta línea, nuestras marcas con propósito demostraron estos últimos años un desarrollo en el mercado más rápido respecto a las otras. En 2017 por ejemplo, crecieron un 46% más rápido que el resto del negocio y produjeron un 70% del crecimiento de la compañía. En este contexto y para comprobarlo, realizamos un estudio que incluye a consumidores de América Latina donde se observa que el 54% de los consumidores están dispuestos a elegir productos sustentables. Esto significa que las marcas contribuyen positivamente a resolver un problema ambiental o social, y es una tendencia en aumento”.

    PepsiCo

    Una mirada más amplia

    Para Diego Hekimian, “la sustentabilidad es un término habitual hoy en las empresas, al cual se ha llegado a partir de una evolución tanto semántica como operativa en cuanto a los grados de incidencia que pueden darse dentro de una empresa”.

    “Las tendencias actuales, en general, tienen que ver con prioridades que hoy vienen siendo habituales entre las empresas a escala global. Desde su llegada a fines de 2015, los ODS de las Naciones Unidas siguen siendo la base sobre la cual se están construyendo conceptos comunes, e iniciativas concretas que marcan el camino para todos los que estamos comprometidos con lograr un presente y un futuro mejores –indica Diego Hekimian, gerente Senior de Asuntos Públicos, Ciudadanía Corporativa y Sustentabilidad de PepsiCo–. Esto involucra a los Gobiernos, al sector privado, la sociedad civil y las personas en general”.
    “Los distintos índices que miden la sustentabilidad empresarial a escala mundial han colaborado de manera activa en obligar al sector a tener una agenda alineada y transversal a todas las áreas de una compañía coincidente con asuntos claves como derechos humanos, economía circular, y base de la pirámide, entre otros”, refuerza el ejecutivo.

    –¿Cuáles son los principales aspectos sobre las cuales las compañías deben dar cuenta a la sociedad? Estos aspectos y demandas, ¿han cambiado en los últimos años? ¿De qué manera?
    –Históricamente la sociedad ha reclamado de las grandes compañías una muestra de buen desempeño en el ámbito laboral con sus colaboradores, y la calidad en el producto o servicio que brinda.
    Hoy se suman aspectos que exceden lo comercial y tienen que ver con la mirada sobre el cuidado de las personas de las comunidades en donde operan y del medio ambiente.
    Esos dos aspectos son tenidos en consideración hoy con una fuerza que anteriormente no existía y que, en una parte de la población, determinan inclusive la elección de determinada compañía a la hora de adquirir productos o servicios. Es decir, nos miran como un ciudadano más con todas las responsabilidades que eso conlleva. El triple impacto o triple bottom line (económico, ambiental y social) está cada vez más arraigado.
    No obstante eso, hay una gran disimilitud entre regiones, o países, incluso en una misma población los desarrollos o índices de necesidades básicas muestran una gran coincidencia con el grado de exigencia a las empresas en los tema de sustentabilidad.
    El gran desafío, hoy, es estar acorde a un nuevo consumidor que, a instancias de un clic o de un posteo, conoce cada día más de nosotros y nos desafía a cuidar nuestro planeta, a evolucionar en nuestros productos y a potenciar nuestros recursos humanos.

    –¿Considera que la elaboración periódica de reportes de RSE y sustentabilidad sigue siendo una herramienta adecuada para comunicar el accionar de la compañía?
    –Cualquiera sea la forma, es indispensable contar con un registro del desempeño de la compañía, que pueda darse a conocer con la periodicidad adecuada, en función de cumplir con la demanda social de transparencia y cumplimiento de compromisos asumidos.
    Nuestra compañía elabora un Reporte Global de Sustentabilidad, y todas las regiones aportamos el cumplimiento de nuestras metas locales para su inclusión. No elaboramos reporte en sentido estricto, pero sí difundimos públicamente los logros alcanzados y los aliados con quienes articulamos la implementación de nuestras iniciativas.
    El reporte representa un ejercicio importante para las compañías en general y, en muchos casos constituye la base desde la cual se obtiene información que luego también se puede comunicar a través de diferentes canales y con distintos formatos pensados para diferentes públicos en distintas ocasiones: redes sociales, publicidades, comunicados de prensa, entre otros.
    El concepto de transparencia y publicidad de nuestros actos está en el core del negocio, y como tal, buscamos que la sociedad conozca de nuestro accionar de manera fehaciente y concreta.

