Sortear desafíos
Cooperación y proactividad
La situación de pandemia actual demostró que salud es mucho más que sentirnos bien físicamente. Frente al Covid-19 hemos estado sumamente atentos a las disposiciones del Gobierno y recomendaciones en materia de higiene con el fin de garantizar la continuidad de los servicios y actividades.
Por Fernando Werlen (*)
Desde SanCor Salud quisimos ir más allá de lo empírico, además de implementar las medidas necesarias para evitar la propagación de la enfermedad brindando el servicio con la calidad deseada, nos ocupamos de la otra cara del virus: la salud emocional de nuestros grupos de interés (asociados, colaboradores, prestadores y comunidad). A tal fin actuamos con la rapidez y la responsabilidad que el contexto nos requirió, ideando soluciones inmediatas tendientes a disminuir la incertidumbre y preocupación de las personas que nos confían día a día el cuidado de su salud.
La pandemia y el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio nos exigieron, sí, pero también nos auto exigimos responder de forma urgente y eficaz, desarrollando estrategias de acción cada vez más cuidadas y precisas. Para darle sostenibilidad a nuestras prestaciones debimos sortear desafíos como la logística de nuestro capital humano. En menos de una semana, nuestros casi 2.000 colaboradores se encontraron trabajando de manera remota, adaptándose rápidamente a las condiciones actuales, demostrando su mejor versión. Si bien desde hace tiempo en nuestra organización implementamos el home office, no todos los sectores formaban parte de esta metodología.
La planificación sobre la transformación digital inicialmente iba a ser gradual, pero el aislamiento social nos obligó a responder y, con orgullo, podemos decir que lo hicimos activamente.
Nuestro más de medio millón de asociados fue el principal horizonte sobre el que se basaron nuestras decisiones. La meta fue y sigue siendo satisfacer las expectativas de quienes nos eligen. Por eso, los esfuerzos de gerencias y jefaturas en la dirección de equipos fueron claves para la transformación e implementación de procesos, ahora remotos, sin impactar negativamente en tantas familias.
Acercamiento y trabajo conjunto
Una de las definiciones que permitió brindar soluciones ágiles y a distancia fue la digitalización, una tendencia que venía perfilándose, que transitábamos y que supimos aplicar con anterioridad, por ello reiteramos no nos fue ajena. Es decir, además del servicio integral que veníamos brindando, potenciamos nuestros canales de atención virtuales: todas las gestiones y las consultas pueden abordarse de manera online desde nuestra página web, nuestra app, las redes sociales o a través de teléfonos disponibles para cada segmento. Paralelamente liberamos nuestro servicio de Salud en Línea, sin distinción de planes, para consultas médicas online. La facilitación y aceptación de la credencial digital y los pedidos médicos virtuales fueron otras disposiciones acertadas para este contexto.
Nuestra trayectoria en el rubro de la medicina privada permite anticiparnos a situaciones impensadas y continuar promoviendo valores como el diálogo y la participación conjunta. Insistimos en que “a la salud la cuidamos entre todos” por lo que debemos encontrar un espacio de conversación y articulación entre el sector público y el privado para consensuar respuestas efectivas, disminuyendo las desigualdades en el acceso a la salud. La pandemia nos colocó en un lugar cooperativo y a la par con colegas del mismo rubro, unidos por un fin común, el bienestar de las personas. La retroalimentación signada por la predisposición y la proactividad dan fructíferos resultados y lo hemos comprobado. Es uno de nuestros grandes aprendizajes.
Todo imprevisto genera sorpresa y no estuvimos exentos de ella, pero sí preparados. Claro que fue difícil y aún estamos revisándonos para hacerle frente al “después” de la mejor manera posible. La rentabilidad y la demanda han sido dos de los obstáculos que, progresivamente, iremos superando. Nuestra filosofía es pensar más allá de lo esperable y esta manera de ser posibilita que estemos a la altura de las circunstancias, con el profesionalismo y las estrategias adecuadas. Está en nosotros dar lo mejor, incentivar la unión y reducir las diferencias para construir un futuro donde haya oportunidades, con un modelo de negocio que sea sostenible y comprometido.
Nos desempeñamos en un rubro sensible, donde la calidez humana y el contacto cercano son indispensables, seamos un modelo al brindar seguridad a la salud de los argentinos.
