ESA elige a Sateliot y Keysight para blindar con blockchain las redes 5G satelitales
La Agencia Espacial Europea financiará durante tres años el desarrollo de un sistema de detección de anomalías para redes 5G no terrestres. El proyecto busca reforzar la seguridad de la conectividad satelital directa y se inscribe en la carrera por las futuras redes 6G.

La Agencia Espacial Europea (ESA) seleccionó a Keysight Technologies como contratista principal para desarrollar un sistema de detección de anomalías basado en blockchain para redes 5G no terrestres (NTN, por su sigla en inglés). La compañía trabajará junto con la empresa española Sateliot, responsable del desarrollo técnico y de la integración de las misiones satelitales. El contrato forma parte del programa ARTES (Advanced Research in Telecommunications Systems) y tendrá una duración de tres años, según informaron la ESA y las empresas participantes.
La iniciativa se integra en la línea estratégica Space for 5G/6G & Sustainable Connectivity, uno de los programas con los que la agencia busca acelerar la convergencia entre las redes espaciales y las terrestres. El objetivo consiste en crear una infraestructura que permita verificar en tiempo real la integridad de la información que intercambian satélites, estaciones terrestres y redes celulares.
El proyecto llega en un momento en que la industria avanza hacia servicios de conectividad directa al dispositivo (direct-to-device), un mercado donde confluyen operadores satelitales, fabricantes de infraestructura y empresas de telecomunicaciones.
Seguridad para las redes no terrestres
La arquitectura propuesta utiliza un registro distribuido inspirado en la tecnología blockchain para validar la telemetría de la red y detectar modificaciones o comportamientos anómalos. El propósito es reducir riesgos como la suplantación de identidad, la alteración de datos y las fallas operativas en sistemas cada vez más automatizados.
El plan contempla distintas etapas, desde la investigación en laboratorio y el desarrollo de prototipos hasta una demostración en órbita. Esa validación permitirá comprobar el funcionamiento del sistema en condiciones reales de operación y evaluar su integración con plataformas de gestión basadas en inteligencia artificial.
El programa constituye la continuación de un trabajo iniciado en abril de 2026 durante el Mobile World Congress de Barcelona, cuando Keysight y Sateliot obtuvieron el desafío de innovación impulsado por la ESA y la GSMA Foundry para desarrollar el concepto de esta tecnología.
“Este programa representa un cambio definitivo hacia la integración de los activos espaciales en un ecosistema 5G seguro y unificado”, señaló Albert Pujol, director de Innovación de Sateliot.
Por su parte, Antonio Franchi, responsable del programa Space for 5G/6G de la ESA, sostuvo que el desarrollo apunta a fortalecer la protección de las comunicaciones espaciales europeas frente a intentos de manipulación y suplantación, además de preparar la infraestructura para la futura generación de redes 6G.
Un nicho distinto al de Starlink
Sateliot opera desde Barcelona y desarrolla una constelación orientada al internet de las cosas (IoT) mediante el estándar 5G. A diferencia de Starlink, cuyo foco es la banda ancha satelital, la compañía apunta a conectar sensores, dispositivos industriales, infraestructura energética y aplicaciones agrícolas en zonas sin cobertura terrestre.
La empresa no cotiza en bolsa y financia el despliegue de su constelación mediante capital privado. Según información difundida por la propia compañía y medios especializados, el proyecto prevé inversiones cercanas a los €150 millones.
La adjudicación del contrato con la ESA fortalece su posicionamiento dentro del segmento de redes no terrestres, un mercado que concentra parte de la competencia tecnológica del sector espacial. Allí también participan SpaceX, con Starlink Direct to Cell; AST SpaceMobile, con su constelación BlueBird; y Lynk Global, respaldada por SES, aunque con estrategias comerciales orientadas principalmente a la conectividad directa al teléfono móvil.
Impacto para la región
El avance de las redes NTN tiene implicancias para América Latina y, en particular, para la Argentina, donde la conectividad satelital aparece como una alternativa para ampliar la cobertura en zonas rurales y de baja densidad poblacional.
Casos de uso como el monitoreo de infraestructura energética, la agricultura de precisión, la logística y la gestión ambiental coinciden con aplicaciones que comienzan a desarrollarse en el mercado regional. En paralelo, operadores, reguladores y empresas deberán adaptar sus estándares de seguridad a medida que la integración entre redes terrestres y satelitales avance.
La próxima etapa del programa consistirá en trasladar la tecnología desde el laboratorio hacia una demostración en órbita. Ese ensayo permitirá verificar si la validación mediante blockchain mantiene su desempeño bajo las condiciones operativas de una constelación comercial y constituye el paso previo a una eventual incorporación en futuras redes 5G y 6G.
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