viernes, 6 de febrero de 2026

    Ser digital es ahora unimperativo estratégico


    Ricardo Sabater 

    Por María Teresa Lavayén 
    Con una amplia red global de expertos consultores en distintas especialidades, Accenture ayuda a las organizaciones a traducir sus agendas estratégicas de negocios en iniciativas y soluciones de IT que mejoren el de­sempeño de una manera mensurable. En la Argentina, Ricardo Sabater, responsable de la consultoría tecnológica, afirma que las tecnologías de información y comunicación (TIC) son una de las fuerzas que impulsan el crecimiento de los negocios y ya son parte inseparable de los productos y servicios que se ofrecen hoy en día. Cree que ser “digital” es hoy un imperativo estratégico para todas las compañías y una herramienta clave de diferenciación competitiva.
    Esta realidad significa que la tecnología se filtra en todos los aspectos del negocio, y que por ende el gerente de IT forma parte de la alta gerencia. ¿Deberá entonces saber de negocios?
    Sabater opina que “es condición sine qua non que el management de IT conozca con claridad el negocio del que forma parte, entendiendo pero principalmente aportando a la definición de la estrategia de negocio y a la construcción y operación de las capacidades relacionadas. De hecho, la dirección de IT está en muchas compañías en manos de profesionales formados en áreas de negocios que participan de la toma de decisiones estratégicas”.
    “Por este motivo no diría necesariamente que el management de IT, como lo conocemos hoy, entra en una crisis profunda pero sí que claramente debe evolucionar hacia una visión donde la función de IT no es ya solamente garantizar la excelencia operacional de sus servicios –que continúa siendo relevante y mandatorio– sino convertirse en un motor transformador y generador de innovación de negocio a partir de la evaluación y adopción de las tecnologías como las descriptas en nuestra Technology Vision 2013”.
     Mentalidad digital

    Accenture cree que existe un orden superior de pensamiento –una mentalidad digital– que diferenciará a las organizaciones más capaces de sus rivales. Esa mentalidad es necesaria para poder anticipar y responder a las continuas revoluciones planteadas por la tecnología. Esa mentalidad digital toma en cuenta un macrocosmos que comprende, por encima de todo, los servicios en la nube pero que además incorpora temas del mundo móvil, de tecnologías sociales; de Internet de las cosas, de big data y de ciberseguridad.
    Las empresas que quieren jugar este partido deben necesariamente establecer prioridades frente al cúmulo de cosas por hacer: tienen que cuidar la seguridad de los datos en la nube; tienen que aprender a manejarse en las redes sociales, tienen que recoger montañas de datos y luego estudiarlos; finalmente tanto dispositivo móvil aumenta su vulnerabilidad. ¿Por dónde deberían empezar? ¿Qué es lo más urgente o que debería ponerse en primer lugar? ¿Proteger los datos en la nube? ¿Aprender a tener una presencia en las redes sociales? ¿Hacer un buen estudio de los datos recopilados? ¿Aceptar dispositivos móviles en la empresa y tomar las debidas precauciones de seguridad?
    “Las prioridades en la adopción de las tendencias que convierten a un negocio en digital deben ser definidas por cada compañía en función de una clara estrategia de negocios y a su situación de contexto. Esto hace que el  primer paso y más urgente sea la generación de una estrategia digital que defina estas prioridades y estructure la adopción de capacidades digitales y la ejecución de iniciativas en el tiempo.
    Migrar los servicios de IT a la nube, explotar capacidades de analytics o adoptar dispositivos móviles no deben ser iniciativas ejecutadas per se sino justificadas por un claro beneficio al negocio y su importancia estratégica y en consecuencia su prioridad, dependerá de los objetivos de la compañía específica, de la industria a la que pertenezca y del mercado en el que se desempeñe. Las empresas de consumo masivo podrán priorizar más, por ejemplo, la explotación de capacidades de analytics y la generación de una presencia estructurada en las redes sociales mientras que compañías con fuerzas de trabajo distribuidas y móviles pondrán el foco en satisfacer necesidades de acceso móvil a la información de manera prioritaria”, dice el responsable de Technology Consulting.
    En definitiva, cada empresa –según su negocio, su sector y sus objetivos– deberá desarrollar su propia estrategia digital. Esa estrategia digital debe estar sustentada principalmente por una clara estrategia de negocios y debe definir una serie de cosas: qué capacidades de negocio serán potenciadas y que capacidades adicionales deberían desarrollar; cómo impactan las capacidades digitales en los procesos de negocio; cómo debe evolucionar la arquitectura de información y cómo serán explotados los grandes volúmenes de datos obtenidos; cómo deben evolucionar las arquitecturas aplicativas y de integración; cuáles son los impactos en la estrategia y arquitectura de seguridad y qué implica la adopción de las tecnologías en términos de impactos en infraestructura, no solo de IT sino en la infraestructura corporativa en un sentido amplio.
     
