Identidad en Internet
Las compañías IBM y Equifax se han unido para crear
un carnet de identidad global destinado a proporcionar seguridad a
las transacciones comerciales que se realicen a través de
Internet. Equifax actuará como intermediaria entre el software
Vault Solutions, creado por IBM, y las empresas y personas que
quieran intercambios seguros de información y dinero en la
red.
Según los cálculos preliminares, el negocio de los
documentos de identidad para operar en Internet generará US$
1.000 millones en el año 2001. En 1997, la facturación
por estos servicios sumó US$ 50 millones. Las empresas suelen
pagar un canon por el número de certificaciones digitales que
utilizan.
La alianza de IBM y Equifax supone la creación de una
poderosa alternativa a VeriSign, la empresa californiana que se ha
especializado en el negocio de la seguridad en Internet. VeriSign ya
ha expedido dos millones de certificados digitales individuales.
Para explicar a los clientes el empleo del software Vault
Solutions, IBM contratará a las consultoras Deloitte &
Touche y SRA International.
El grupo informático está dispuesto a ofrecer
directamente a los usuarios este sistema de seguridad, pero la
mayoría de las empresas prefiere un intermediario que ayude en
la instalación y el manejo del software, función que
realizará Equifax.
Abajo las barreras
Cisco, el mayor fabricante mundial de equipos informáticos
de red, ha desarrollado un plan de protección para sus
accionistas contra ofertas hostiles de adquisición. La
compañía dice que su “plan de defensa de los derechos
de los accionistas” también obligará a que cualquier
compañía que desee hacer una oferta por Cisco
tendrá que hablar necesariamente, y en primer lugar, con su
consejo directivo.
Cualquier oferta por Cisco, cuyo valor por capitalización
de mercado es de US$ 82.000 millones, estaría entre las
mayores del sector informático. El plan de Cisco se anuncia
muy poco tiempo después de que Bay Networks, otro gran
fabricante estadounidense de sistemas informáticos de red,
encargara a Morgan Stanley que haga un estudio de cuáles son
las mejores oportunidades para Bay si tuviera planes de fusionarse o
adquirir otra compañía.
Los deberes atrasados
La resolución del problema informático del 2000
tendrá un costo de US$ 717.000 millones en Estados Unidos y
Europa, según el último Indice del Milenio realizado
por la consultora Cap Gemini. Sin embargo, hasta ahora sólo se
han invertido US$ 199.000 millones, por lo que Cap Gemini calcula que
una de cada siete empresas estadounidenses y europeas no podrá
completar a tiempo la adaptación informática al cambio
del milenio.
Estados Unidos es el país con más conciencia acerca
del problema: hasta ahora ha invertido 30,9% del presupuesto previsto
para afrontar la bomba del milenio. Le siguen Gran Bretaña con
26,3%, Noruega con 22,3% y Francia con 21%. En el lado opuesto
están Holanda, que sólo ha invertido 17% de lo
previsto, Italia con 16% y Finlandia con 14%.
Después de los pulsos, los bits
Sprint, la tercera compañía telefónica del
mercado de larga distancia en Estados Unidos, ha anunciado una nueva
red que ofrecerá alto ancho de banda (capacidad de transporte
de información) en los hogares y cobrará el uso no por
tiempo de conexión, sino por bits (volumen de
información intercambiada).
Esto supone que desde cualquier casa se podrá estar
conectado a Internet a velocidades 100 veces superiores a la actual
y, simultáneamente, enviar un fax y/o llevar a cabo una
videoconferencia.
Y la revolución también llega a los costos.
Según Sprint, una llamada de videoteléfono
costará menos que una conversación de larga distancia
actual, y ésta, a su vez, 70% menos que ahora. La nueva red de
Sprint, llamada ION (Integrated On Demand Network), es el resultado
de cinco años de trabajo y US$ 2.000 millones de
inversión, que la empresa ha mantenido en secreto hasta ahora.
La telefónica estadounidense sustituirá todos sus
switches (conmutadores de tráfico telefónico) por
routers, sistemas que no ocupan una línea entera con una
única llamada, sino que dividen la información en
pequeñas porciones que luego reparten de la manera más
eficiente. Las empresas podrán conectarse a este nuevo
servicio a finales de este año y el público en general
al concluir 1999.