(*) Director general de Grupo SanCor Salud
La contención necesaria
Flexibilidad y, también,
comprensión
“Nos sorprendió nuestra propia capacidad de entrar muy rápidamente en modo remoto; nuestros colaboradores fueron muy permeables a estos cambios. Hicimos todo lo necesario para que los clientes se sintieran contenidos, la comunicación precisa y oportuna fue clave”, asegura Jorge Piva, director general de Medifé.
Por Carina martínez
En entrevista con Mercado, Jorge Piva, director general de Medifé, relata los desafíos impuestos por la pandemia, la respuesta ofrecida a colaboradores y asociados, y, también, brinda su visión sobre el futuro del sector.
–La pandemia, ¿aceleró tendencias que ya se perfilaban? ¿Cuáles?
–Desde hacía ya un tiempo que estábamos en el camino de la virtualización de procesos y el llevarlos a plataformas más eficientes. La situación funcionó como un acelerador de estos cambios.
–¿Qué aspectos –si los hay– resaltaría como positivos, a pesar del contexto?
–La velocidad de respuesta como un atributo de las organizaciones modernas. De hecho ya estamos trabajando en protocolos que se adapten a distintas decisiones que adopten las autoridades gubernamentales.
–¿De qué manera se gestiona la situación imperante? ¿Requirió de la implementación de un comité de crisis? La toma de decisiones, ¿cómo se lleva a cabo?
–Conformamos un grupo de trabajo con el top management de las compañías en una agenda diaria. Desde entonces nos dimos cuenta de que trabajamos aún más unidos que antes de que comenzara el período de aislamiento.
–¿Cuáles fueron las principales demandas de los socios? ¿Considera que se les ha podido hacer frente?
–Flexibilidad y comprensión, a lo que respondimos con sensibilidad empresaria.
–Además de lo meramente sanitario y médico, ¿se realizaron acciones complementarias de manera proactiva para dar contención a los asociados y soporte a la comunidad?
–Nuestros equipos de salud mental fueron sumamente proactivos en desarrollar material de información y gestión de los aspectos emocionales de los asociados. Reaccionamos rápido y los resultados nos demostraron el haber hecho lo correcto. También Fundación Medifé organizó series de entrevistas con personalidades de la cultura que se visibilizaron en sus canales digitales, y puso a disposición una gran cantidad de libros publicados a través de su página web.
–La pandemia, ¿puso en el tapete debilidades, temas pendientes y/o cambios necesarios a implementar?
–Aceleró un proceso necesario de articulación entre los subsistemas público y privado que, si bien viven realidades distintas, son ambos piezas fundamentales para garantizar el acceso a la salud de todos los habitantes de nuestro país. Hoy participamos de agendas de trabajo intersectorial tendientes a la discusión, planificación e instrumentación de cambios con origen en políticas de salud necesarias para recuperar los equilibrios del sistema.
–Pasada la crisis sanitaria, ¿se volverá a la situación anterior a la misma o ya no habrá vuelta atrás en algunas cuestiones?
–Haciendo un paralelismo con los principios de la física, no dudo de que estaremos ante un fenómeno plástico y no elástico. Más que una vuelta atrás pienso que abrirá escenarios a nuevas realidades y nuevas oportunidades.
–¿Qué tendencias llegaron para quedarse y marcarán un antes y un después en el sector salud?
–Ciertos paradigmas cambiarán post pandemia. Durante un tiempo va a perdurar el concepto de que “el afuera” es un sitio de riesgo, así como la pérdida de coberturas como consecuencia de la pérdida de empleo. Este fenómeno consolidará a las organizaciones médicas que hayan sabido adaptarse. Hay cambios de conductas sociales (la telemedicina y sus derivados, por ejemplo) que abrirán paso a nuevas formas de “contratos” entre partes.
–¿Considera que la sinergia público-privada contribuye a una mejor gestión de la salud de la población? La Argentina, ¿está bien encaminada en este sentido? ¿Qué falta?
–Nuestro país tiene un activo invalorable que es el talento de los argentinos. Muchos de estos se encuentran actualmente en sitios claves y esta situación nos tomó por sorpresa pero con un muy buen entrenamiento de base. Soy optimista en que, pasada la crisis, seremos todos un poco mejores.
Procesos que se aceleraron
El poder de la
tecnología
Esta pandemia, que sorprendió a todos y puso en jaque al mundo, sus habitantes y por supuesto a las empresas de todos los sectores, dejó al descubierto el nivel de transformación digital en que cada una se encontraba.
