“La consigna es sencilla: menos discurso y más entrega; es decir, priorizar temas materiales con metas claras, responsables y presupuesto. Eso se ve en acciones concretas. En cuidado del agua, trabajamos bajo el estándar de AWS para ordenar procesos, mejorar eficiencia y coordinar con actores locales; en territorio, fuimos la primera compañía en el país en hacerlo”, describe Darío Pulenta, director de Asuntos Externos y vicepresidente de Philip Morris Argentina (PMA). “En cuanto a economía circular trabajamos con RIL para instalar colilleros y campañas de sensibilización en ciudades claves y, junto a nuestros proveedores de logística y empaques, avanzamos en diseño de menor impacto y optimización de rutas para reducir residuos y huella operativa. En paralelo, reforzamos el cumplimiento para que nuestros productos lleguen solo a adultos, con controles y auditorías en los canales que corresponda.
La sustentabilidad no es un área aparte, es parte del negocio y se traduce en decisiones y resultados que pueden verificarse”, asegura el ejecutivo.
Mirando hacia 2026–2027, ¿qué tendencias emergentes pueden redefinir la agenda corporativa de sustentabilidad?
En Philip Morris Internacional, nos comprometimos hace ya diez años a construir un futuro libre de humo, esto implica hacer todos nuestros esfuerzos para desarrollar y comercializar exitosamente productos que no tengan combustión y que tengan el potencial de reemplazar a los cigarrillos convencionales. PMA trabaja en este sentido, y la sostenibilidad es un factor clave en el camino que estamos recorriendo. No se trata de acciones aisladas, es una estrategia que es transversal al negocio y 360°, incluye a nuestra cadena de valor, nuestra operación y la comercialización de nuestros productos. Desde el punto de vista económico, comercializamos de manera responsable nuestros productos, estamos convencidos de que quien no fuma, no debe empezar a hacerlo y quien fuma, debería dejarlo. Por ello, nuestras prácticas de ventas tienen el objetivo de comercializar de manera responsable. Brindamos información clara sobre nuestros productos, incluyendo los riesgos que conlleva consumirlos. Desde lo social, creemos que para lograr un futuro sostenible es imprescindible promover un ambiente laboral seguro e inclusivo para nuestros colaboradores, propiciar condiciones laborales justas que garanticen el respeto a los derechos humanos en nuestra cadena de valor. En cuanto a lo medioambiental, la gestión de nuestros impactos ambientales va más allá del cumplimiento de normas y leyes aplicables a la industria. Estamos comprometidos con mitigar los impactos ambientales que generamos a lo largo de toda nuestra cadena de valor.
Estamos construyendo un futuro libre de humo y, en cada lanzamiento, integramos la sustentabilidad de forma transversal: ambiental, con diseño y gestión posconsumo de dispositivos y consumibles, además de mejoras en empaques para reducir impacto; social, con prevención de acceso de menores mediante controles de edad y auditorías en los canales que correspondan; y regional, impulsando (cuando la normativa lo permite) recolección y reciclaje de electrónicos, así como reparación y reacondicionamiento para extender la vida útil de los productos.
¿Qué oportunidades de negocio vinculadas a la sustentabilidad considera más prometedoras para los próximos años?
Para los próximos años, vemos oportunidades concretas en las que la sustentabilidad se traduce en negocio y en resultados medibles. La primera es la circularidad con trazabilidad: extender la vida útil y cerrar el ciclo posconsumo reduce costos y diferencia marcas. En Philip Morris Argentina (PMA), ya lo bajamos a territorio con iniciativas como la alianza con RIL para instalar colilleros y campañas de sensibilización en municipios priorizados, y con mejoras de empaques orientadas a menor impacto; además, en los mercados donde la normativa lo permite, avanzamos con recolección/reciclaje de electrónicos y reparación/reacondicionamiento para evitar residuos y mejorar la experiencia del consumidor.
La segunda oportunidad está en la cadena de suministro de menor huella: trabajar con proveedores críticos para optimizar rutas, aligerar materiales y ordenar datos de impacto, algo clave para sostener el acceso a mercados que ya piden esta información.
La tercera es la resiliencia operativa: gestionar agua, calor y continuidad con el mismo rigor que la descarbonización; en nuestro caso, la certificación AWS nos da un marco de mejora continua y colaboración comunitaria para el uso eficiente del recurso hídrico.
A todo esto, se suma la inteligencia artificial aplicada a la sustentabilidad como habilitadora: menos tiempo en planillas y más decisiones, con controles y trazabilidad para auditar información, priorizar inversiones y evidenciar resultados sin ambigüedades.












