Biwin expuso criterios clave para elegir un SSD según interfaz, PCIe y capacidad
Biwin detalló una serie de criterios técnicos para elegir una unidad de estado sólido (SSD) en una PC moderna, con foco en la compatibilidad del sistema, la generación de PCI Express (PCIe) disponible y la capacidad de almacenamiento necesaria según el tipo de uso. El objetivo es orientar la compra

Biwin detalló una serie de criterios técnicos para elegir una unidad de estado sólido (SSD) en una PC moderna, con foco en la compatibilidad del sistema, la generación de PCI Express (PCIe) disponible y la capacidad de almacenamiento necesaria según el tipo de uso. El objetivo es orientar la compra de una nueva unidad para obtener el mejor rendimiento y ajustar el gasto a las necesidades reales.
“Elegir el SSD adecuado para una computadora actual permite maximizar el presupuesto, obtener el mejor rendimiento posible y asegurarse de contar con la capacidad necesaria para todas las aplicaciones y datos. En este sentido, es clave asegurarse de elegir uno de la generación correcta y con el espacio de almacenamiento apropiado”, dijo Cesar Moyano, director de ventas regional de Biwin.
El primer paso consiste en determinar qué tipos y generaciones soporta el equipo. En sistemas más antiguos, la limitación suele ser el estándar SATA, mientras que la mayoría de las PC actuales puede utilizar un SSD NVMe M.2. Estas unidades emplean la interfaz PCIe, por lo que resulta central conocer qué generación admite el motherboard.
Para eso, la recomendación es identificar marca y modelo de la placa base mediante el manual, el sitio web del fabricante del equipo o una inspección directa. Con esa información, se puede verificar qué generación de PCIe soporta el sistema: habitualmente, y según la edad del motherboard, PCIe 5, PCIe 4 o PCIe 3. También se subraya la necesidad de confirmar qué generación soportan los slots NVMe, ya que en algunos casos los slots x16 para placas de video pertenecen a una generación más reciente que los slots de almacenamiento.
Sobre el aprovechamiento de la plataforma, Moyano planteó que “las unidades PCIe 5, como la Biwin Black Opal X570 PRO, son fantásticas: ofrecen un rendimiento increíble y gran eficiencia energética, pero para muchos usuarios representan velocidades muy superiores a las que realmente necesitan”. En paralelo, se remarcó una ventaja de PCIe: la compatibilidad entre generaciones. Aun cuando los slots NVMe soporten PCIe 5, es posible conectar un SSD de generaciones anteriores y funcionará, aunque con rendimiento limitado por el eslabón más antiguo.
El segundo eje pasa por la capacidad. La mayoría de los SSD comienza en 512 GB (medio TB), suficiente para usuarios casuales y trabajo de oficina liviano. Para instalar juegos o almacenar grandes volúmenes de datos personales, especialmente fotos y videos, la referencia se ubica en al menos 1 TB. Además, se mencionan capacidades de hasta 4 TB, e incluso algunos modelos de 8 TB.
La guía también incorpora el rol de los SSD externos para casos en los que la PC no sea fácil de actualizar o se busque portabilidad. Frente a los internos, suelen ser menos rápidos y pueden resultar más costosos por incluir carcasa protectora, aunque se presentan como una alternativa para ampliar almacenamiento.
En el apartado de PCIe Gen 5, Biwin describió al Black Opal X570 PRO con interfaz PCIe Gen5×4 y protocolo NVMe 2.0, caché DRAM independiente de hasta 8 GB y lectura aleatoria de hasta 2.000K IOPS. El modelo también contempla un controlador de 6 nm con hasta ocho canales NAND, velocidades secuenciales de hasta 14.000 MB/s de lectura y 13.000 MB/s de escritura, calificaciones de resistencia de hasta 6.000 TBW y compatibilidad con plataformas Intel y AMD.
