Miguel Larzábal

Vasco de piedra blindada

Fue a las cinco de la tarde del domingo 20 de diciembre, cuando tras agotadora lucha, dio un definitivo paso al costado (Federico García Lorca supo decirlo mejor: "eran las cinco en punto de la tarde; eran las cinco en todos los relojes"). Tras diez meses de sufrimiento y de dar cara a una perversa enfermedad, murió.

15 enero, 2016

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