Los Elegidos llega al Belisario con una comedia dramática en la movida madrileña

Con funciones los sábados a las 22 hs. en Belisario Club de Cultura, en avenida Corrientes 1624, la obra recorre la España de los años 80 y articula muerte, adicción y pérdida de sentido a partir de un encuentro en una tumba y una habitación de hospital como eje dramático

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La obra teatral Los Elegidos se presenta los sábados a las 22 hs. en Belisario Club de Cultura, en avenida Corrientes 1624, barrio de San Nicolás, Ciudad de Buenos Aires. Con una duración de 80 minutos, propone una comedia dramática ambientada en la España de los años 80, durante la llamada “movida madrileña”, y construye su relato alrededor de la muerte, la pérdida de sentido, la adicción y lo fenomenológico.

La trama se activa con la muerte de Enrique, que deja un legado a su hermana y a su mejor amigo. Juanma y Lucía se encuentran en su tumba y, a partir de un accidente que salva vidas, una habitación de hospital se convierte en “trinchera del mundo” para esos dos personajes. En ese espacio, ambos se buscan a sí mismos a través del amor, el humor y el encuentro con el otro, mientras la poesía aparece como un pulso constante en el desarrollo.

El conflicto se organiza a partir de una serie de preguntas que atraviesan el vínculo entre Juanma y Lucía: ¿qué tiene el otro que yo deseo? ¿por qué sigo aquí? ¿qué hay en él o en ella que me hace sentir que aquello que perdí está algo más cerca? Esos interrogantes sitúan el recorrido íntimo de los personajes en un contexto de revolución social, cultural y moral, con una juventud que sale a las calles y se apropia de su ciudad.

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El marco histórico y cultural remite a la “movida madrileña” posterior a cuarenta años de dictadura. En ese clima emergen como símbolos de modernidad el amor libre, la sexualidad y el consumo de sustancias de todo tipo, junto con una urgencia por expresarse: “Ya no se piensa en el futuro, sino en la urgente necesidad de expresarse”. Madrid aparece como escenario de una generación que busca experimentarla, habitarla y hacerla propia.

La directora y dramaturga española Chusa Blázquez enmarcó el origen del proyecto en una búsqueda personal y estética: “Esta obra surge de una necesidad de resignificación de un pasado latente”. También planteó el núcleo de preguntas que guía la propuesta: “¿Es posible una actitud disruptiva no autodestructiva?”.

El elenco está integrado por Carolina Sobisch y Juan Lo Sasso, con asistencia de dirección de Viviana Represas y Natalia Jimena Suárez. El diseño sonoro corresponde a Pablo Agustín Siegel; la escenografía, a Agustín Márquez; y la iluminación, a Eduardo Pérez Winter. La operación de luces está a cargo de Fernando Raíces y la de sonido, de Max Díaz.

Las entradas se consiguen a través de Alternativa Teatral.

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