    –Teniendo en cuenta que la transparencia es una de las principales demandas de la sociedad actual, ¿qué políticas implementa la compañía para dar cuenta de ello?
    –En PepsiCo queremos hacer negocios de la manera correcta: operando de forma responsable, con integridad y con altos estándares éticos. Es por eso que contamos con un Código de Conducta para todos nuestros colaboradores, el cual es refrendado por nuestra política al respecto también por nuestros proveedores.
    Nuestra área de Compliance es cross al negocio en todo su accionar, de manera de actuar de forma transparente, con ética y responsabilidad en todas las operaciones. Tenemos una clara política de donaciones hacia todas las organizaciones con las que colaboramos, las cuales a la vez forman parte de un proceso de evaluación que contempla aspectos reputacionales y administrativos.

    –El cumplimiento de rígidas metas de resultados, ¿puede interferir con la profundización del compliance en las compañías?
    –La forma de hacer negocios hoy en el mundo está plenamente ligada a las políticas que las compañías asumen cumplir. No hay forma de generar negocios si los mismos no cumplen con las normas de los países donde operamos, ni con los exigentes procesos internos.

    Acindar Grupo ArcelorMittal

    También, con la cadena de valor

    “Los ciudadanos les exigen cada vez más a las compañías que su negocio no implique solo un rédito económico sino también la generación de valor para los actores involucrados con sus actividades y la utilización responsable de los recursos”, asegura Andrea Dala, gerenta Ãrea de Comunicaciones Externas y Responsabilidad Corporativa de la compañía.

    “Respecto a las demandas puntuales, el cambio climático es un problema que preocupa cada vez más a los ciudadanos quienes solicitan medidas urgentes e integrales por parte de las empresas con el fin de evitar graves daños a la prosperidad, el desarrollo sostenible y la seguridad en todo el mundo –completa la ejecutiva–”.
    Además, identifica otra exigencia que se vincula con ofrecer productos sustentables cuyos modos de producción también lo sean; “los ciudadanos perciben la necesidad de que las compañías desarrollen productos que aceleren un estilo de vida más sustentable, cuyas formas de producción requieran un menor uso de recursos para mitigar el impacto ambiental”.

    –¿Qué formas tienen las compañías de hoy para dar cuenta a la sociedad de su conducta corporativa y el impacto de su gestión? Las nuevas tecnologías disponibles, ¿aportan a la innovación en este sentido?
    –Desde Acindar Grupo ArcelorMittal, desarrollamos desde el año 2004 reportes de sustentabilidad, mediante los cuales comunicamos nuestras acciones significativas de RSE y los retos a afrontar para llevar adelante la estrategia de sustentabilidad integrada a nuestro negocio.
    Los reportes nos permiten mostrar nuestro desempeño en diversas áreas: económicas, sociales y ambientales, y al incluir datos cuantitativos de años anteriores, podemos notar cómo hemos evolucionado en los principales indicadores de gestión.
    Gracias a la tecnología, nuestros reportes están cargados en la página web de Acindar, permitiéndonos reflejar nuestros avances y acciones.