Por Diego Sobrini (*)
Por supuesto que en mayor o menor medida todas las empresas estaban en ese camino, pero de un día para el otro hubo que adecuar las distintas realidades con las que cada empresa contaba.
Grupo Galeno viene llevando a cabo su transformación digital desde hace dos años a través de Galeno Solutions, orientado a mejorar el servicio a nuestros clientes realizando importantes inversiones en tecnología. Esto fue muy importante a la hora de afrontar esta nueva e inesperada realidad. Fue un gran desafío para todo el grupo Galeno de un día para el otro organizar el teletrabajo para tantos empleados, ya que solo unos pocos realizaban teletrabajo de manera habitual. Hubo que garantizar de un día para el otro la conectividad de todos los usuarios y el acceso a todas las aplicaciones para poder lograr que el 100% de la organización continuara operativa.
Si bien todos los sectores tuvieron que adaptarse en tiempo récord, el de la salud fue uno especialmente sensible, que no podía dejar de funcionar ni un minuto. Evidentemente esta situación implicó un cambio cultural del paradigma laboral. Tuvimos la necesidad de acelerar la transformación de procesos físicos en procesos digitales. Esto nos obligó a replanificar gran parte de nuestra cartera de proyectos, priorizando todos los enfocados en mejorar los servicios a los clientes.
Obviamente que fue muy desafiante para los equipos de desarrollo de IT, que debieron llevar a cabo los cambios a través de reuniones virtuales y esquemas de documentación diferentes. Evidentemente que el trabajar hace un tiempo con metodologías ágiles facilitó la tarea. Otro punto importante fue garantizar la seguridad informática para que tanto empleados, proveedores como asociados estén conectados desde sus casas y no haya problemas al respecto. Adquirimos nueva infraestructura de Firewall y herramientas colaborativas que nos permitió que el trabajo remoto fuera posible y sustentable.
Para otro de los desafíos que estábamos preparados fue para la telemedicina, ya que el año pasado habíamos lanzado la plataforma de consulta médica digital “Llamando al Doctor”. El servicio es para todos los asociados de Galeno Seguros que tengan asegurado su auto y su hogar y todos los asociados de Galeno Salud. Esta plataforma ya venía en franco crecimiento, pero lo hizo exponencialmente a partir de la pandemia, ya que fue, desde el principio, la opción recomendada ante los primeros síntomas.
Médicos clínicos y pediatras están disponibles las 24 horas, cualquier día de la semana, listos para recibir consultas y evaluar si los síntomas son compatibles con el coronavirus. A partir de esa pesquisa, el profesional brinda las indicaciones pertinentes al paciente. Llamando al Doctor, de Galeno, es una plataforma en la cual un paciente cuando tiene una consulta de baja complejidad se conecta a través de una videollamada con un médico. Se atienden tres especialidades: medicina general, pediatría y toco ginecología, porque son las especialidades más frecuentemente consultadas.
Lo que la crisis puso en relieve
En cuanto al sistema de salud, esta pandemia puso al descubierto algunas falencias que tienen que ver con la falta de un verdadero sistema integrado de salud (público-privada) y desigualdades entre ambos sistemas, además de realidades muy dispares a lo largo y a lo ancho del país. Sin embargo, Argentina sigue teniendo uno de los mejores sistemas de salud, no solo de América sino del mundo, pese a haber descendido en los lugares de liderazgo que tenía en otras épocas.
Otro tema para replantear –sin duda– son los lugares de internación de pacientes de la tercera edad. Lo ideal es contar con edificios construidos a tal efecto, con mucho espacio entre sus ocupantes, con gran ventilación, para evitar los efectos trágicos que hemos visto en Argentina y más aún en el resto del mundo. Y también replantear los lugares de concentración de gente, como los barrios vulnerables, que están siendo totalmente amenazados por esta pandemia. Otro punto no menor, es el pluriempleo de los trabajadores de la salud, que son muchas veces portadores asintomáticos del virus.
(*) Presidente de Grupo Galeno
Cuidados progresivos
Atención alineada con cada estadio
“Identificamos el primer desafío en el potencial riesgo que representaba el brote de Covid-19 en China durante la última semana de diciembre. Ya a comienzos de enero, se activaron los protocolos previstos para atender e identificar eventuales casos”, indica Adrián Sasse, gerente general de Swiss Medical Medicina Privada.
