VivienDATA actualizó sus series con la EPH: crece el peso del alquiler y se amplían brechas por edad, ingresos y hacinamiento

VivienDATA, el tablero interactivo de ACIJ basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), incorporó los datos del primer trimestre de 2026 publicados por el INDEC el 3 de agosto. La herramienta permite explorar la situación habitacional en los 31 aglomerados urbanos del país y cruzar variables como régimen de tenencia (propietarios o inquilinos), edad, sexo, nivel de ingresos, tasa de desocupación, calidad de los materiales de la vivienda y hacinamiento, con series históricas desde 2007.
En los aglomerados urbanos —donde viven aproximadamente 30 millones de personas— el porcentaje de población que reside en hogares inquilinos se mantiene estable en torno a “poco más del 18%”, lo que equivale a alrededor de 5,5 millones de personas. La incidencia sube al observar el grupo de 30 a 45 años: allí alcanza el 25,6% y, en la Ciudad de Buenos Aires, llega al 48%.
En perspectiva histórica, a nivel nacional el peso de los hogares inquilinos pasó del 13,9% en el primer trimestre de 2007 al 18,4% en el mismo período de 2026. Ese cambio implica un crecimiento relativo del 32,9%, con aglomerados donde el aumento superó el 50%. Entre las variaciones destacadas aparecen la Ciudad de Buenos Aires (del 22,9% al 35%), los partidos del Gran Buenos Aires (del 10% al 15,8%), el Gran Rosario (del 14% al 19,8%), Neuquén-Plottier (del 17% al 22,2%) y Ushuaia-Río Grande (del 21,8% al 27%).
Los cruces también muestran diferencias en el vínculo entre trabajo y tenencia. La tasa de actividad es más alta en hogares inquilinos (66,8%) que en hogares propietarios (52,9%). Entre las personas de 60 años o más, la tasa de actividad es 27,7%, pero la brecha por tenencia se amplía: 26,5% entre propietarios y 43,8% entre inquilinos. El texto plantea una explicación posible: “las personas inquilinas en edad jubilatoria deben sostener su participación en el mercado laboral para poder afrontar el pago del alquiler”.
En ese tramo etario, la población inquilina ronda el 7% a nivel nacional, pero en Gran Córdoba, Ushuaia-Río Grande y CABA supera el 10% y viene creciendo. En CABA, la incidencia de mayores de 60 años en hogares inquilinos pasó del 5,8% en 2007 al 10,6%.
La relación entre ingresos y alquiler varía según la ciudad. En CABA, el 23,4% de quienes viven en hogares inquilinos pertenece al quintil de menores ingresos, frente al 16,7% entre hogares dueños. En Neuquén-Plottier, en cambio, el 20,5% de los hogares inquilinos está en el quintil de mayores ingresos, contra 12,7% de los propietarios.
En condiciones habitacionales, en CABA el 11% vive con hacinamiento, pero entre inquilinos sube al 15,1% y entre propietarios baja al 5,2%. Aunque el hacinamiento disminuyó en los últimos 19 años, en CABA hubo retrocesos interanuales: los hogares sin hacinamiento bajaron del 92,2% al 89,1% entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026; entre inquilinos, del 88,8% al 84,9%. En materiales, la proporción con calidad insuficiente cayó del 14,3% al 7,6% en 19 años, pero la mejora se estancó en el último lustro; en los partidos del GBA, “un cuarto de los hogares” presenta calidad parcial o totalmente insuficiente.
VivienDATA puede consultarse en: [Ingresá a VivienDATA](Ingresá a VivienDATA).
- Etiquetas
- ACIJ
- VivienDATA
Artículos relacionados

Propio estimó los años de ahorro necesarios para comprar un departamento en Buenos Aires
El análisis relevó más de 130 publicaciones de monoambientes y dos ambientes en Balvanera y Belgrano, y calculó plazos de compra según niveles de ahorro mensual, con una brecha de 71% en el valor del metro cuadrado entre esos barrios, sin incluir costos adicionales de la operación inmobiliaria

De la tierra disponible a los sitios preparados: la oportunidad de los data centers
Por Juan Querol, broker de Cushman & Wakefield Argentina

Crédito hipotecario: con 6.000 operaciones mensuales, solo 13% se financia con hipoteca
En un mercado inmobiliario que combina compradores de primera vivienda y ahorristas, un broker plantea que la baja participación del financiamiento bancario abre margen para que el crédito hipotecario crezca, impulsado por mayor estabilidad y por alternativas privadas como hipotecas en dólares y leasing