    Big data, un problema grande


    Con la montaña de datos que recogen a diario es cada vez más difícil para las empresas clasificar, catalogar, entender y sacar conclusiones sobre la información que acumulan.
    La posición de Accenture es que las empresas ya no sufren de una falta de datos; sufren de una falta de datos correctos.
    Han desarrollado modelos de datos para dar soporte a la funcionalidad; como resultado, generalmente las aplicaciones no recolectan los datos requeridos para dar soporte a los nuevos imperativos de negocios. Reconocen que la información es valiosa para el futuro conocimiento, con lo cual capturan más datos cuando pueden. Pero más datos no significa mejores datos. “Generalmente, las empresas capturan estos datos sin tener preguntas específicas en mente. Entonces, cuando se necesita usar esos datos para tomar decisiones estratégicas, muchas veces descubren que no cuentan con la información necesaria. Ahí es donde se hace evidente la necesidad de una estrategia digital previa, que permita recolectar datos útiles para luego estudiarlos y analizarlos”.
    “La tarea de hacer analytics en un sentido amplio involucra a todas las áreas de la compañía de maneras diferentes, desde la formulación de las necesidades de información relevantes hasta la implementación de las soluciones apropiadas y la explotación misma de los datos capturados. Las compañías que evolucionan hacia un negocio digital comienzan a estar diseñadas para analytics”, dice Sabater.
    Pero cada cual a su juego: “a IT le corresponde adoptar las tecnologías necesarias, a negocios le corresponderá pensar cómo hacer para captar más y mejores datos para obtener las conclusiones que buscan y a marketing, aprovechar los datos para vender más”.
    Esto implica que no solo hay una responsabilidad fundamental en IT respecto a la adopción de las tecnologías necesarias y a la formulación de soluciones y servicios que permitan el análisis de grandes volúmenes de datos, sino que las áreas de negocios tienen que pensar sus capacidades de manera tal que permitan la captura de un mayor volumen de datos pero también de datos conceptualmente mejores y relevantes para la obtención de conclusiones analíticas.
    “La explotación de las capacidades de analytics de las compañías no debe estar limitada exclusivamente a explotar los grandes volúmenes de datos sino también debe permitir la generación de una cadena de abastecimiento de datos en la que se involucran todas las áreas de la compañía. Las áreas de marketing, por su función y por el tipo de información que gestionan, han sido el foco de atención y en muchos casos áreas incubadoras de las capacidades de explotación de datos analíticos. Naturalmente fueron estas áreas las que tomaron la responsabilidad del análisis de grandes volúmenes de datos, soportados por capacidades de IT, con el objetivo de satisfacer sus necesidades de información.
    Dada la característica horizontal a través de la organización que  tiene el aprovechamiento de datos analíticos la tendencia apunta a la estructuración de áreas de Enterprise Analytics, inclusive a nivel de dirección, que explote grandes volúmenes de datos proveyendo de información analítica a toda la compañía”.
     

