Franquicias: el segundo semestre de 2026 exige eficiencia operativa y decisiones tecnológicas
Con 1.925 nuevas franquicias en el último año y más de 60.000 puntos de venta, el sistema encara la segunda mitad de 2026 con inflación en desaceleración y un escenario más competitivo, donde la expansión dependerá de optimizar la operación, entender hábitos de consumo y usar tecnología para decidir

El segundo semestre de 2026 abre una etapa distinta para el sistema de franquicias en la Argentina, luego de dos años atravesados por un escenario económico complejo. Con una inflación en desaceleración y mejores perspectivas para la actividad económica, el foco deja de estar puesto solo en la recuperación del consumo y se desplaza hacia la capacidad de las marcas para operar con mayor eficiencia, interpretar a sus clientes e incorporar tecnología en la toma de decisiones.
En ese marco, el sector llega con números que muestran expansión. Según datos de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), el sistema ya reúne más de 2.000 marcas y cerca de 60.000 puntos de venta. Durante el último año incorporó 1.925 nuevas franquicias y el 92% de las cadenas impulsó la apertura de nuevos locales, un indicador de dinamismo que convive con un contexto de competencia más exigente.
La discusión interna del negocio también cambia de eje. “En 2026 la variable clave no va a ser el crecimiento, sino la eficiencia. El consumidor hoy compara, decide y penaliza. Ya no compra a ciegas”, afirmó Daniel Arce, socio fundador de Franquicias que Crecen. En esa lectura, la segmentación se vuelve un factor determinante: “El mercado se polariza y las marcas que no saben en qué segmento juegan quedan en el medio, que es el peor lugar para estar”, agregó.
Una de las decisiones que gana relevancia es la elección del punto de venta. La lógica de priorizar una avenida transitada o una esquina visible resulta insuficiente frente a un análisis más detallado sobre quién circula por cada zona, en qué horarios, qué comercios funcionan alrededor, cómo cambia el consumo durante el día y cuál es el perfil de las personas que viven o trabajan en ese lugar. El mismo formato puede rendir de manera muy diferente según el entorno: un local de pizzas y empanadas frente a un complejo deportivo concentra gran parte de sus ventas en el llamado “tercer tiempo”, cuando finalizan los partidos y entrenamientos.
En esa dinámica, el alto tránsito aparece asociado a un consumo más sostenido en rubros gastronómicos. “Los locales que están teniendo un consumo sostenido son aquellos de alto tránsito, sean pizzas, empanadas, helados o la parte gastronómica”, señaló Marcelo Bernardini, socio consultor de Franquicias que Crecen.
El concepto de eficiencia, a su vez, se amplía. Deja de limitarse al control de gastos e incorpora la optimización de la operación, una mejor elección de cada metro cuadrado, comunicación más precisa, acompañamiento del cliente habitual y decisiones basadas en información. En paralelo, la tecnología atraviesa a todo el sistema: la inteligencia artificial comienza a integrarse en procesos de gestión de stock, análisis de consumo, capacitación de franquiciados, comunicación interna y planificación comercial.
El impacto de esa incorporación no se limita a reducir tiempos administrativos. También habilita a que los franquiciantes acompañen redes cada vez más grandes con estructuras más eficientes, con mejoras en la velocidad de respuesta y en la calidad del soporte que reciben los franquiciados, en un escenario donde la desaceleración de la inflación y la recuperación gradual de la confianza del consumidor conviven con mayor presión competitiva.
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