Los cibercriminales y el destino de la información robada: usos, riesgos y recomendaciones
La compañía advierte sobre el valor de los datos personales y corporativos en manos de actores maliciosos, señalando que su comercialización y uso ilícito amplían los riesgos para individuos y organizaciones en el entorno digital actual.

En Buenos Aires, ESET Latinoamérica analizó las principales acciones que realizan los cibercriminales una vez que obtienen datos personales, confidenciales o sensibles. La entidad destaca que esta información se ha transformado en uno de los bienes más codiciados por los actores maliciosos, quienes la consideran una fuente de dinero, acceso y, a su vez, una herramienta para la comisión de nuevos delitos. Entre las prácticas más habituales identificadas por la compañía, se encuentra la venta de datos en foros clandestinos y mercados de la DarkWeb. Allí, se comercializan datos personales, credenciales de acceso, información bancaria y financiera, así como claves corporativas, que son requeridas por otros ciberdelincuentes para cometer acciones ilegales adicionales. La información robada también es utilizada para perpetrar otros delitos. Uno de ellos es la suplantación de identidad, donde los atacantes, al reunir más datos sobre una persona, pueden crear perfiles digitales falsos para estafar a sus contactos o cometer ciberdelitos en su nombre. Asimismo, se identifican fraudes financieros, ya que ciertos datos personales facilitan el acceso a recursos económicos, permitiendo desde compras no autorizadas hasta la solicitud ilícita de tarjetas de crédito. Otra modalidad detectada son los ataques de phishing personalizados, en los que los delincuentes utilizan información específica de la víctima, como el correo laboral o la empresa donde trabaja, para enviar comunicaciones engañosas que resultan más verosímiles y eficaces. La extorsión representa otra amenaza relevante. Los cibercriminales emplean los datos obtenidos como herramienta de presión, amenazando con divulgar información confidencial, venderla a competidores o dañar la reputación de las víctimas con el fin de obtener un rédito económico. Este tipo de chantaje se observa tanto en el ámbito personal como corporativo. Por otra parte, en contextos empresariales o gubernamentales, una contraseña robada puede ser la puerta de entrada a redes internas, infraestructuras críticas y datos confidenciales de clientes, proveedores o socios comerciales. En estos casos, el objetivo puede ser el espionaje, el acceso a comunicaciones internas y la alteración de procesos productivos o logísticos, así como la manipulación o eliminación de información clave. Frente a estos riesgos, ESET Latinoamérica recomienda tomar medidas para resguardar la información sensible y confidencial. Entre las sugerencias, se destaca evitar compartir datos personales en línea, utilizar contraseñas seguras y únicas para cada cuenta, activar el doble factor de autenticación, mantener actualizados tanto los dispositivos como el software, contar con una solución de seguridad robusta y confiable, y mantenerse informado sobre las novedades en ciberseguridad. La empresarut señala que la protección de los datos, tanto personales como corporativos, resulta fundamental para disminuir las posibilidades de exposición ante ciberamenazas.
- Etiquetas
- ESET Latinoamérica
- información robada
Artículos relacionados

Google suma funciones de Gemini para estudiantes y ofrece 12 meses de AI Plus
Desde hoy, la aplicación de Gemini incorpora un hub para estudiantes, cuadernos de estudio más personalizados, visualizaciones interactivas y Deep Research en Gemini Live, además de un acceso sin costo por un año a Google AI Plus para universitarios y un paquete con YouTube Premium con 70% de descuento

Banca, retail, automotriz y salud incorporan IA agéntica para automatizar atención al cliente
Con foco en eficiencia operativa, cuatro industrias avanzan hacia agentes que ejecutan acciones dentro de la conversación, en un contexto donde el 45,4% de las empresas automatiza por costos y productividad y el 41,6% de las PyMEs ya usa alguna tecnología de inteligencia artificial, según relevamientos citados

Winbuild sumó 100 desarrolladoras en un año con tecnología para proyectos de pozo
La startup creada por Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman desarrolló showrooms virtuales y un CRM para centralizar la información comercial de emprendimientos inmobiliarios y, tras arrancar sin inversión inicial, alcanzó más de 400 proyectos en cartera, proyecta facturar US$ 750.000 en 2026 y ya opera en Perú, Uruguay y Paraguay