Por Carina Martínez
“También, en ese primer momento, se compraron elementos de protección personal y los primeros kits de detección por PCR que ingresaron al país”, asegura Adrián Sasse, en entrevista con Mercado.
“Desde entonces se definieron no solo protocolos de atención y de uso de elementos de protección personal, sino que se configuró todo el sistema de atención según Cuidados Progresivos, que significó organizar toda la estructura propia de modo que cada recurso responda a los distintos estadios de la infección, la evaluación de los casos sospechosos y el testeo, la internación y tratamiento de los positivos moderados y graves y el aislamiento epidemiológico en los casos en que fuera necesario. De tal modo, en el mes de enero se activó por primera vez el protocolo de diagnóstico de Covid-19, finalmente descartado, y el 3 de marzo, se identificó el paciente cero en Argentina”, narra el gerente general de Swiss Medical.
“Todos nuestros sanatorios fueron preparados para contar con sectores de aislamiento con personal exclusivo y capacitado. Las habitaciones para la atención de pacientes con Covid–19 fueron preparadas y equipadas. Además, al contar con un lavadero industrial propio, SMG Laundry, pudimos validar los químicos utilizados y el proceso sanitario, también revisamos los protocolos para la operación general y, así, poder contar en este momento con un servicio ágil y de excelencia de ropería en nuestros sanatorios”.
Desafíos tecnológicos
Tal como relata Sasse, con el comienzo de la cuarentena, se necesitaron nuevos requerimientos tecnológicos, que garantizaran el trabajo desde el hogar de manera completa. “Desde el área de Tecnología y Seguridad Informática, se trabajó rápidamente en ampliar las conexiones VPN de todo el grupo en tiempo récord. Además, se adecuaron los sistemas web internos, para que puedan accederse desde la extranet, evitando conexiones VPN. El otro aspecto importante fue el de las comunicaciones. El grupo ya estaba en medio de la migración para trabajar con Microsoft Teams, por lo que esta coyuntura aceleró el proyecto que fue vital, ya que además de las funcionalidades estándar, se sumaron los ‘vivos’, que fueron muy bien recibidos por los colaboradores para recibir las novedades del grupo”, explica.
–¿Qué aspectos que se desplegaron durante la pandemia no tendrán vuelta atrás?
–Considero que la necesidad de la cuarentena motivó que muchas personas se animaran a usar medios digitales que anteriormente estaban disponibles, pero costaba que fueran adoptados. Al haber entendido su uso, no solo se pierde el miedo, sino que se descubren las ventajas de su uso en términos de practicidad y tiempo. También E-Consulta, que presentaba resistencia, fue altamente aceptado por parte de los asociados.
–Esta situación particular, ¿agilizó el avance de tendencias que venían perfilándose?
–Swiss Medical venía trabajando fuertemente en la implementación de distintos servicios como la Orientación Médica Telefónica y telemedicina con E-Consulta que está integrado dentro del proceso de atención ambulatoria del grupo, y es llevado adelante por los mismos profesionales que desarrollan actividad presencial en nuestros Centros Médicos Ambulatorios, y pasamos de 350 consultas al mes antes de la cuarentena a 20.000 mensuales en este momento. Algo similar ocurrió con otros servicios digitales en nuestra web y app que permiten gestionar la totalidad de los servicios que puede requerir un asociado (autorizaciones, reintegros, resultado de estudios, cartilla digital, credenciales, etc.) y su uso creció sustancialmente.
–¿Qué características nuevas marcarán un antes y un después en el sector salud?
–Del lado del prepago principalmente veo un vuelco a todo lo que sea digital, la irrupción del mundo health tech al igual que fue ocurriendo con las fintech para los bancos. Procesos 100% digitales en toda la interacción con socios, empresas, prestadores y obras sociales.
Capacidad de reacción
Una respuesta certera ante la crisis
“Nuestra resiliencia, flexibilidad y capacidad de adaptación han superado una prueba importante, porque logramos seguir brindando a los socios el servicio de calidad que acostumbran recibir, aun en un contexto de tanta gravedad”, asegura Gabriel Barbagallo, gerente de Relaciones Institucionales de Osde.
Por Carina Martínez
En el marco de este especial sobre medicina privada llevado adelante por Mercado, el gerente de Relaciones Institucionales de Osde, Gabriel Barbagallo, da cuenta de cómo ha reaccionado la compañía ante la pandemia y su visión del sector, hacia el futuro.
