jueves, 16 de abril de 2026

    Foco |

    Una adquisición estratégica
    Nestlé compra una unidad de Pfizer en US$ 11.850 millones

    La gran alimenticia suiza dio punto final a una batalla de ofertas con US$ 11.850 millones en efectivo por la unidad de nutrición de Pfizer. El grupo farmacéutico ha decidido concentrarse exclusivamente en su negocio específico.
    La unidad de nutrición reportó ganancias por US$ 2.100 millones el año pasado, 15% más que en 2010. Vende fórmulas especiales para bebés y niños, productos para embarazadas y nutrición para adultos.
    Paul Bulcke, CEO de Nestlé, dijo que “la nutrición infantil ha sido el corazón de nuestra compañía desde su fundación en 1866. Pfizer Nutrition encaja estratégicamente con nosotros y la compra subraya nuestra decisión de convertirnos en la primera compañía del mundo en nutrición, salud y bienestar”.
    La operación constituye el más grande desprendimiento de Pfizer desde la venta en US$ 16.600 millones a Johnson & Johnson de marcas como Sudafed (para el resfrío) y Bengay (crema para dolores musculares) en el año 2006.

    Política, cultura y gente
    Paralelo entre naciones y empresas

    Un nuevo libro titulado Por qué fracasan las naciones hace un paralelo entre países y empresas para concluir que lo que funciona a escala país también funciona a escala empresa.
    Los autores, Daron Acemoglu (economista del MIT) y James A. Robinson (cientista político de Harvard), dicen que las naciones prosperan cuando fomentan la inclusión en las instituciones políticas y económicas, y fracasan cuando el poder y la oportunidad se concentran en las manos de unos pocos.
    En la misma línea, las empresas donde la toma de decisiones está depositada casi exclusivamente en los altos ejecutivos se están buscando problemas. Como los líderes de naciones, necesitan practicar la toma de decisiones inclusiva para liberar toda la potencia económica de sus organizaciones.
    A casi todos los ejecutivos les gusta decir cosas como que “su gente es el activo más importante que tienen” y que “la cultura es el componente fundamental de su competitividad”.
    Pero son pocos los que respetan a sus profesionales en RR.HH. tanto como a sus gerentes de Finanzas, los que intentan crear una cultura que haga triunfar a la gente, los que ponen el mismo esfuerzo en mejorar desempeño que en mejorar sistemas que lo midan.
    El consejo de los autores a los empresarios es que aprendan a apreciar una buena decisión de donde venga en lugar de empeñarse en tomarlas todas personalmente. A escala de la nación, lo que empuja la conducta económica es la política. En el plano de la empresa, la política se traduce en cultura y gente.

    Mejor infraestructura electrónica
    Pagar con el celular podría ser más fácil

    Aunque la billetera electrónica tarda en despegar en Estados Unidos, la presión de las empresas de tarjetas de crédito para la instalación de equipos capaces de realizar estas transacciones podría darle un empujón a esta tecnología.
    Una gran parte del problema tiene que ver con la infraestructura electrónica: la mayoría de los comercios no tienen el equipo para leer tarjetas inteligentes o códigos de teléfonos celulares. Pero un cambio, impulsado por las tarjetas de crédito, podría dar un empujón a estas dos formas de pago.
    Empresas como Visa, Discover y MasterCard están presionando a comerciantes para que actualicen sus equipos para incluir lectores de teléfonos y tarjetas inteligentes. Dicen que, de quedarse con equipos anticuados, los harán responsables de las pérdidas por fraude que se pudiesen generar. De esta manera, pronto más terminales contarán con la tecnología NFC (Near Field Communication) de la que se valen los sistemas de billeteras inteligentes más populares: Google Wallet e Isis, la apuesta de AT&T, Verizon y T-Mobile.
    Con estos avances, son muchos los que creen que la tecnología NFC podría convertirse en algo común y corriente. Aunque parece apresurado –a la tarjeta de débito le costó cuatro veces más extenderse– las empresas detrás de estas billeteras inteligentes no quieren esperar.

    Un negocio brillante y de largo plazo
    Caviar, directo de Corea del Sur

    Esta industria crece de la mano de un solo hombre. Es un negocio de alto riesgo que requiere cuidados intensivos para dar retornos. El trabajo de Sang-hun, CEO de la marca Almas, es convencer a los consumidores de que el buen caviar se puede encontrar lejos del Mar Caspio.
    En 1997 Han Sang-hun compró 200 esturiones del Mar Caspio, la región del mundo que se especializa en la producción de caviar, y creó una granja para el cultivo de estos peces. Esperaba un retorno de su inversión rápido, pero no fue así: bajo la mirada sospechosa de oficiales coreanos que temían que los esturiones destruyan el ecosistema marino, Sang-hun logró que sus 200 peces originales crezcan hasta 50.000.
    Pero eso llevó tiempo: fueron 12 años de fuertes inversiones, a un promedio US$ 1 millón por año. No fue hasta 2009 que logró recuperar algo de esta inversión millonaria. Y como los esturiones viven un promedio de 150 años, el retorno a la inversión puede ser multimillonario: el caviar se vende hoy a US$ 400 la onza, US$ 14 el gramo para poner encima de una tostada.