    –¿De qué manera se articula la cadena de valor en un esquema de rendición de cuentas en RSE y sustentabilidad?
    –En Acindar consideramos que debemos exigir los mismos estándares de desempeño social, ambiental y ético para todos los integrantes de nuestra cadena de valor como lo hacemos puertas adentro. Con las decisiones y acciones que llevamos adelante, además de ser productores de materia prima, agregamos valor, investigación y desarrollo a la cadena de suministros, comprometiéndonos junto a nuestros proveedores y clientes en mantener altos estándares sociales, éticos y ambientales en sus negocios.
    En la compañía establecemos mecanismos de control para asegurar que nuestra cadena de valor actúe de forma responsable y cumpla con nuestros propios estándares de calidad. Nuestros clientes nos demandan información de forma constante acerca de las normas que se aplican en dicha cadena, lo cual resulta fundamental a la hora de que un consumidor vuelva a elegirnos por sobre otro competidor.

    –En el mundo existe una tendencia a la regulación de la RSE y se prevé la existencia futura de lineamientos que engloben el marco legal de las prácticas responsables aceptadas. ¿Considera que esto es conveniente? ¿Por qué?
    –Resulta fundamental que existan lineamientos que guíen el accionar de las empresas para el desarrollo de sus prácticas de RSE. Esto permite trabajar en red y de forma coordinada y así poder ejecutar acciones comunes que garanticen el mejor futuro posible para cada industria y para las generaciones venideras.
    En este sentido, en Acindar hemos alineado nuestra Estrategia de Responsabilidad Corporativa con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, lo que nos permitió plasmar de manera más concreta nuestro aporte en materia de sustentabilidad, así como focalizar nuestro accionar en temas más relevantes tanto para la industria como para nuestra empresa.
    Además, en 2017 asumimos un nuevo compromiso con el Desarrollo Sustentable como firmantes del Caring for Climate, la iniciativa de la ONU cuyo objetivo es ayudar a prevenir el cambio climático.

    –Una coyuntura económica compleja como la que atraviesa hoy el país, ¿limita o pone entre paréntesis los avances en RSE y sustentabilidad? Si lo hace, ¿de qué manera?
    –La coyuntura económica compleja que está atravesando el país implica nuevos desafíos para Acindar pero no es un impedimento para desarrollar prácticas sustentables, es una oportunidad que desafía nuestra creatividad.
    Nos proponemos encontrar nuevas formas para contribuir al desarrollo de la sociedad con el fin de construir el mejor futuro posible para las próximas generaciones. Además, seguimos innovando en nuestros modos de producción para que sean cada vez más amigables con el medio ambiente.
    En estos tiempos, entendemos que es fundamental no bajar los brazos y debemos seguir contribuyendo desde nuestro lugar para incentivar el desarrollo del país.

    Telefónica

    Diálogo activo a largo plazo

    “La integridad es un valor básico, que implica honestidad y actuar de acuerdo con estándares éticos que son innegociables. Asimismo, la Gestión Ética y Responsable es uno de nuestros Principios de Negocio Responsable, asegura Ignacio Chavero, jefe de Negocio Responsable de Telefónica Movistar.

    En este sentido, Chavero indica que “el área de Compliance diseña su Programa de Integridad, para evitar la comisión de los delitos previstos en la Ley 27.401, objetivo al que apuntamos –entre otras herramientas–, con los Principios de Negocio Responsable, la Política Anticorrupción y la Norma de Relacionamiento del grupo Telefónica con entidades públicas.
    Pero también existen otros objetivos tales como evitar la corrupción en la relación con nuestros proveedores y el fraude interno; apoyar a las áreas en el cumplimiento de sus obligaciones legales; crear un clima ético en la organización, etc., que condice con un concepto amplio de compliance corporativo”.

