Petróleo y litio empujan la minería, pero el gas y los metalíferos frenan el ritmo
La producción minera creció 3,3% en febrero, según el Indec. El avance del crudo no convencional, el litio y la sal sostuvo el índice general, aunque varias ramas siguieron en baja.

La minería argentina volvió a mostrar crecimiento en febrero, pero con un mapa desigual. El Índice de producción industrial minero del Indec subió 3,3% interanual y acumuló una mejora de 4,4% en el primer bimestre de 2026. Aun así, la medición desestacionalizada cayó 1,0% frente a enero, una señal de que el repunte no avanza con la misma intensidad en todos los segmentos. 
El dato general estuvo sostenido por pocos motores claros. La extracción de petróleo crudo creció 15,8% interanual, la de minerales para la fabricación de productos químicos avanzó 23,6% y la extracción de sal subió 53,8%. Esos tres rubros explicaron buena parte del resultado de febrero y compensaron retrocesos en otras actividades mineras. 
La otra cara del informe mostró un desempeño más débil en ramas relevantes. La producción de gas natural cayó 3,3%, los minerales metalíferos retrocedieron 7,9% y los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas se desplomaron 19,7%. La conclusión es directa: la minería crece, pero lo hace apoyada en una estructura cada vez más concentrada. 
El petróleo no convencional vuelve a ser la clave
Dentro del bloque energético, el mayor impulso volvió a venir del no convencional. En febrero se extrajeron 3.843,9 miles de m3 de petróleo crudo, con una suba de 15,8% respecto del mismo mes del año pasado. Pero el dato más relevante es la composición de esa mejora: el crudo convencional cayó 7,8%, mientras que el no convencional avanzó 31,4% y alcanzó 2.623,1 miles de m3. 
Ese contraste confirma una tendencia que se consolida desde hace varios años. El crecimiento petrolero argentino depende cada vez más del desarrollo no convencional, mientras la extracción tradicional sigue perdiendo peso. La expansión existe, pero está sostenida por una transformación interna del sector. 
En gas natural, en cambio, el comportamiento fue menos favorable. La producción total llegó a 3.920,7 millones de m3, con una baja de 3,3% interanual. El gas convencional descendió 9,8%, mientras que el no convencional apenas subió 0,6%. En este caso, el avance del segmento dinámico no alcanzó para revertir la caída del resto. 
El litio sostiene el bloque químico
El otro gran foco de crecimiento volvió a estar en los minerales vinculados a insumos industriales. La extracción de minerales para la fabricación de productos químicos subió 23,6% interanual y acumuló una mejora de 35,7% en enero-febrero. Dentro de ese bloque, el litio volvió a destacarse. 
Según el informe oficial, en febrero se beneficiaron 9.270 toneladas de carbonato de litio, con un alza de 24,1% frente al mismo mes de 2025. En el acumulado del primer bimestre, el incremento fue de 38,6%. El dato confirma que el litio sigue siendo uno de los polos más activos de la minería argentina, incluso en un contexto de desempeño dispar entre rubros. 
También sobresalió la extracción de sal, que avanzó 53,8% interanual. En cambio, hubo caídas en ramas más ligadas a materiales tradicionales o de uso industrial diverso, como rocas ornamentales, piedra caliza y yeso, arenas y triturados pétreos, y arcilla y caolín. 
Los metalíferos no acompañan
El punto más débil del informe volvió a estar en los minerales metalíferos. En febrero, ese bloque cayó 7,9% interanual y acumuló una baja de 10,4% en los primeros dos meses del año. Dentro del rubro, la producción de plata y oro y sus concentrados retrocedió 3,6%, mientras que el bullón dorado o doré cayó 22,6%. 
Eso significa que el crecimiento del índice minero no se apoya en una mejora generalizada del sector. La expansión de febrero respondió, sobre todo, al empuje del crudo no convencional, el litio y la sal. Los metalíferos, el gas y parte de los servicios asociados siguieron mostrando un desempeño débil. 
El informe del Indec deja así una lectura más precisa que la del dato agregado. La minería argentina sigue en terreno positivo, pero con una dinámica a dos velocidades. Por un lado, avanzan los rubros vinculados a Vaca Muerta y al litio. Por otro, varias actividades todavía no encuentran un sendero firme de recuperación. 
La estadística oficial releva más de 600 establecimientos en todo el país y utiliza base 2016 para medir la evolución del sector. En febrero, esa medición volvió a mostrar crecimiento. Pero también dejó en claro que, detrás del número general, la minería argentina sigue dependiendo de pocos motores concretos. 

