Alejandro Valles plantea un triángulo de datos para escalar la IA generativa
Ante la adopción de Inteligencia Artificial generativa, el arquitecto empresarial y de datos de Ingenia propone ordenar estrategia, cultura y tecnología para sostener arquitecturas de datos robustas, con foco en monetización, reducción del *time-to-market* y control de riesgos como “alucinaciones” y sesgos por información obsoleta

La adopción de soluciones de Inteligencia Artificial generativa abrió una brecha en numerosas organizaciones: la infraestructura y la arquitectura de datos no siempre están preparadas para sostener ese salto. En ese contexto, Alejandro Valles, arquitecto empresarial y de datos en Ingenia, plantea que el resultado no depende solo de decisiones técnicas, sino de un esquema de trabajo que articule estrategia, tecnología y cultura.
El planteo parte de una idea central: una arquitectura robusta se apoya en un “triángulo imprescindible” y descuidar cualquiera de sus vértices puede ralentizar el progreso y afectar el sistema de valor. La propuesta busca llevar la discusión más allá de la implementación de modelos, para enfocarla en cómo se producen, organizan, auditan y usan los datos que alimentan esas herramientas.
El primer vértice es la estrategia. Valles señala que el objetivo debería ser convertir los datos en valor y no en costos. Sin una visión alineada a metas de negocio, los repositorios tienden a degradarse con el tiempo y pierden utilidad operativa. En esa línea, advierte que, sin dirección, los “lagos de datos” pueden transformarse en “basureros digitales”. Como referencia, cita un dato de Forrester: el 68% de las empresas aún no logra monetizar sus datos. La recomendación es vincular cada componente técnico con un KPI de negocio específico, con ejemplos como reducir el time-to-market o mejorar la personalización.
El segundo vértice es la cultura organizacional, definida como un “sistema inmunológico contra el fracaso”. La comparación apunta a la adopción interna: invertir en tecnología sin preparar a la organización equivale a “comprar un superauto y entregárselo a quien no sabe conducir”. En el diagnóstico, se incorpora un dato del MIT: el 65% de las implementaciones de IA no producen valor debido a la resistencia humana, la persistencia de silos departamentales y la desconfianza en los algoritmos.
El tercer vértice combina tecnología y ética. La tesis es que la infraestructura no es neutral porque refleja decisiones pasadas en los datos y en los modelos. El texto ejemplifica un riesgo: datos obsoletos pueden inducir discriminación, como “denegar créditos según un código postal incorrecto”. Para mitigar ese tipo de fallas, se propone sostener auditorías constantes que reduzcan las “alucinaciones” y aseguren datos frescos y curados.
Como proyección, se incorpora una estimación de McKinsey: solo las empresas que alinean tecnología, cultura y estrategia en torno a sus datos capturarán el 80% del valor de los próximos cinco años. En esa lectura, la tecnología representaría apenas el 30% del éxito, mientras que el 70% restante se apoya en la estrategia y el compromiso de las personas.
Artículos relacionados

Google suma funciones de Gemini para estudiantes y ofrece 12 meses de AI Plus
Desde hoy, la aplicación de Gemini incorpora un hub para estudiantes, cuadernos de estudio más personalizados, visualizaciones interactivas y Deep Research en Gemini Live, además de un acceso sin costo por un año a Google AI Plus para universitarios y un paquete con YouTube Premium con 70% de descuento

Banca, retail, automotriz y salud incorporan IA agéntica para automatizar atención al cliente
Con foco en eficiencia operativa, cuatro industrias avanzan hacia agentes que ejecutan acciones dentro de la conversación, en un contexto donde el 45,4% de las empresas automatiza por costos y productividad y el 41,6% de las PyMEs ya usa alguna tecnología de inteligencia artificial, según relevamientos citados

Winbuild sumó 100 desarrolladoras en un año con tecnología para proyectos de pozo
La startup creada por Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman desarrolló showrooms virtuales y un CRM para centralizar la información comercial de emprendimientos inmobiliarios y, tras arrancar sin inversión inicial, alcanzó más de 400 proyectos en cartera, proyecta facturar US$ 750.000 en 2026 y ya opera en Perú, Uruguay y Paraguay

