miércoles, 1 de abril de 2026

    Por venir

    Identidad en Internet

    Las compañías IBM y Equifax se han unido para crear
    un carnet de identidad global destinado a proporcionar seguridad a
    las transacciones comerciales que se realicen a través de
    Internet. Equifax actuará como intermediaria entre el software
    Vault Solutions, creado por IBM, y las empresas y personas que
    quieran intercambios seguros de información y dinero en la
    red.

    Según los cálculos preliminares, el negocio de los
    documentos de identidad para operar en Internet generará US$
    1.000 millones en el año 2001. En 1997, la facturación
    por estos servicios sumó US$ 50 millones. Las empresas suelen
    pagar un canon por el número de certificaciones digitales que
    utilizan.

    La alianza de IBM y Equifax supone la creación de una
    poderosa alternativa a VeriSign, la empresa californiana que se ha
    especializado en el negocio de la seguridad en Internet. VeriSign ya
    ha expedido dos millones de certificados digitales individuales.

    Para explicar a los clientes el empleo del software Vault
    Solutions, IBM contratará a las consultoras Deloitte &
    Touche y SRA International.

    El grupo informático está dispuesto a ofrecer
    directamente a los usuarios este sistema de seguridad, pero la
    mayoría de las empresas prefiere un intermediario que ayude en
    la instalación y el manejo del software, función que
    realizará Equifax.

     

    Abajo las barreras

    Cisco, el mayor fabricante mundial de equipos informáticos
    de red, ha desarrollado un plan de protección para sus
    accionistas contra ofertas hostiles de adquisición. La
    compañía dice que su “plan de defensa de los derechos
    de los accionistas” también obligará a que cualquier
    compañía que desee hacer una oferta por Cisco
    tendrá que hablar necesariamente, y en primer lugar, con su
    consejo directivo.

    Cualquier oferta por Cisco, cuyo valor por capitalización
    de mercado es de US$ 82.000 millones, estaría entre las
    mayores del sector informático. El plan de Cisco se anuncia
    muy poco tiempo después de que Bay Networks, otro gran
    fabricante estadounidense de sistemas informáticos de red,
    encargara a Morgan Stanley que haga un estudio de cuáles son
    las mejores oportunidades para Bay si tuviera planes de fusionarse o
    adquirir otra compañía.

     

    Los deberes atrasados

    La resolución del problema informático del 2000
    tendrá un costo de US$ 717.000 millones en Estados Unidos y
    Europa, según el último Indice del Milenio realizado
    por la consultora Cap Gemini. Sin embargo, hasta ahora sólo se
    han invertido US$ 199.000 millones, por lo que Cap Gemini calcula que
    una de cada siete empresas estadounidenses y europeas no podrá
    completar a tiempo la adaptación informática al cambio
    del milenio.

    Estados Unidos es el país con más conciencia acerca
    del problema: hasta ahora ha invertido 30,9% del presupuesto previsto
    para afrontar la bomba del milenio. Le siguen Gran Bretaña con
    26,3%, Noruega con 22,3% y Francia con 21%. En el lado opuesto
    están Holanda, que sólo ha invertido 17% de lo
    previsto, Italia con 16% y Finlandia con 14%.

     

    Después de los pulsos, los bits

    Sprint, la tercera compañía telefónica del
    mercado de larga distancia en Estados Unidos, ha anunciado una nueva
    red que ofrecerá alto ancho de banda (capacidad de transporte
    de información) en los hogares y cobrará el uso no por
    tiempo de conexión, sino por bits (volumen de
    información intercambiada).

    Esto supone que desde cualquier casa se podrá estar
    conectado a Internet a velocidades 100 veces superiores a la actual
    y, simultáneamente, enviar un fax y/o llevar a cabo una
    videoconferencia.

    Y la revolución también llega a los costos.
    Según Sprint, una llamada de videoteléfono
    costará menos que una conversación de larga distancia
    actual, y ésta, a su vez, 70% menos que ahora. La nueva red de
    Sprint, llamada ION (Integrated On Demand Network), es el resultado
    de cinco años de trabajo y US$ 2.000 millones de
    inversión, que la empresa ha mantenido en secreto hasta ahora.

    La telefónica estadounidense sustituirá todos sus
    switches (conmutadores de tráfico telefónico) por
    routers, sistemas que no ocupan una línea entera con una
    única llamada, sino que dividen la información en
    pequeñas porciones que luego reparten de la manera más
    eficiente. Las empresas podrán conectarse a este nuevo
    servicio a finales de este año y el público en general
    al concluir 1999.