Emojis y Generación Z: señales de coqueteo digital en la previa del 17 de julio
En el marco del Día Mundial del Emoji, que se celebra cada 17 de julio, estos símbolos aparecen como un recurso central para expresar emociones y generar cercanía en la comunicación digital, con referencias a un estudio del Instituto Kinsey publicado en PLOS One y a un análisis de BrandCrops sobre usos generacionales

La Generación Z incorporó a los emojis como un recurso habitual para iniciar conversaciones y ligar en entornos digitales, al punto de convertirlos en un código que puede marcar el tono de un intercambio sin necesidad de mensajes extensos. En la previa del Día Mundial del Emoji, que se celebra cada 17 de julio, estos símbolos aparecen asociados a la búsqueda de complicidad y a la posibilidad de expresar emociones de manera rápida y visual.
En ese marco, los emojis se presentan como un “lenguaje universal” capaz de “encender la chispa de una nueva conexión”. La idea se apoya en una dinámica propia de los chats: una reacción breve puede condensar intenciones y matices que, en otro formato, requerirían una explicación más larga. La pregunta “¿El nuevo código del romance digital?” sintetiza ese giro hacia una comunicación más visual y directa.
El texto también incorpora un respaldo académico. Un estudio del Instituto Kinsey, publicado en la revista científica PLOS One, sostiene que las personas que utilizan emojis al interactuar tienen una mayor probabilidad de generar respuestas positivas y fortalecer la conexión con otros. La explicación apunta a que estos símbolos permiten comunicar emociones de manera rápida, cercana y visual.
En esa lógica, los emojis funcionan como un “subtexto emocional” para expresar interés, simpatía, ternura o sentido del humor sin decirlo de forma explícita. Entre los favoritos para enviar señales en conversaciones aparecen el corazón con manos (🫶🏼), asociado a decir “amo” o a expresar que algo “te encanta”; las “manitas tímidas” (👉🏽👈🏽), vinculadas a un “me gustas, pero me hago el/la que no”; y el gesto “the chill” (🤙🏼), usado para “bajar la intensidad” con un “relax, todo fluye”.
La lista incluye también la cara con calor (🥵), que “se suele utilizar para expresar que alguien o algo resulta muy atractivo” o “está hot”, y el corazón latiendo (💓), que suele funcionar como señal de cercanía y ternura antes del corazón rojo. En conjunto, estos usos muestran cómo el lenguaje visual se integra a la construcción de vínculos en chats, redes sociales y conversaciones cotidianas.
El análisis realizado por BrandCrops suma una lectura generacional: aunque cada generación utiliza los emojis de forma distinta, para la Generación Z forman parte esencial de su manera de comunicarse y son una extensión de cómo se conectan, construyen relaciones y expresan emociones en el entorno digital. En ese contexto, Danup también se incorpora a la conversación al reconocer “esas conexiones espontáneas que surgen de manera auténtica y que hacen que las conversaciones fluyan” y al plantear: “Porque cuando una plática se pone buena, todos queremos que dure más”.
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