    –En la era de las redes sociales y la hipercomunicación, las marcas se exponen a una evaluación constante de los consumidores y usuarios. ¿Cuál es, entonces, la función que la rendición de cuentas en RSE y sustentabilidad tiene para la empresa?
    –La comunicación siempre ha sido muy importante en la vida de las personas y las empresas, pero con la llegada de internet, las aplicaciones, las redes sociales, los contenidos autogenerados, etc. ha crecido exponencialmente. Telefónica es una compañía tecnológica que se dedica a la comunicación: nuestro objetivo siempre ha sido hacer posible que las personas se pudiesen comunicar, facilitando conexiones ágiles y rápidas, y más adelante generando contenidos.
    Informar a nuestros grupos de interés nuestro desempeño en los ámbitos económico, social y ambiental, así como los compromisos que asumimos mirando el largo plazo, es una línea de acción que venimos llevando a cabo. Es parte de nuestro diálogo activo con ellos, que nos está permitiendo trabajar conjuntamente sobre aspectos clave de Telefónica y nuestra materialidad, a la vez que damos forma a la sociedad del mañana.
    Precisamente de este diálogo es de donde surge nuestra misión: “Hacer nuestro mundo más humano, conectando la vida de las personas”, con el objetivo de generar valor para todos nuestros grupos de interés.
    Asimismo, sobre este tema, somos conscientes de las situaciones que presenta una conectividad continua y asumimos la responsabilidad en esta materia a través de nuestros Principios de Negocio Responsable y con políticas como la Normativa de Comunicación Responsables, que establecen nuestras pautas generales de actuación en relación a nuestros canales de comunicación y generación de contenidos.

    –¿De qué manera se articula la cadena de valor en un esquema de rendición de cuentas en RSE y sustentabilidad?
    –Trabajamos con nuestros proveedores para alcanzar elevados estándares de gestión social y ambiental, velando e impulsando el respeto de los derechos humanos. En nuestros reportes y rendiciones de cuenta transmitimos el peso significativo que nuestra cadena de suministro tiene en nuestra actividad y reputación.
    En el plano regulatorio y en el ámbito de analistas e inversores, se intensifican los requerimientos relacionados con su gestión y reporte. Además, nuestros socios y clientes (consumidores y compañías), nos demandan esa gestión responsable.

    –Transparencia es una de las principales demandas de los ciudadanos y las compañías no pueden ser ajenas a esto. ¿De qué manera trabajan las compañías de hoy para avanzar en esquemas de “puertas abiertas”?
    –Un comportamiento ético y responsable es clave para contar con la confianza de nuestros grupos de interés y la sostenibilidad del negocio. Es por ello que los Principios de Negocio Responsable, nuestro código ético basado en la integridad, el compromiso y la transparencia, son un pilar básico en la estrategia y en la cultura de Telefónica. Recogen, entre otros, la no discriminación y la tolerancia cero a la corrupción.
    Hace más de 20 años publicamos un informe de sostenibilidad global, y desde 2016 sumamos en nuestro compromiso con los derechos fundamentales de privacidad y libertad de expresión, un informe de transparencia de las telecomunicaciones para contribuir a generar una sociedad más abierta y transparente.
    La garantía de los derechos fundamentales de las personas, y en particular la privacidad y la libertad de expresión, adquieren en el mundo digital una nueva dimensión gracias al uso de las nuevas tecnologías y el protagonismo de los datos a escala global.
    La transparencia es un ejercicio imprescindible en un mundo en el que se comparten espacios de responsabilidad a la hora de preservar y garantizar los derechos de las personas.

    –En el mundo existe una tendencia a la regulación de la RSE y se prevé la existencia futura de lineamientos que engloben el marco legal de las prácticas responsables aceptadas. ¿Considera que esto es conveniente? ¿Por qué?
    –En Telefónica creemos que la solución a las grandes cuestiones del mundo actual es una prioridad que exige una orientación real hacia la sostenibilidad de todos los agentes sociales, desde Gobiernos y autoridades regulatorias, hasta los principales inversores mundiales, en la convicción de que la sostenibilidad es una condición necesaria para conseguir la prosperidad, eficiencia y rentabilidad en el medio plazo.
    Es por ello que resaltamos la importancia que tiene el esfuerzo en conjunto con estos actores para alcanzar esta meta común, en línea con la contribución como actores relevantes para impulsar la Agenda 2030 de ONU y alcanzar los ODS.
    Abordar esos retos conlleva, asimismo, un amplio abanico de oportunidades de crecimiento para la sociedad, en todos sus ámbitos.