Brain Network: 47% de la clase media reporta dificultades para cubrir gastos mensuales
Un análisis realizado en junio de 2026 sobre individuos de renta media en la Argentina relevó caída del ahorro, cambios en prioridades de pago y una demanda creciente de flexibilidad, un dato que suma presión al sistema financiero y abre un desafío para bancos y fintechs en la gestión de mora

La clase media argentina enfrenta una mayor presión sobre sus finanzas personales: un análisis realizado en junio de 2026 sobre individuos de renta media en la Argentina registró que el 47% afirma tener dificultades para afrontar sus gastos mensuales y que el 17% considera que su situación económica empeorará en los próximos meses.
El relevamiento también identificó un deterioro en la capacidad de ahorro. El 44% declaró que su capacidad de ahorro disminuyó con respecto a un año atrás, y ese retroceso se profundiza a medida que aumenta la edad. En ese marco, la evolución del ingreso disponible aparece como un factor que condiciona decisiones de consumo y de administración del dinero, con impacto directo en el cumplimiento de obligaciones.
Cuando los ingresos no alcanzan, las prioridades de pago se reordenan hacia los gastos considerados esenciales. En ese escenario, el alquiler aparece como el principal compromiso a cubrir (48%), seguido por los servicios (20%) y las compras cotidianas (11%). La tarjeta de crédito queda en cuarto lugar entre las prioridades (7%), lo que sugiere una postergación relativa de compromisos financieros frente a gastos básicos.
“Cuando los ingresos no alcanzan, las personas priorizan primero sus necesidades básicas”, dijo Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network. “Incluso, en algunos casos, la tarjeta de crédito puede terminar utilizándose para financiar consumos cotidianos”, agregó.
La lectura del comportamiento de pago se integra, además, a un contexto regional en el que la calidad de las carteras constituye un desafío para el sistema financiero. Según datos de Felaban citados por Bloomberg Línea, la cartera vencida de la banca latinoamericana aumentó 46% interanual durante 2025, llevando la morosidad agregada de la región al 2,71%.
Entre los hallazgos del análisis se destaca la creciente valoración de la flexibilidad financiera. El 73% de los consultados consideró atractivo que una institución le permita atrasar un mes el pago de sus compromisos financieros. El dato refleja una necesidad concreta: contar con herramientas para atravesar períodos de mayor presión sobre los ingresos sin que una dificultad puntual se transforme necesariamente en un problema financiero de mayor magnitud.
“La oportunidad no está solamente en ofrecer financiamiento, sino también en brindar soluciones que aporten flexibilidad”, dijo Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network. En ese marco, el diagnóstico plantea un desafío para bancos, fintechs y otros actores del sistema: acompañar al cliente no solamente cuando busca consumir o financiarse, sino también cuando necesita administrar mejor sus recursos y atravesar momentos de tensión financiera.
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