Fifarma vinculó la propiedad intelectual con inversión y acceso a innovación en salud
En el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, el 26 de abril, la entidad regional puso el foco en marcos regulatorios para investigación y desarrollo y citó el BCI 2025, que ubicó a América Latina en 59% de competitividad, con brechas en acceso al mercado y protección del conocimiento

La Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (Fifarma) planteó que la innovación en salud requiere condiciones adecuadas para convertirse en soluciones concretas para los pacientes, con la propiedad intelectual como herramienta para proteger el conocimiento, impulsar la inversión y facilitar que los avances científicos lleguen a quienes los necesitan.
En ese marco, la entidad sostuvo que detrás de cada tratamiento, vacuna o avance científico existen años de investigación, talento y colaboración. Sin un entorno que dé previsibilidad a ese proceso, el esfuerzo no se traduce en resultados. La propiedad intelectual aparece, en esa lógica, como un componente operativo del sistema de innovación, más que como un concepto abstracto.
“Cada innovación en salud tiene detrás una cadena humana enorme. La propiedad intelectual es parte de las condiciones que permiten que ese esfuerzo se traduzca en bienestar y desarrollo para la región”, dijo Yaneth Giha, directora ejecutiva de Fifarma.
La federación vinculó la solidez de los marcos de propiedad intelectual con el desempeño de los países en materia de inversión en investigación y desarrollo, el fortalecimiento de ecosistemas de innovación y la ampliación del acceso a nuevas tecnologías en salud. La hipótesis de trabajo es que reglas claras tienden a favorecer decisiones de inversión y capacidades locales para desarrollar y adoptar soluciones.
En ese diagnóstico, América Latina presenta brechas. El Reporte de Competitividad e Inversión Biofarmacéutica (BCI 2025) señaló que la región alcanza un promedio de 59% en competitividad, por debajo de economías líderes ubicadas entre 75% y 85%. Entre los principales desafíos mencionados se encuentran el acceso al mercado y la protección de la propiedad intelectual.
“Hablar de propiedad intelectual en salud es hablar de condiciones para avanzar. Donde hay reglas claras, hay más innovación, más inversión y mejor acceso para los pacientes”, explicó Raquel Sorza, directora de Políticas en Salud de Fifarma.
A pesar de esas brechas, la entidad identificó un potencial regional asociado a talento científico, diversidad y capacidades en crecimiento. En ese punto, mencionó Latam Health Champions, un programa de Fifarma orientado a identificar, apoyar y conectar soluciones innovadoras en salud de América Latina.
En su edición 2026, la convocatoria recibió 234 aplicaciones de 11 países. Ocho iniciativas ganadoras participarán en una misión a Boston con el objetivo de fortalecer sus proyectos y vincularse con ecosistemas globales de innovación.
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