Ondine Lubel, de Carrefour: "Apostamos al desarrollo interno"
Columna de Ondine Lubel, directora ejecutiva de Recursos Humanos de Carrefour.

Estamos convencidos de que nuestra cultura es un factor clave para fidelizar talento y fortalecer el sentido de pertenencia. Todo parte de nuestro propósito: ser el retail preferido de los clientes, con la propuesta más accesible y saludable, generando valor en un ecosistema integrado y digital, y con el compromiso de ser confiables y responsables. Este propósito orienta nuestras decisiones estratégicas y moviliza a los equipos.
Para hacer realidad este propósito, desarrollamos el “555 Clientes”, un modelo de gestión que guía la manera en que trabajamos. Este modelo nos ayuda a comportarnos de forma coherente con lo que los clientes esperan de nosotros, y es un marco común que nos une y refuerza la identidad compartida. Como parte de esa cultura, creemos que el colaborador más importante es quien está más cerca del cliente. Por eso rediseñamos la estructura organizacional para acortar distancias jerárquicas: entre la Dirección Ejecutiva y una posición operativa hay solamente cinco niveles. Esto nos permite avanzar hacia una cultura más ágil, horizontal y conectada con la operación, en la que los líderes están cerca de los equipos y el impacto del trabajo diario se percibe con claridad.
Además, apostamos al desarrollo interno. Anualmente, el 82% de las vacantes son cubiertas por promociones internas, lo que muestra que en Carrefour es posible crecer por mérito y compromiso. Contamos con un proceso de gestión de talento, y este año mapeamos el potencial del 100% del equipo. Y, en el marco de ser confiables y responsables, tenemos conversaciones transparentes con los líderes y sabemos dónde estamos ubicados en la matriz de talento.
En Carrefour, más de 17 mil personas conformamos un equipo diverso, multigeneracional y comprometido. La cultura organizacional es el motor para crecer juntos, generar valor y construir una empresa en la que vale la pena quedarse.
Valores estructurales
En Carrefour, la diversidad, la equidad y la inclusión no son una respuesta coyuntural: son valores estructurales, parte de la identidad organizacional y del compromiso social a largo plazo. Este compromiso se expresa en acciones concretas, en políticas de inclusión y en una mirada transversal en la organización. No se trata solo de hacer lo que es moralmente correcto, sino de entender y reflejar la diversidad que viven nuestras clientas y clientes. Porque si aspiramos a ser el retail preferido de las personas, necesitamos ser también un empleador que las represente, y eso enriquece nuestra cultura y potencia los resultados.
Mantenemos la apuesta por la inclusión, convencidos de que construir entornos laborales más diversos, equitativos y seguros es una responsabilidad que no se negocia y un diferencial competitivo en el presente y en el futuro del trabajo.
No perder la humanidad del vínculo
En la compañía estamos transitando una transformación cultural, organizacional y tecnológica, anticipándonos al futuro del trabajo. Sabemos que el impacto de la IA y la digitalización modifica la manera en la que trabajamos, cómo nos organizamos y cómo generamos valor para los clientes y para los equipos.
Entendemos la tecnología como una herramienta para potenciar la escala, la eficiencia y la humanización del servicio. Nuestro foco está en repensar procesos y estructuras para que sean más ágiles, más colaborativos y más centrados en las personas. En ese camino, la tecnología nos permite automatizar gestiones operativas para liberar tiempo y capacidades, y concentrarnos en lo que realmente importa: crear mejores experiencias para nuestras clientas y clientes, y mejores condiciones para los equipos.
Desde Recursos Humanos, integramos tecnologías para mejorar la toma de decisiones con base en datos, optimizar la selección de talentos y diseñar propuestas de valor más personalizadas. Al mismo tiempo, mantenemos firme nuestro diferencial: la cercanía. Creemos que el desafío no es solo incorporar nuevas herramientas, sino hacerlo sin perder la humanidad del vínculo. La IA es una aliada, pero son las personas las que hacen la diferencia, y por eso invertimos en formación, desarrollo y en el diseño de trayectorias laborales que integren capacidades digitales con habilidades relacionales.
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