    Una propuesta de la ONU que traerá polémica
    Un nuevo índice de la riqueza de las naciones

    La nueva teoría pone en duda el valor del PBI como indicador de riqueza. Porque lo que los países sacrifican para aumentar su PBI a veces resulta increíblemente costoso. El nuevo índice debe medir riqueza económica, pero también humana y natural.
    Lo que verdaderamente hace falta, reza la propuesta, es un indicador que mida la riqueza natural, la riqueza humana y la riqueza en manufacturas de un país. India y Brasil, por ejemplo, han tenido un crecimiento explosivo durante la última década. Pero pagaron caro su rápido crecimiento económico. Según mediciones convencionales, esos dos países solo se hicieron más ricos: el PBI per cápita creció 34% y 120% respectivamente entre 1990 y 2008. Pero la riqueza natural cayó a pique mientras la actividad económica subía.
    El PBI no es de por sí la fotografía del éxito económico. Hay otras formas de medir el progreso de una sociedad. Una es pensar que las economías son la suma de tres tipos de capital: físico (infraestructura y medios de producción), humano (habilidades y educación) y natural.

    Un singular avance tecnológico
    La computadora se podrá controlar con gestos

    SoundWave es un sistema que permite realizar operaciones en una PC usando, no una cámara para registrar los movimientos, sino receptores de sonido como parlantes y micrófonos.
    SoundWave se basa en el efecto Doppler, el movimiento de ondas que ocurre cuando la causa de la onda se mueve. Gracias a este principio de la física, los científicos en el laboratorio de investigaciones de Microsoft crearon un sistema que permite controlar una computadora mediante gestos pero no valiéndose de una cámara, como Microsoft Kinect, sino de micrófonos o parlantes. SoundWave, como lo bautizaron, detecta los movimientos de acuerdo a los cambios de sonido que producen.
    Los parlantes de una computadora con SoundWave emiten un sonido ultrasónico de manera constante. Si nada se mueve cerca de los parlantes el sonido no cambiará. Pero si algo emite movimientos cerca de la computadora el tono se hará más agudo; si es más lejos, más grave. Como esto sigue un patrón predecible las frecuencias pueden ser analizadas para determinar el tamaño del objeto, su velocidad y dirección. Basándose en todos estos datos SoundWave puede traducir gestos.

    Las perspectivas para Brasil
    El negocio del deporte olímpico

    El inicio de las Olimpiadas de Londres 2012 deja entrever la gran oportunidad de las transmisiones deportivas y de los patrocinadores corporativos. Con vistas a Brasil 2014 y Río de Janeiro 2016, América latina se presenta como un mercado en expansión para la industria deportiva.
    A un mes del inicio de Londres 2012 es difícil establecer qué país espera con más ansiedad el inicio de las transmisiones. ¿Será la Gran Bretaña de David Cameron que, en los diarios, aclara que las Olimpiadas salvarán al país de la recesión? ¿O tal vez sea Francia que, aliviada de no haber sido elegida como anfitriona, mira el espectáculo con alegría? China quiere sobrepasar su récord olímpico obtenido en Beijing; eso dependerá de sus atletas. Pero de todos los países es Brasil el que mejor está pasando estos días de excitación pre-olímpica.
    No tiene nada que ver con las medallas que pueda conseguir en las competencias de este verano nórdico sino con lo que viene, en términos deportivos y económicos, para el gigante del sur. En 2014, la Fifa llevará a cabo su mundial de fútbol en el país carioca y dos años después las Olimpiadas tendrán lugar en Río de Janeiro. Haber asegurado los dos eventos deportivos más importantes del mundo de manera consecutiva pone a Brasil al frente de la industria deportiva global. En el centro del negocio están los derechos de transmisión y el auspicio corporativo. El valor cada vez más alto de los deportes de elite se ha vuelto un commodity. Los auspicios en Londres serán por US$ 1.000 millones.

    La revolución social y el nuevo paradigma
    La televisión en la era de la Web 2.0

    La manera de mirar televisión ha cambiado. Hoy los usuarios son multipantalla porque interactúan con varias mientras mira televisión. Los programas son eventos que se comparten socialmente en las redes de la Web 2.0.
    El sueño de poder mirar la televisión con miles de personas a la vez es una realidad, aunque nadie lo note. Hoy las personas pueden ver un programa de televisión en una pantalla, twittear al respecto en su timeline y subir un link de la banda de sonido en Facebook. La acción de mirar la televisión hoy se comparte; es social.
    Desde que en los 80 se popularizaron las grabadoras de video las personas ya no están atadas a un televisor. La aparición de dispositivos como el iPad, el iPhone o el Kindle Fire permiten llevar la televisión a todos lados. Para verla ya no hay que atarse a un aparato: el paradigma ha cambiado y hoy los usuarios son multipantalla.
    Algunos deciden llevar esta teoría más allá y dicen que hoy la televisión se ha mezclado tan profundamente con la Web 2.0 que es imposible delimitarlas. Se necesita de una pantalla adicional –una computadora, una tableta, un teléfono– para compartir la televisión.
    Hoy más que nunca el individuo es parte de una audiencia que comparte, reflexiona y mira televisión junta.