Otro problema con los Pentium III

Intel admitió que algunos de sus chips tienen problemas para arrancar las máquinas.

3 diciembre, 1999

La mayor fabricante de microprocesadores del mundo, Intel, acaba de anunciar que han encontrado un pequeño porcentaje de chips Pentium III que interfieren con el proceso de arranque del PC.

En primer lugar, el lanzamiento de la nueva familia de Pentiums III fue retrasado por problemas con el nuevo chipset gráfico de Intel 820. Más tarde, una serie de problemas con los números de identificación de los procesadores crearon cierta polémica. El chipset 820 acompaña a algunas versiones del procesador y tiene problemas cuando se usa conjuntamente con la tecnología de memoria Rambus.

Cuando parecía que no podían ocurrirle más problemas al procesador doméstico estrella de Intel, se ha descubierto que algunos procesadores Pentium III hacen más lento el proceso de arranque de las máquinas en algunos casos muy concretos.

“Si se apaga una computadora y alguien la enciende, puede que no arranque hasta que alguien la encienda de nuevo”, comenta Michael Sullivan, portavoz de la compañía Intel.

Intel cree que este problema sólo se da en un uno o dos por ciento de sus procesadores, pero ha vuelto a sembrar dudas respecto a la calidad de los mismos, por la velocidad a la que nuevas versiones se lanzan al mercado. Obviamente, es de suponer que los que se habrán alegrado especialmente de esta noticia serán los competidores de Intel, principalmente AMD, cuya política en los últimos tiempos ha sido, siguiendo el ejemplo de Intel, la de lanzar nuevas versiones cada vez con menor frecuencia, para ofrecer velocidades de reloj más altas.

La mayor fabricante de microprocesadores del mundo, Intel, acaba de anunciar que han encontrado un pequeño porcentaje de chips Pentium III que interfieren con el proceso de arranque del PC.

En primer lugar, el lanzamiento de la nueva familia de Pentiums III fue retrasado por problemas con el nuevo chipset gráfico de Intel 820. Más tarde, una serie de problemas con los números de identificación de los procesadores crearon cierta polémica. El chipset 820 acompaña a algunas versiones del procesador y tiene problemas cuando se usa conjuntamente con la tecnología de memoria Rambus.

Cuando parecía que no podían ocurrirle más problemas al procesador doméstico estrella de Intel, se ha descubierto que algunos procesadores Pentium III hacen más lento el proceso de arranque de las máquinas en algunos casos muy concretos.

“Si se apaga una computadora y alguien la enciende, puede que no arranque hasta que alguien la encienda de nuevo”, comenta Michael Sullivan, portavoz de la compañía Intel.

Intel cree que este problema sólo se da en un uno o dos por ciento de sus procesadores, pero ha vuelto a sembrar dudas respecto a la calidad de los mismos, por la velocidad a la que nuevas versiones se lanzan al mercado. Obviamente, es de suponer que los que se habrán alegrado especialmente de esta noticia serán los competidores de Intel, principalmente AMD, cuya política en los últimos tiempos ha sido, siguiendo el ejemplo de Intel, la de lanzar nuevas versiones cada vez con menor frecuencia, para ofrecer velocidades de reloj más altas.

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