Recibir feedback y no morir en el intento
Es uno de los momentos más temidos por los empleados. Pero eso no significa que no pueda ser un activo para el trabajador y la empresa.
Dar feedback en el ambiente de trabajo puede ser una tarea difícil pero no menos importante de cara a mejorar la performance de un equipo. Pero definitivamente es peor para el empleado que la recibe, al menos según Douglas Stone and Sheila Heen que escribieron el libro Thanks for the Feedback. Lo que impacta es la estadística: uno de cada cuatro empleados teme las llamadas “performance reviews” o “evaluaciones de desempeño” más que cualquier otra cosa en su vida laboral. Quizás por eso algunas compañías han apelado a una especie de rebranding. Pero cambiar el nombre no engaña a nadie.
El problema es de fondo, según Stone y Heen. El sistema de feedback moderno está roto y la mayoría de las veces el retorno está dado en el peor momento y con las peores palabras. Lo que termina pasando es que no se potencia al empleado sino que se lo achaca en sus peores inseguridades y debilidades.
Explicado de una mejor manera, el feedback no tiene por qué ser algo negativo. Recibir feedback, en realidad, se resume en poder tomar lo que dice el otro --en este caso, un superior- y adaptarse probando nuevas ideas o métodos para mejorar. No todo el feedback tiene que ser tomado al pie de la letra: hay cosas que no se pueden cambiar y esas está bien descartarlas, dicen Stone y Heen
Un poco de historia
Aunque la crítica es tan vieja como la raza humana, el concepto de “feedback” es bastante moderno, explican los autores en su libro. En el siglo 19 los esclavos en campos de algodón eran calificados de acuerdo a cómo habían trabajado el día anterior con un cartel de madera en el cuello: negro si habían trabajado mal: amarillo, si lo habían hecho bien; blanco, naturalmente, si habían sido trabajadores sobresalientes. Funcionaba como una forma de castigo y premio público: así todos sabían quién trabajaba peor o mejor y no requería castigos físicos. Increíblemente, funcionó, y otros dueños de campos copiaron su método.
Después de la Primera Guerra Mundial muchas empresas contrataron a científicos sociales para evaluar a sus mejores y peores empleados. Años después, en los 40, se empezó a clasificar a los empleados por rango y se empezó a usar la palabra “feedback” no para hablar de máquinas sino para hablar de evaluaciones de desempeño.
- Etiquetas
- evaluación
- feedback
Artículos relacionados

Madonna y un video con IA: el caso que analizó Havas Play
El gesto de compartir en Instagram un clip creado con inteligencia artificial, con Messi y Scaloni bailando “Danceteria”, se convirtió en un ejemplo de lectura cultural y oportunidad para el negocio publicitario, en un análisis que también vinculó el episodio con el lanzamiento de Confessions II y su desempeño en Billboard.

BBVA presenta “Apto crédito. Apto historias” para ampliar el acceso a hipotecarios UVA
La campaña se enfoca en profesionales, empleados, autónomos y monotributistas que buscan su primer hogar, con líneas Superior, Estándar y Básico, plazos de hasta 30 años y financiación de hasta 80% del valor, en un intento por simplificar la experiencia y reducir barreras de acceso al crédito hipotecario

Adidas presenta en Argentina dos nuevas tartaneras de hockey Fabela X 2 y adizero Adipower
La compañía incorporó al mercado local dos modelos de calzado para hockey de alto rendimiento, con diseño multicolor inspirado en el “espíritu global” del deporte y tecnologías orientadas a amortiguación, estabilidad y protección, disponibles en adidas.com.ar, la app de la marca y tiendas seleccionadas del país