–¿Cuáles son los principales desafíos que tuvo que enfrentar la empresa ante la pandemia?
Enumeramos las acciones específicas:
- Aumentamos considerablemente la dotación de personal médico y de call center para hacer frente a la triplicación de consultas médicas online y telefónicas. En nuestros canales digitales se cuadruplicaron las consultas.
- Pusimos a disposición una credencial digital como otra forma de prevención, para disminuir la posibilidad de contacto con el virus.
- Establecimos un sistema de interrogatorio y consulta para acelerar el diagnóstico de los casos sospechosos por sintomatología y epidemiología.
- Realizamos una compra extraordinaria de insumos y respiradores.
- Enviamos al personal administrativo a trabajar desde su casa, para que cumpla la cuarentena sin afectar el normal funcionamiento del servicio, para lo cual debimos desarrollar un sistema de conexiones y permisos.
- Convocamos a todos los colaboradores con experiencia en puestos de atención a sumarse para dar respuesta por todos los canales digitales, Facebook, Whatsapp, etc.
- Convocamos al comité de crisis, compuesto por los directores y especialistas en infectología y urgencias.
- Nos pusimos bajo las órdenes del Ministro de Salud de la Nación.
–¿Qué tendencias llegaron para quedarse?
Todo lo vinculado a la digitalización –la presentación de órdenes y recetas en soportes digitales, la atención remota en el caso de las especialidades que lo permitan y el teletrabajo en distintas variantes–. También, la profundización y perfeccionamiento de las medidas de asepsia y organización y planificación para evitar o reducir el contacto entre personas.
–La pandemia, ¿puso en el tapete debilidades, temas pendientes y/o cambios necesarios a implementar? ¿Cuáles?
–Primero y principal, más que nunca, la telemedicina necesita una regulación que permita vencer barreras y establecer los límites para no tener que caer en algunas improvisaciones que la actual crisis provocó. Esta experiencia confirmó lo que decíamos hace tiempo: no reemplaza al médico, pero permite ganar un tiempo muy valioso y llegar a todos los rincones del país. Toda innovación tecnológica debe superar cierta desconfianza inicial hasta ser definitivamente aceptada.
–Pasada la crisis sanitaria, ¿se volverá a la situación anterior a la misma o ya no habrá vuelta atrás en algunas cuestiones?
–Preferimos concentrar toda nuestra energía y recursos en la atención de la pandemia pero sin dudas, el escenario será otro. En algunos aspectos, se puede prever en qué consistirá esa “nueva normalidad” –mayor articulación con el sector público, mayor repliegue hacia la esfera familiar, etc.–, pero es pronto para ir más allá.
Lo que sí vemos con preocupación en el corto plazo es un serio problema en el financiamiento de las obras sociales que reciben el grueso de sus ingresos del aporte de las empresas y de sus empleados en un escenario recesivo.
–¿Cuáles son los principales obstáculos a superar por el sector de medicina privada?
–El sistema en su conjunto arrastraba problemas financieros desde hacía años.
Sintéticamente, problemas derivados de costos crecientes –por insumos importados, incorporación de tecnología y obtención de prestaciones por vía judicial– e ingresos regulados e insuficientes, porque no se puede aumentar la cuota ilimitadamente cuando los ingresos familiares han sufrido golpes severos. Este era el contexto.
Claro que la llegada de la pandemia no lo resuelve sino que expone la debilidad preexistente. Y agrega una preocupación: que se pronuncie la caída de la recaudación.
–La sinergia público-privada ¿contribuye a una mejor gestión de la salud de la población? La Argentina, ¿está bien encaminada en este sentido?
–La particularidad de la salud en Argentina es que contamos con tres subsistemas –público, privado y seguridad social–, con bajísimo nivel de coordinación, cooperación y planificación. Esta coyuntura logró romper esa inercia, que arrastramos por décadas. Es un paso en el sentido correcto, necesario pero de ninguna manera suficiente.
Con mensaje claro
La centralidad de la comunicación
2020 ha sido atípico desde sus comienzos debido al avance del coronavirus en el mundo. Durante enero, Grupo Omint formó un equipo médico especializado, que comenzó a seguir atentamente los protocolos propuestos por el Gobierno nacional y los avances de la enfermedad en el exterior.
