Sebastián Serrano proyecta un mercado cripto más institucional y con foco en stablecoins
Con caídas desde octubre de 2025 y el avance de los ETF de Bitcoin, el directivo de Ripio anticipa para 2026 un ciclo con mayor adopción institucional y menor volatilidad, mientras la capitalización de stablecoins ronda los US$ 317 mil millones y su oferta crece entre 30% y 40% anual

El mercado de criptomonedas atraviesa una etapa de bajas desde octubre de 2025, con un impacto marcado en el precio del Bitcoin, y volvió a instalarse el debate sobre un nuevo “invierno cripto”, asociado a contracción y menor actividad. En ese escenario, Sebastián Serrano, CEO y cofundador de Ripio, sostiene que el mercado bajista ya comenzó y plantea como referencia que el Bitcoin “podría alcanzar unos 75.000 dólares a lo largo de 2026”.
La lectura del directivo ubica al ciclo actual con diferencias frente a períodos previos. La entrada de inversores institucionales y el avance de los ETF de Bitcoin (fondos cotizados que replican el desempeño del activo y se negocian en mercados regulados) habrían contribuido a un mercado “más estructurado y resistente”, con caídas recientes más moderadas por una mayor participación de compradores provenientes del sistema financiero tradicional.
“No diría que ya estamos en pleno invierno, pero tal vez estemos entrando en él. Podemos tener uno o dos trimestres razonables antes de una corrección mayor”, dijo Sebastián Serrano, CEO y cofundador de Ripio.
En ese marco, también planteó que, si se consolida un invierno cripto, “la tendencia es que sea más corto, de alrededor de un año”. Para 2026, proyectó un sector “menos eufórico y más racional”, con menor participación del comercio minorista y mayor adopción institucional. En su enfoque, ese proceso se traduciría en menos fluctuaciones bruscas de precios y un mayor foco en soluciones con uso real, liquidez y aplicación práctica.
El análisis incorpora además el rol de las stablecoins, en particular las vinculadas a monedas locales. Ese mercado cuenta con una capitalización total de alrededor de US$ 317 mil millones. Serrano identificó desafíos para una adopción a gran escala, entre ellos una experiencia de entrada de usuario que puede resultar compleja y efectos del tipo de cambio.
En muchos casos, el uso de stablecoins dolarizadas puede generar un desajuste con economías locales: ingresos y gastos se realizan en moneda nacional, mientras las reservas financieras quedan vinculadas al dólar. En ese contexto, el CEO de Ripio destacó el potencial de stablecoins respaldadas por monedas locales, como wARS (vinculada al peso argentino y lanzada hace pocos meses), wBRL (real brasileño) y wMXN (peso mexicano), además de otras previstas para anunciarse para Chile, Perú y Colombia.
Como parte de la estrategia, Ripio prevé ampliar el lanzamiento de stablecoins locales a lo largo de 2026, con el objetivo de fortalecer la conexión entre el ecosistema cripto y las instituciones financieras tradicionales. “La oferta de stablecoins crece entre un 30 % y un 40 % al año, y el volumen de transacciones sigue ese ritmo”, dijo Sebastián Serrano, CEO y cofundador de Ripio.
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