Salud, un sector de servicios complicado
El sistema de gestión privada atiende a más del 50% del total de la población argentina.

Durante 2018, la economía argentina transitó una variedad de inconvenientes macroeconómicos. Fuerte suba del tipo de cambio, impacto sobre la inflación y el salario real, caída del consumo masivo, aumento significativo de la tasa de interés, menor expansión del crédito, impacto negativo sobre consumo de bienes durables e inversión, caída del gasto público real para reducir el déficit fiscal, y en consecuencia caída de la actividad económica.
Estos hechos, que mantienen sus efectos en 2019, repercuten en forma muy heterogénea entre los distintos sectores de actividad. Quienes sufren en mayor medida el contexto actual son aquellos sectores cuyos precios no están ligados al tipo de cambio, pero sí una porción importante de sus insumos.
El sector salud es un buen ejemplo entre los afectados negativamente por esta variedad de inconvenientes, según lo señala el último informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, presidida por Pía Astori.
En particular, los servicios de salud constituyen uno de los sectores más importantes en cuanto a generación de empleo en Argentina, evidenciando un crecimiento constante en la creación de puestos formales y en sintonía con indicadores de elevada productividad y formación profesional de sus trabajadores, además de poseer un significativo impacto en la calidad de vida de la población.
El sistema de salud de gestión privada atiende a más del 50% del total de la población argentina, en que el 60% de las instituciones de salud son privadas. El financiamiento del sistema está estrechamente vinculado a los aportes a la seguridad social que realizan trabajadores formales, y por ende los precios de las prestaciones normalmente siguen una evolución similar a sus retribuciones. Es por esto que en años de caída del salario real (como ocurrió en 2018), también suelen contenerse las subas de precios en las prestaciones sanitarias, aun cuando los costos suban en mayor medida.
Asimismo, existen significativos retrasos y descalces entre el momento en que las clínicas y sanatorios brindan servicios a sus pacientes y el posterior cobro de las prestaciones a los financiadores institucionales (obras sociales, mutuales, prepagas, seguro de salud, entre otras).
Esta separación entre la persona que recibe atención médica y un tercero que la paga, luego que los servicios ya han sido brindados, requiere de significativas dosis de eficiencia y tramitación expeditiva, lo cual resulta difícil en un contexto económico volátil y en presencia de fuertes cambios de precios relativos y en el nivel general de precios.
En un contexto de recesión, inflación, caída del salario y alteraciones cambiarias, se generan situaciones de inequidad en la resolución de esta relación de prestación del servicio.
Según el Ãndice de Precios de Insumos de la Atención Médica (IPIAM) que elabora ADECRA en los tres primeros trimestres del 2018, los ítems que lideran la inflación de costos en Salud corresponde a inversiones (87%), servicios públicos (60%) e insumos médicos (46%). En este sentido, es útil observar que la dinámica tradicional de costos del sector médico privado se encuentra afectada por mayores incrementos en los insumos no laborales durante la primera mitad del año (los cuales representan un 24% de su estructura de costos) y mayor participación de los aumentos en los costos laborales durante la segunda parte del año (los cuales representan el 76% restante).
Cabe destacar que, si bien todos los actores que conforman el sector privado de la salud se encuentran involucrados, las instituciones prestadoras son las más afectadas frente a este tipo de contextos, dado que no pueden restringir los servicios de atención ni demorar sus obligaciones de pago concertadas. Esos aspectos, sumados a otras restricciones que afectan al sector, tales como una dinámica tributaria regresiva, impone desafíos que requieren la necesidad de pensar nuevas políticas públicas enfocadas en el sector sanitario, en pos de la sostenibilidad de una buena y extendida calidad en las prestaciones médicas, posibilitando una mayor participación de inversiones tendientes a la incorporación de los últimos avances tecnológicos para el cuidado de la salud.
- Etiquetas
- salud
- ieral
- fundaciónmediterránea
Artículos relacionados

Brain Network: 47% de la clase media reporta dificultades para cubrir gastos mensuales
Un análisis realizado en junio de 2026 sobre individuos de renta media en la Argentina relevó caída del ahorro, cambios en prioridades de pago y una demanda creciente de flexibilidad, un dato que suma presión al sistema financiero y abre un desafío para bancos y fintechs en la gestión de mora

Bladex cerró un financiamiento sindicado de US$ 125 millones para Southern Energy
La operación, a cuatro años, apunta a financiar inversiones vinculadas al primer proyecto argentino de exportación de gas natural licuado y acompaña un plan de US$ 700 millones en infraestructura para monetizar el gas de Vaca Muerta, con impacto en la capacidad exportadora y el ingreso de divisas

IOL Inversiones potencia su FCI Cash Management con rescate en 24 horas hábiles
La compañía reforzó su Fondo Común de Inversión IOL Cash Management, orientado a PyMEs e inversores particulares que buscan rentabilizar saldos de caja diarios con liquidez T+1 y una Tasa Nominal Anual estimada del 24%, en un contexto donde la eficiencia del capital de trabajo gana peso en la gestión financiera