Por Marcelo Mancini (*)
Con la llegada del virus a la Argentina, la compañía decidió crear un comité de crisis, dedicado completamente a todo aquello que se asociara al coronavirus. Este comité está conformado por el equipo especializado de profesionales médicos, además de los principales líderes y las áreas de comunicación de Grupo Omint. De manera coordinada, se adecuaron las definiciones, según la actualización continua de información brindada por el Estado y organizaciones acerca de la pandemia.
En lo que refiere a las medidas de prevención que tomó Omint frente al Covid-19, la creación de una estrategia de comunicación sólida fue indispensable. Siempre en línea con los protocolos recomendados por el Ministerio de Salud de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires, se proporcionan recomendaciones de prevención y pautas de aislamiento preventivo, para colaboradores de la compañía y todas las audiencias externas, ya sean socios de Omint y la comunidad en general.
Actualmente, cerca de 1.000 personas de todas las áreas de la compañía están trabajando de forma remota, lo que implicó una adaptación en tiempo récord, tanto de los métodos como de la tecnología y la cultura organizacional.
En las clínicas Bazterrica, Del Sol y Santa Isabel, que pertenecen a Grupo Omint, desde el primer momento se adecuaron los procesos a los protocolos dispuestos por las autoridades nacionales y de CABA. Se adquirió equipamiento médico específico para afrontar la pandemia: con la ampliación de camas y la compra de respiradores, se incrementó sustancialmente la capacidad operativa de internación clínica y de cuidados intensivos.
Asimismo, se garantizó material adicional para la protección personal de todos los colaboradores asistenciales.
Además, se aislaron el sector de maternidad y a los pacientes internados por otras patologías, se comenzaron a hacer los testeos de Covid-19 a los pacientes internados en las clínicas y se lanzó un nuevo servicio de teleconsultas, una nueva modalidad de atención médica para realizar consulta telefónicas, que se sumó a la opción de consultas médicas por videollamada ya disponible desde hace un año.
La digitalización, clave para el servicio
En Omint, la transformación digital comenzó hace años. En 2016, la compañía fue pionera en el lanzamiento de la plataforma Médico Online, el servicio de atención médica por videollamada.
Este avance, que en un principio se miró con recelo, hizo que hoy se pudieran adaptar a esta metodología gran parte de los prestadores médicos y socios. En el marco de la pandemia, la indicación de quedarse en casa hizo que más gente se volcara a la teleconsulta como opción principal, por lo que la atención a los socios siguió de la misma manera.
En las últimas semanas, se han incrementado los llamados por esta plataforma, lo que permitió evitar el traslado de pacientes a centros de salud. Debido a la alta demanda, se incorporó una mayor cantidad de profesionales médicos y se cuadriplicaron las horas disponibles. El servicio funciona todos los días de la semana, las 24 horas del día. Actualmente hay más de 60 profesionales en el staff, en el que no solo trabajan clínicos y pediatras; hay diversas especialidades, como salud de la mujer, dermatología, odontología, entre otras, y se sumó la posibilidad de pedir recetas por este canal, mientras dure el aislamiento obligatorio.
Además de las consultas médicas por videollamada, Omint mantiene a disposición de sus socios la autogestión, a través de la web y la app que posee también desde hace varios años. En este sentido, los usuarios pueden pedir autorizaciones, reintegros, habilitaciones y solicitudes de medicación por canales digitales, sin moverse de sus casas.
En el caso de tener que acceder al servicio o comprar medicamentos, se fomenta la credencial digital, Smart card, disponible desde la app.
Por último, Omint ofrece a sus socios, como la plataforma de talleres de prevención Bienestar Online, con cursos gratuitos acerca de alimentación saludable, mindfulness, dormir mejor e información sobre coronavirus, entre otros.
En cuanto a las dificultades, la compañía tuvo que prepararse, y aprender acerca de este nuevo virus que se propaga de manera veloz y es altamente contagioso. Una vez que se consolidó la información acerca de cómo funciona y afecta a las personas, fue necesario afrontar la adecuación de los procesos y tomar todas las medidas necesarias para garantizar la calidad de servicio. Y hoy bajo este nuevo modelo de trabajo remoto, la gestión de nuestros líderes se caracteriza por ser un liderazgo ágil, con una mayor necesidad de empatía con todos los colaboradores de la empresa.
Desde el inicio de esta pandemia participamos de las reuniones con nuestras cámaras y asociaciones en comunicación directa con las autoridades de Nación y de la Ciudad, articulando y adecuando los procesos a las definiciones que se van tomando.
(*) Director general de Grupo Omint

