MaiaSpace elimina el vuelo suborbital y debutará con un intento orbital en 2027
La filial de ArianeGroup confirmó que el primer vuelo de su lanzador reutilizable Maia será directamente orbital y postergó el debut para la segunda mitad de 2027. El programa acumula tres cambios de cronograma en dos años, aunque ya comercializó más de la mitad de su capacidad inicial.

MaiaSpace decidió que el primer lanzamiento de su cohete reutilizable Maia será un intento orbital completo y postergó el debut para la segunda mitad de 2027. La decisión elimina el ensayo suborbital previsto originalmente y modifica la estrategia de validación del programa. La confirmación llegó el 29 de julio a través de un vocero de la compañía en declaraciones al medio especializado European Spaceflight, y no mediante un comunicado oficial.
El plan original contemplaba lanzar la configuración completa de dos etapas con una carga reducida de propelente hasta superar los 100 kilómetros de altitud, el límite convencional del espacio. Sin embargo, la compañía concluyó que los ensayos en tierra y las pruebas integradas realizadas hasta el momento aportaban evidencia suficiente para avanzar directamente hacia un intento orbital. Según explicó el vocero, la decisión responde a que “la mejor opción para los clientes es intentar directamente un vuelo orbital”.
En paralelo, la filial completó una nueva campaña de ensayos en su centro de Vernon, en Normandía. La siguiente etapa del programa se desarrollará entre fines de este año y comienzos de 2027 e incluirá un encendido integrado de la etapa superior con el motor Prometheus en Vernon y una prueba de encendido de la primera etapa sobre la plataforma de lanzamiento ubicada en la Guayana Francesa.
Quién es y quién la controla
MaiaSpace fue creada en 2022, tras anunciarse el proyecto a fines de 2021, como una subsidiaria de propiedad total de ArianeGroup, el principal fabricante europeo de lanzadores espaciales. ArianeGroup pertenece en partes iguales a Airbus y Safran y registró ventas consolidadas por € 2.500 millones en 2024. La empresa es presidida por Yohann Leroy, ex director técnico de la casa matriz.
El financiamiento inicial provino exclusivamente de ArianeGroup, que elevó su compromiso desde unos € 40 millones hasta € 125 millones. Posteriormente se incorporó el respaldo institucional europeo. En julio de 2025, la Agencia Espacial Europea (ESA) preseleccionó a MaiaSpace entre las cinco compañías del European Launcher Challenge y, durante el Consejo Ministerial celebrado en Bremen en noviembre de ese año, Francia comprometió € 179 millones de los € 184,2 millones asignados al programa. Cada empresa seleccionada podía acceder a hasta € 169 millones mediante contratos de servicios de lanzamiento institucional y apoyo al desarrollo tecnológico.
Maia es un lanzador parcialmente reutilizable de 50 metros de altura y 3,5 metros de diámetro impulsado por motores Prometheus alimentados con oxígeno líquido y metano. Puede colocar hasta 500 kilos en órbita baja cuando recupera la primera etapa sobre una barcaza, 1.500 kilos en configuración descartable y hasta 2.500 kilos con una etapa adicional de empuje denominada Colibri. En junio pasado, Leroy confirmó que la empresa analiza incorporar un cuarto motor a la primera etapa para aumentar la capacidad de carga si la demanda del mercado lo justifica.
El mercado en el que compite
El lanzador despegará desde el Ensemble de Lancement Soyouz (ELS), la antigua plataforma utilizada por los cohetes Soyuz en el Centro Espacial de Guayana, que quedó sin actividad tras el fin de la cooperación espacial entre Europa y Rusia en 2022. El CNES licitó esas instalaciones en abril de 2024 y adjudicó su uso a MaiaSpace en septiembre del mismo año. La compañía prevé reutilizar cerca del 80% de la infraestructura existente y firmó el convenio de ocupación del predio el 24 de febrero de 2026.
En el segmento europeo competirá con Spectrum, de Isar Aerospace; RFA One, de Rocket Factory Augsburg; Miura 5, de la española PLD Space; y Prime, de la británica Orbex. Ninguno de esos lanzadores alcanzó todavía la órbita. Sin embargo, la principal referencia comercial del mercado continúa siendo SpaceX y su servicio de viajes compartidos Transporter, que estableció el nivel de precios para el lanzamiento de pequeños satélites.
Ese contexto abre una oportunidad para nuevos operadores. Diversos clientes de Transporter señalaron en las últimas semanas que SpaceX dejaría de aceptar reservas para fechas posteriores a fines de 2028 o comienzos de 2029. MaiaSpace ya firmó contratos de lanzamiento con Exotrail, su primer cliente comercial en marzo de 2025; con Eutelsat para futuras misiones de reposición de la constelación OneWeb en enero de 2026; y con la estadounidense Loft Orbital en julio de este año, cuyo primer lanzamiento está previsto para 2028. Según la compañía, esos acuerdos ya representan más de la mitad de la capacidad comercial prevista para los tres primeros años de operación.
El calendario continúa siendo el principal desafío del programa. En junio de 2025 MaiaSpace proyectaba realizar su primer vuelo durante la segunda mitad de 2026. En febrero de 2026 trasladó ese objetivo a antes de abril de 2027 y ahora fijó el debut para la segunda mitad de ese año. El nuevo cronograma representa la tercera revisión en poco más de dos años. El próximo objetivo será cumplir con los plazos establecidos por el European Launcher Challenge, que exige demostrar la capacidad del sistema de lanzamiento antes de finalizar 2027 para mantener la adjudicación de los contratos previstos.
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