    Ciberseguridad

    Los recientes avances en computación, comunicaciones, software y hardware generaron un enorme crecimiento del ciberespacio. Allí depositan ahora las empresas gran parte de la información más sensible, un activo que deberán proteger de la ciberdelincuencia, cada vez más sofisticada. El problema, entonces, es cómo se crea un entorno seguro y cómo preparar a los departamentos de IT para hacer frente a este desafío.
    Cuando se trata de seguridad de datos, ciberseguridad y seguridad de redes, las empresas tienen mucho por hacer además de abordar los riesgos.
    “Todo riesgo de seguridad en la información es un riesgo de negocio en los compañías que adoptan capacidades digitales. A pesar del creciente foco en la seguridad de la información los departamentos de IT no están necesariamente preparados para la incorporación de las nuevas capacidades digitales porque todavía no adoptaron los avances más recientes en tecnologías de seguridad”.
    “La generación de un entorno seguro necesita, en primer lugar, involucrar a los líderes de negocio, que son los que deben definir la estrategia de seguridad digital y alinearla con la estrategia de negocios. Luego se requiere desarrollar una arquitectura con definición de componentes y planes de implementación. Y por último, hay que evaluar continuamente los escenarios de riesgos de seguridad en la información y las capacidades de respuesta de la compañía a eventos de seguridad”.
    De lo que se trata es de diseñar una defensa activa que permita a las empresas conocer los posibles riesgos de seguridad y conocer también a los agentes que podrían generarlos. Defensa activa implica no solo intentar evitar que estos agentes actúen sino también reconocer que esos agentes pueden penetrar las organizaciones y sus sistemas; significa actuar para minimizar el daño que potencialmente puedan ocasionarle.
    “Las compañías que de mejor manera pueden afrontar los riesgos de seguridad en el nuevo escenario digital son aquellas que adoptan una estrategia de defensa activa sustentada en varias líneas de seguridad, en la identificación activa de los agresores, en la mayor usabilidad de los servicios de IT como factor de seguridad y en la inclusión de los líderes de negocio en la validación de los esfuerzos asociados a la seguridad de la información”. 

    Empresas ágiles

    La agilidad y la velocidad para adaptarse al cambio y a nuevos modelos de negocio ha sido una constante en las últimas décadas. Para Accenture, las compañías de alto de­sem­peño son aquellas que logran adaptarse a los cambios rápidamente, lo que les permite superar a sus competidores en el tiempo independientemente de las condiciones de mercado o de contexto existentes.
    Agilidad significa para Sabater “capacidad para identificar rápidamente la necesidad del cambio y para reaccionar velozmente en el ajuste de los modelos de negocio y las soluciones de sistemas que los soporten.”
    Y en esto estima que a los departamentos de IT les cabe un rol importante, pues son los encargados de considerar distintos factores que impactan en la capacidad de ajustar los servicios y soluciones de IT rápidamente.
    “Esto significa entender a tiempo los cambios en los escenarios del negocio; concentrarse en la estrategia del negocio y en la definición de modelos alternativos y flexibles para la gestión; adoptar tecnologías de virtualización de infraestructura y servicios en la nube; definir modelos de aprovisionamiento dinámico de servicios de IT.”
    Sin embargo, cree que la agilidad para la adopción del cambio de escenarios de negocio por parte de las compañías se ha visto limitada históricamente por la velocidad con que los servicios de IT pueden absorber ese cambio. La utilización de tecnologías ya maduras y la adopción de tecnologías emergentes permiten a los departamentos de IT aportar a la agilidad de las organizaciones, adaptando sus servicios con mayor velocidad.
    Los nuevos escenarios de negocio que generan las capacidades digitales acentúan la necesidad de mayor velocidad de cambio pero también facilitan la agilidad en aquellas compañías que las explotan correctamente”. 

    Para leer más: https://mercado.com.ar/notas/para-entender/8012454/una-nueva-mentalidad-digital