martes, 21 de abril de 2026

    Talento, el activo estratégico





     

     
    Durante los últimos 30 años las empresas en economías desarrolladas hicieron grandes avances en productividad y desempeño organizacional en una cantidad de áreas. Ayudadas por avances en tecnología y comunicaciones digitales, las empresas automatizaron, “reingenierizaron” y tercerizaron numerosas tareas que antes requerían empleados de tiempo completo y trabajando en el lugar.
    Pero hubo cambios significativos en el escenario. Lamentablemente ahora hay todavía un desacople de excepcional magnitud: si bien existe un conjunto de 205 millones de personas que están desocupadas en el mundo, 34% de los empleadores alrededor del planeta dicen que no pueden cubrir sus vacantes.
    Existe una clara brecha entre la demanda y la disponibilidad en la oferta global de talento, en palabras de Zoltan Rosenfeld (ver el artículo siguiente).
    Pero a lo largo de todos estos cambios, una amplia franja de empleo permaneció prácticamente intocada: el trabajo que requiere mucha interacción humana. Entre esos cargos están los empleos de los trabajadores del conocimiento –los médicos, ingenieros, abogados, gerentes, representantes de ventas, maestros y otros profesionales calificados que forman el motor de la economía del conocimiento. Varias investigaciones demuestran que esos trabajadores de interacción son vitales para el éxito competitivo de empresas y de países. 
    Hoy, el trabajo de interacción está en un punto de inflexión. Los empleadores en economías avanzadas podrían pronto descubrir, por ejemplo, que no pueden encontrar tantos trabajadores universitarios como necesitan. Una reciente investigación del McKinsey Global Institute descubre que en Estados Unidos, la brecha podría llegar a 1,5 millones de graduados para finales de la década. China, donde muchas empresas globales han financiado planes de crecimiento, tendrá un déficit de 23 millones de graduados en 2020. 
    Los desequilibrios en la reserva mundial de trabajo podrían provocar que las empresas tengan dificultad para encontrar trabajadores calificados y que algunos trabajadores con menos calificación encuentren empleo.
    Una nueva investigación del McKinsey Global Institute (MGI) sugiere que para 2020, el mundo podría tener un déficit de 40 millones de trabajadores con educación universitaria y que las economías en desarrollo mostrarán un déficit de 45 millones de trabajadores con educación secundaria y capacitación vocacional. En las economías avanzadas, hasta 95 millones de trabajadores podrían carecer de las habilidades necesarias para emplearse. 
    En esta nueva edición del anuario sobre recursos humanos que publica Mercado siempre en esta fecha, hay algunos hallazgos destacables:
    • La generación Y parece que dejó de ser algo problemático. Se ha incorporado bien, se acepta que el compromiso que asumen sus integrantes es distinto y no menor como se creía.
    • 80,9% de los entrevistados en la tercera encuesta anual de Mercado sobre recursos humanos confirma que existen tensiones entre las exigencias de negociación del personal de convenio (sindicalizado) y el personal fuera de convenio (que es crítico y calificado).
    • Sin embargo, buena parte de los entrevistados en este informe sostiene que se han ido solucionando los problemas de solapamiento. Hay muchas técnicas utilizadas de compensación más allá de lo monetario
    • 79,5% afirma –en el mismo sondeo– que hoy existe escasez de talento. Un año atrás, el 75,7% compartía este diagnóstico. Además, 76,5% afirma que en los últimos años se produjo un desarrollo del área de RR.HH. con una visión más estratégica. Un valioso esfuerzo La concepción de la estructura de este anuario, para garantizar su rigor, vigencia y homogeneidad, fue confiada a Zoltan Rosenfeld, un veterano consultor con más de cuatro décadas de experiencia en estas lides (los últimos 20 años en Mercer).
    El listado de los temas a abordar, la elección de los mejores especialistas para cada uno de ellos, todo fue resultado del criterio y experiencia de Zoltan.
    Su mejor colaborador, en este caso, fue un miembro de la Generación Y. Se trata de Francisco Llorens, un periodista muy joven que tiene una singular predilección por los temas vinculados a Recursos Humanos. El total de las entrevistas que figuran a continuación es de su autoría.