La industria del 2014 repetirá el 2013

Una actividad automotriz amesetada, al normalizarse el flujo de vehículos y la demanda de Brasil, no permite vislumbrar que la industria en general que crezca más del 1% en 2014.

26 septiembre, 2013

El año que viene, los motores de crecimiento interno de los sectores productivos, como el consumo, continuarán estancados, por lo que el poco dinamismo que se tenga dependerá de factores exógenos: el crecimiento de Brasil y China, y de los factores climáticos que puedan afectar a las cosechas, aseveró el ex secretario de Industria de la Nación y director de abeceb.com, Dante Sica.

Debido al ruido que generó la publicación del Estimado Mensual Industrial (EMI) del Indec, que mostró una caída del 0,6% en la actividad industrial, y a las consultas que el dato  disparó, el economista analizó las perspectivas para la Industria en 2014 y lo que sucede en la actualidad con los sectores productivos.

Así,  con los datos de lo que pasó con la industria durante todo 2013 a la vista, su conclusión es que si se saca el aporte que hace al crecimiento todo el complejo automotor, la industria mostraría una contracción.

Pero, a su vez, el sector automotor avanza de la mano de la demanda de Brasil, que continuará en la meseta que la caracterizó en los últimos meses, por lo que cabe esperar que la producción y las ventas externas de autos  mantengan estable este lento ritmo de crecimiento.

El mismo factor de la baja en la demanda brasileña es también fundamental para explicar la retracción que se ve en la gran mayoría de los sectores industriales.

En estos momentos, y todo indica que continuará así en 2014, la tasa de expansión que muestra la economía de Brasil  sólo alcanza para que crezca el sector automotor argentino, no para empujar al resto de los sectores de nuestra industria.

A este factor externo, que es decisivo en la evolución de los sectores productivos, hay que sumarle que la demanda interna estuvo también por debajo de lo esperado.

La demora en la discusión de las paritarias provocó que buena parte de este año se viviera con sueldos de 2012 pero con precios de 2013, lo cual determinó que los sectores atados al consumo interno apenas mantuvieran la dinámica del año pasado y que, en algunos casos, incluso cayeran con relación a 2012.

La explicación de esta evolución está en que la demanda local sólo creció por el lado de los alimentos básicos y frutas frescas, además de en productos electrónicos y bienes durables.

Parece razonable pensar que la pérdida de poder adquisitivo de los salarios hizo que el consumo de la población se concentrara en los productos inelásticos, como alimentos, y que los márgenes excedentes de ese disminuido poder de compra, se dedicaran a productos que son vistos como una suerte de defensa ante la inflación.

Inconsistencias estadísticas

Los resultados del Estimador Mensual Industrial del Indec para agosto, que mostró una caída del 0,6% interanual, crearon mucho ruido en la opinión pública por causa de las mismas inconsistencias del instituto de estadísticas públicas.

Por un lado el Indec publica niveles de actividad general con un crecimiento casi a tasas chinas, mientras que por otros muestra un resultado industrial donde vemos caídas o crecimiento muy bajo.  

La explicación de estas inconsistencias la encontramos en el análisis de dos factores. El primero es la forma en la cual el Indec mide la evolución de los precios, que ha generado una especie de subestimación con respecto de la inflación real, cosa que de alguna manera está impactando fuerte en las estadísticas de crecimiento de la actividad.

El segundo factor está relacionado con el hecho de que lo que tracciona a la actividad en este momento no es el sector productor de bienes sino el sector de los servicios, en especial el sector financiero.

Y esto también viene muy relacionado con las causas que están detrás del tema de la inflación: hay mucha más liquidez de la que requiere la economía porque está atada a la emisión que hace el BCRA a solicitud del Tesoro, para cubrir el creciente déficit fiscal, y esto genera un crecimiento ficticio en términos de lo que es la participación en la actividad general del sector bancario, que muestras tasas de expansión del alrededor del 22% en los últimos meses.

En definitiva y mirando hacia 2014, vemos que con una industria automotriz con crecimientos amesetados porque se normaliza el flujo de vehículos y de demanda de Brasil, no podemos esperar una Industria que crezca más del 1%.
Posiblemente, en líneas generales, el país continúe dentro del ciclo de bajo crecimiento con alta inflación que se inició en 2011, donde los fuertes desequilibrios seguirán estando presentes y ocasionarán que la demanda interna juegue un rol secundario en el empuje de la Industria, por lo que el diferencial de crecimiento para el próximo año está atado a cuestiones exógenas: crecimiento de Brasil y China y factores climáticos que puedan afectar las cosechas.

Como los motores internos de crecimiento, como el consumo, van a estancarse y los flujos de inversión no traccionan, es claro que ia Industria no podrá crecer más el año que viene.

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