La fe mueve montañas y la expectativa mueve el mercado: dónde conviene invertir en 2025
Después de cinco años muy malos para el mercado inmobiliario, con una caída del valor de las propiedades de un 35% en promedio, producto de los cambios de las variables económicas desde 2019 a la fecha, pandemia de por medio, mucha inflación y una fallida ley de alquileres, pareciera que los astros se están comenzando a alinear.

Por Martín Piantoni, CEO de Alton Desarrollos
Los costos que llegaron a un techo histórico en diciembre (US$ 1250 costo de mano de obra y materiales) están dejando de crecer y en muchos productos comenzaron a bajar. Además, el stock de unidades usadas a la venta han comenzado a acomodarse a niveles históricos (llegó a haber más de 110.000 departamentos a la venta, hoy hay aproximadamente 75.000), los créditos para viviendas escriturables vienen creciendo a buen ritmo (en diciembre fueron más de 1000 créditos otorgados) y el dólar está cada vez más accesible.
El mercado financiero, que siempre es la antesala de lo que va a pasar en los mercados tangibles y principalmente del mercado inmobiliario, tuvo un crecimiento extraordinario en 2024. Los bonos soberanos duplicaron su valor, las acciones tuvieron alzas que superaron el 250% y el bitcoin creció más del 120%.
Y los inmuebles solo subieron entre un 10% y un 15% en 2024. Las propiedades quedaron muy por debajo de los valores de 2018 y no acompañó la suba del resto de las variables económicas antes mencionadas.
Esto era de esperar porque el ciclo de mercado inmobiliario es mucho más lento. Pero la tendencia comenzó a revertirse y estamos en condiciones de proyectar un crecimiento firme y continuo de los valores del m2 en los próximos meses y años que es probable que supere el 80% de los valores actuales. Esto ya pasó en las principales ciudades del mundo y va a pasar acá.
Y si los bancos se suman a ofrecer créditos con el nuevo esquema de las hipotecas divisibles que lanzó el gobierno, puede generarse una revolución en el mercado inmobiliario. Es algo que nunca existió en la Argentina, y si se implementa bien puede lograr una dinámica donde confluyen la oferta y la demanda a largo plazo generando una industria de la construcción como nunca antes vimos.
Desde el sector, estamos con muchas expectativas y preparándonos para estar a la altura de las circunstancias de lo que puede venir. Creemos que es un buen momento para comprar porque los departamentos de pozo están comenzando a subir de precio y rápidamente alcanzarán los valores promedio del 2018 que eran de US$ 2.800 (hoy están en US$ 2.300).
Es el momento para que los que vienen demorando su decisión de comprar su primera vivienda o ampliarse pasando de un dos ambientes a un tres ambientes o de un tres ambientes a un cuatro ambientes lo hagan. Hay crédito para unidades terminadas y están comenzando rápidamente los créditos para los proyectos de pozo y en construcción, recomiendo aprovechar el momento por estos valores del m2 muy difícilmente se puedan volver a dar para el que quiera invertir.
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