Avances en el desarrollo de los satélites Galileo de segunda generación

La construcción de doce satélites de la segunda generación de Galileo avanza a buen ritmo, habiéndose alcanzado varios hitos clave en los últimos meses. Entre los más significativos se encuentran las exitosas pruebas de compatibilidad con la infraestructura terrestre, un paso esencial en el ciclo de producción de los satélites. En toda Europa, los equipos de la segunda generación de Galileo (G2) trabajan arduamente en la construcción de estos doce satélites, que se integrarán de manera fluida con la actual flota de navegación de Galileo. Con dos familias de seis satélites, desarrollados por Thales Alenia Space (TAS) y Airbus Defence and Space (ADS), los modelos mejorados ofrecerán innumerables beneficios a los usuarios en Europa y en todo el mundo. Sin embargo, antes de estar listos para el lanzamiento, cada satélite debe someterse a rigurosas pruebas en tierra. Una fase crucial en el desarrollo de un nuevo satélite es la Campaña de Pruebas de Compatibilidad del Sistema (SCTC), una serie exhaustiva de pruebas para garantizar su plena compatibilidad con el segmento terrestre. Para el programa G2, el segmento terrestre está siendo desarrollado por Thales Alenia Space, GMV, Thales SIX GTS y sus socios industriales. La SCTC se divide en múltiples fases, con cada caso de prueba aumentando gradualmente en complejidad. "Esta primera ronda de pruebas de compatibilidad ha confirmado que los satélites reciben, interpretan y ejecutan comandos correctamente y que el segmento terrestre es capaz de recibir y decodificar datos de telemetría que reflejan el estado operativo de los satélites", explica Andrea Cotellessa, Jefa del Segmento Espacial de Galileo en la Agencia Espacial Europea (ESA). La campaña de pruebas de compatibilidad para los satélites de la segunda generación de Galileo comenzó en septiembre de 2024 en Thales Alenia Space en Roma, Italia, donde los módulos de ingeniería del segmento terrestre y del satélite generaron, enviaron y recibieron un primer conjunto de comandos y telemetría. Airbus Defence and Space continuó en febrero, en las instalaciones de la empresa en Friedrichshafen, Alemania. Las pruebas de compatibilidad continuarán en los próximos meses, culminando en la fase final el año próximo, cuando se probarán los satélites de vuelo reales, en lugar de modelos representativos. Mientras tanto, las actividades de desarrollo de equipos y tecnología para los satélites están llegando a su fin, y la producción de hardware de vuelo está en pleno apogeo. En marzo de este año, Airbus Defence and Space completó la prueba de aceptación de la primera de las seis antenas de navegación. Representantes de la ESA, como autoridad de diseño de Galileo, y de la Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial (EUSPA), como operador del sistema, estuvieron presentes en las instalaciones de la empresa en Getafe, España. Ambas industrias han comenzado a integrar subsistemas de hardware en los primeros modelos de vuelo, incluyendo el primer ensamblaje de la tecnología que permitirá enlaces entre satélites, una de las características innovadoras de la segunda generación de Galileo. Los subsistemas serán sometidos a pruebas ambientales (vacío térmico, vibración y pruebas acústicas). Posteriormente, se llevarán a cabo campañas de ensamblaje, integración y pruebas a nivel de satélite, segmento terrestre y sistema para cumplir con la calificación requerida para el lanzamiento. Miguel Manteiga, Jefe de Galileo de la ESA, afirmó: "La ejecución de las Campañas de Pruebas de Compatibilidad del Sistema en ambas familias de satélites es un paso fundamental en cualquier programa satelital, donde los equipos trasladan su enfoque principal del diseño y desarrollo a la validación y calificación. Estamos extremadamente orgullosos de trabajar con socios industriales tan excelentes, enfocados en mantener a Europa a la vanguardia de la navegación satelital a nivel mundial. Esperamos con ansias las capacidades avanzadas de estos satélites una vez que sean lanzados". Los satélites de la segunda generación de Galileo se integrarán sin problemas con la flota actual para formar la mayor constelación satelital europea y ofrecer servicios esenciales en todo el mundo. Con cargas útiles de navegación completamente digitales, propulsión eléctrica, una antena de navegación de mejor rendimiento, capacidad de enlace entre satélites y una configuración avanzada de reloj atómico, los satélites G2 proporcionarán un posicionamiento, navegación y sincronización más robustos y fiables.
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